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El retorno del Furby

Hicieron furor a finales de la década de los 90. Entre 1998 y 2000, fecha en que desaparecieron del mercado, llegaron a venderse 40 millones de unidades. Aún después de ser retirados de los escaparates de las jugueterías siguieron proliferando en Internet páginas dedicadas a su cuidado, trucos para hackearlos e incluso consejos para realizarles cirugía estética.

Los Furby fueron creados por Dave Hampton, fundador de la compañía de juegos Sounds Amazing y antiguo programador de Mattel. Después del éxito de otras mascotas virtuales como los Tamagotchis o los Giga Pets, Dave decidió ir un paso más allá y crear un artefacto interactivo, capaz de comunicarse, cantar o bailar con los pequeños de la casa.

Ahora vuelven, una segunda generación con una tecnología más avanzada. Hasbro, el segundo mayor fabricante mundial de juguetes después de Mattel, ha presentado el nuevo Furby, disponible en siete idiomas (inglés, español, francés, alemán, italiano, japonés y holandés) y que se venderá en EEUU a un precio de 40 dólares la unidad, confiando en que se convierta en uno de los regalos estrella de las próximas navidades. Tiene seis veces más memoria, “escucha” lo que se le dice y responde en función de su estado de ánimo. También es más expresivo, con mayor movilidad de ojos, cejas y labios. La criatura es capaz de sonreír, carcajearse, bostezar o suspirar. También baila, canta y cuenta chistes. De lo más completito, vaya.

Los Furby tienen su propia lengua, el Furbish, que incluye alrededor de 200 palabras y expresiones. Con tiempo y paciencia, el dueño del bichito puede ejercer una labor formativa y enseñarle nuevas frases, que el encantador peluche retiene en su memoria e incorpora progresivamente a su vocabulario. ¡Ojo! Al principio Furby sólo habla en su idioma, y si se le repite demasiado a menudo que no se entienden sus expresiones se le puede crear un serio trauma emocional. El antiguo Furby era algo duro de entendederas, y le costaba cierto esfuerzo asimilar nuevo vocabulario. Esta vez incorpora el chip RSC-4128 con tecnología de reconocimiento de voz, fabricado por la empresa californiana Sensory, que deberá mejorar la comunicación.

Como explica Allen Richardson, director de marketing de Hasbro, la mayor diferencia con su padre es que ahora Furby es una mascota emoto-trónica, es decir, combina tecnología robótica con reacciones y movimientos más realistas.

¡Padres de familia! ¡Compañeros de trabajo de geeks empedernidos! Tiemblen: el Furby ha vuelto.


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