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En busca de la viralidad

Todas las empresas de Internet intentamos a día de hoy 3 cosas en nuestras páginas webs.

1. Estar bien posicionados en el todopoderoso Google.

2. Que aparezcan noticias nuestras en Meneame.net o en Digg para que millones de usuarios potenciales puedan venir a vernos.

3. Y por último, y quizás más importante, lograr que alguna noticia o producto que vendamos logre convertirse en algo tan atractivo que se lo pasen entre nuestros usuarios a otros usuarios.

La verdad es que la batalla del comercio electrónico se está dando en los servicios que más usan los usuarios cuando se conectan a Internet (buscadores y correo electrónico).

Tuve la suerte de poder comer el otro día con Eduardo Liberos, una persona que sabe mucho sobre el consumidor en Internet, y en la comida expusimos nuestras ideas sobre el marketing viral. Al final llegamos a la conclusión de que si queremos que nuestro producto sea viral, o “atacamos” por el ocio (a todos nos llegan desde videos graciosos, Power Points curradisimos) o por el tema político, en el que se envía información para “picar” a los del otro partido e invitar a otros que hagan lo mismo.

Desde luego, si queremos dar a conocer nuestro producto o servicio, más vale que vayamos por el ocio, porque ir por tema político, a no ser que tengamos una página informativa con un alto contenido político, podemos cargarnos a un gran porcentaje de esos potenciales clientes (a no ser que opinemos de la SGAE, en el que creo correrá la información como la pólvora, sobre todo si el titulo del e-mail es algo así como “SGAE Reclama”).

Esta debería ser la primera regla del marketing viral: “ponga SGAE en su comunicación y verá como incrementa la notoriedad de su correo”.

YouTube creció viralmente porque cada día tenía más y más gente que subía un vídeo grabado con un móvil o cámara digital a sus amigos. Pero, ¿cómo hacer que nuestro producto lo reenvíen nuestros usuarios? Sabiendo además que el90% de los usuarios se dedica a mirar, no interviene en el contenido, no vota, no reenvía, ”no comment”.

Algo gratis, podíamos pensar, que un usuario reenviará a otras personas algo gratuito, una oferta espectacular, un descuento del 90%… Pues al final estamos haciendo lo mismo, intentar llegar al consumidor potencial por el camino de la oferta, y en esto fallamos, ya que hay que llegar por el lado “emocional”.

Más efectivo que algo gratis es una risa, unas fotografías espectaculares de paisajes de la Tierra que el superofertón de la temporada.

Ya saben, ¡mejor regalar una sonrisa!


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