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El negocio de los fraudes en Internet

La seguridad en la Red se ha convertido en uno de los temas más preocupantes para los usuarios, que ven en Internet la posibilidad factible de perder sus datos personales y sufrir algún tipo de fraude. De hecho, según un estudio de Identity Theft Reosurce Center, más de 50 millones de personas han sufrido este robo de datos en los últimos tres años, y a lo largo de 2007 se han registrado 136 ataques en los que los criminales han tenido acceso a bases de datos con la información de más de 56 millones de usuarios.

La situación empeora cada año, y los internautas se muestran cada vez más reticentes a utilizar cualquier dato privado en la Red por miedo a que se pueda utilizar para alguna actividad fraudulenta. Según el estudio, el 84% de los norteamericanos cree que este tipo de ciber-delitos puede ocurrir en cualquier momento y, además, el 59% de ellos se siente vulnerables al navegar por Internet.

Ante esta situación, están surgiendo numerosas empresas que son capaces de identificar este tipo de riesgos y ataques, para posteriormente avisar a los usuarios. A través de un software determinado rastrean Internet en busca de los datos privados de sus clientes y, en caso de encontrarlos, les ponen sobre aviso. Sin embargo, y según analiza el estudio, los usuarios podrían evitar este tipo de problemas siguiendo una serie de pasos de seguridad mientras navegan, aunque algunos prefieren dejar este tema en manos de alguna empresa.

Con la premisa de que ningún programa es 100% seguro, este tipo de negocios empiezan a proliferar en la Red, y ofrecen desde monitorizaciones hasta seguros, que cubren parte de los gastos que pueden surgir tras una estafa online. Los precios por sus servicios varían considerablemente, pero algunos pueden superar los 100 dólares anuales.

Uno de los productos más demandados es la monitorización del crédito; las empresas que lo ofrecen controlan el crédito que los clientes tienen en sus cuentas bancarias, para detectar algún movimiento sospechoso, o el alta de una tarjeta de débito a su nombre sin tener la autorización requerida. Una de las principales compañías que ofrecen este servicio es Equifax, que realiza informes mensuales en los que detalla pormenorizadamente a sus clientes los movimientos de sus tarjetas y sus cuentas.

Hay otra serie de productos estrella, como el seguro “del millón de dólares” que ofrece LifeLock. Al contratar esta póliza, los usuarios se aseguran el dinero de sus cuentas bancarias, aunque sufran un ataque online que les deje sin nada en ellas. La empresa cubre ese saldo, aunque las cláusulas de este tipo de contratos pueden suponer un problema a la hora de reclamar ese dinero.

Por último, existen servicios que no solo rastrean páginas en busca de informaciones privadas, sino también salas de chat en las que estos criminales suelen vender datos privados de otras personas. Así, los usuarios pueden pagar todos los meses este producto para asegurarse de que nadie esté comerciando con sus números de tarjeta de crédito, o con su usuario y contraseña de la cuenta de PayPal.

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