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El internauta latinoamericano, especie protegida

Ya lo anticipaba Martin Varsavsky hace más de un año en medio de la fiebre de Internet. Al empresario argentino, número uno de Jazztel (entonces también de Ya.com), le preguntaban con frecuencia porqué sus empresas no se volcaban hacia el \”enorme\” mercado latinoamericano. \”La cifra de 500 millones de internautas latinoamericanos es una utopía\”, solía responder Varsavsky. En aquel ya lejano momento, las afirmaciones de este conocedor del panorama latinoamericano parecían estar cargadas de excesivo pesimismo. Asimismo, suponían un jarro de agua fría para Terra y otras compañías que trataban de justificar una buena parte de su enorme capitalización bursátil con la \”conquista virtual\” de Latinoamérica.

Según decía Varsavsky, y según la realidad se ha encargado de confirmar posteriormente, factores tan importantes para la rentabilidad de las empresas de la Nueva Economía como la existencia de un gran mercado para desarrollar economías de escala y el poder de compra de una amplia clase media sólo se dan parcialmente en Latinoamérica. No nos engañemos: la realidad económica latinoamericana hace que el acceso a Internet sea un servicio prácticamente inalcanzable para una parte importante de la población.

Un panorama distinto en el que manda la heterogeneidad

Pero esta peculiaridad del mercado de Internet latinoamericano no debe de ser necesariamente un freno para la exitosa evolución de las compañías de la Nueva Economía. [Aunque claramente lo fue para el mantenimiento de las infladísimas valoraciones a las que llegaron a cotizar las acciones de Starmedia, Terra y El Sitio]. Simplemente implica que los ejecutivos de las empresas relacionadas con la Internet latinoamericana tienen que tener muy en cuenta las características de cada uno de los mercados y nichos de la región. Y es que si hay un denominador común en el mercado de la Nueva Economía latinoamericana es el de la heterogeneidad. He aquí algunos factores:

  • \”¿Tengo que contratar agencias diferentes en Buenos Aires y en Bogotá?\”
    (Pocos proveedores de servicios panregionales)

Si una empresa de comercio electrónico quiere subcontratar el hosting de su sitio web en diversas ciudades de EEUU, es muy probable que pueda hacerlo con una empresa proveedora de este servicio. En el caso latinoamericano esto es más difícil. Cada país tiene una estructura de telecomunicaciones propia con proveedores distintos. En el caso de los ISPs el campo es muy diverso. Si AOL es el líder indiscutible en EEUU, tal liderazgo no existe por debajo de Río Grande. UOL en Brasil, Arnet (Telefónica) en Argentina, Entel (Chile) y Telmex Prodigy (México) mandan en sus respectivos mercados. Tan sólo una empresa como AT&T Latinoamérica tiene un enfoque más panregional.

Lo mismo pasa con las agencias publicitarias, proveedores de sistemas informáticos, compañías de transporte/servicios logísticos, asesores fiscales y jurídicos, etc. Es muy difícil encontrar a empresas con una profunda presencia panregional. Esto origina que una compañía de la Nueva Economía que realmente quiera estar en Latinoamérica, gaste más recursos de lo \”normal\” en obtenerla. Es decir, con un esfuerzo importante podrá llegar a unos 15 millones de internautas a finales de este año (o el 5% de la población total). En EEUU, con un esfuerzo menor debido a la mayor homogeneidad de este mercado, se puede llegar a un público aproximadamente diez veces mayor (casi 150 millones de internautas).

  • \”Busco expertos en fiscalidad brasileña y chilena\”
    (Marcos jurídicos y fiscales muy distintos)

La integración comercial regional ha avanzado, y mucho, en la región (véase Mercosur o la integración entre los países de la Comunidad Andina), pero entre los países latinoamericanos hay aún diferencias fiscales y jurídicas enormes. Tener presencia en estos países requiere de conocimientos locales muy específicos que encarecen la estructura de costes de las empresas.

  • \”Che, a mí me gusta el rock argentino, no el merengue colombiano\”
    (Diferencias culturales muy importantes)

La heterogeneidad en las estructuras institucionales no es más que un reflejo de diversas costumbres e idiosincrasias nacionales. En vocabulario de Nueva Economía esto origina la demanda de \”contenidos\” diferentes en los distintos países. Si bien el idioma del contenido será castellano o portugués, el tipo de contenido que requieren estos nodos es muy distinto. Dependerá de la cultura de cada uno de estos países. Podríamos decir que el conjunto de Latinoamérica es una unidad heterogénea, más parecida a la Unión Europea, y dista mucho de la relativa identidad de EEUU.

  • \”Papá Estado nos pondrá Internet\”
    (El papel del Estado en la difusión del acceso a la Red)

El papel de los Estados u organizaciones de tipo corporativo a la hora de promover el acceso a Internet tiene especial importancia en el caso de los países latinoamericanos. Así, el Gobierno brasileño pondrá terminales de acceso a la Red para el público en las oficinas de correo del país. La Asociación de Pastelerías brasileñas es otro ejemplo: planea instalar 2.500 terminales en comercios de todo el país hasta finales de este año. En general, el acceso a la Red a través de escuelas y universidades promete ser masivo.

  • Donde no llega la computadora puede llegar la televisión o la telefonía móvil
    (El desarrollo de los accesos alternativos a Internet)

Más que en otras regiones del mundo, en Latinoamérica la expansión de la Red se ve restringida por la escasa penetración de computadoras en la región. Por ello, adquiere especial importancia la posibilidad de aumentar el acceso a través de la muy extendida televisión (televisión interactiva) y de los casi 50 millones de teléfonos móviles que se utilizan en la región. Además, está el mundo de la banda ancha, que, especialmente en Argentina, está liderado por el cable. Por su escasez, el mercado de los contenidos interactivos de banda ancha tiene un potencial especialmente interesante. Este nicho de mercado puede ser explotado por las jóvenes empresas de la región (entre ellas está El Sitio), que comprenden que los servicios de contenido de banda ancha no consisten en \”dar televisión por Internet\”. Esta es una lección que los medios latinoamericanos tradicionales aún no parecen haber aprendido del todo.

  • Contenido y acceso, negocios cada vez menos entrelazados

Debido al acceso a la Red a través de entidades públicas y a que muchos latinoamericanos comparten sus cuentas de Internet, el negocio del acceso, fundamentalmente residencial, se diferenciará del de los contenidos y del de la publicidad en línea. En otras palabras, pocos pagarán a los ISPs para que muchos puedan acceder a la Red. Según el banco de inversiones UBS Warburg, a finales de la presente década el número de usuarios latinoamericanos será siete veces más grande que el número de cuentas que sirven los ISPs.


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