BAQUIA

Espía que algo queda

Siempre han existido los detectives privados. La inmensa mayoría de su facturación, al parecer, proviene de maridos y mujeres que quieren enterarse de las andanzas de su cónyuge porque desconfían de él o de ella. La otra parte importante de su negocio lo representan compañías que temen ser objeto de alguna trama por parte de un empleado o un competidor.

Ahora, según nos cuenta Reuters, la empresa Lover Spy ofrece por 89 dólares un espía a la carta. Su software envía una tarjeta de felicitación a su objetivo invitándole a bajarse de la web de dicha empresa dicha felicitación. Con ella viene un programa troyano que se convierte en un espía de toda la actividad generada por su ordenador. Sigue desde cualquier acción del teclado hasta el envío de correos electrónicos y su contenido. El programa puede incluso poner en funcionamiento una webcam que estuviera conectada al PC y enviar al comprador del software la totalidad de la actividad captada.

Según el artículo, esta actividad es, con toda probabilidad, ilegal. En cualquier caso, existen otras compañías, como eBlaster o SpectorSoft, que ofrecen un sistema manual, para instalación individual, capaz también de espiar cualquier actividad del PC en el que estén instalados. Utilizados para espiar a los demás usuarios de nuestro PC o empleados de nuestra empresa, estos sistemas son también ilegales a menos que el usuario sepa que está siendo vigilado.

La defensa de este tipo de software consiste en instalar un antivirus que detecte el programa espía, pero si se trata de alguien cercano, puede desactivarlo, cargar el programa y luego volver a poner en funcionamiento el antivirus. A menos que hagamos de forma regular una búsqueda en nuestro ordenador de archivos sospechosos, puede pasar desapercibido durante semanas.

Cada día es más importante no descargarse programa alguno del que no conozcamos bien su procedencia. Quien frecuenta páginas webs poco conocidos para bajarse software de todo tipo está expuesto a este tipo de programas.

En EEUU un culpable de estos delitos puede ir a la cárcel por 10 años. Desconocemos como trata la justicia española este tipo de agresiones a la intimidad, e invitamos a nuestros lectores juristas para que añadan sus comentarios.

También en Baquía:


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios