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ICANN quiere acabar con los últimos ciberokupas

Aunque la ciberokupación parecía una actividad relegada al olvido habida cuenta de la caída en picado de los precios de los dominios (paralela a la debacle de los negocios de Internet), la controvertida Internet Corporation for Assigned Names and Numbers (ICANN), envuelta en una fase crucial para definir su futuro, ha propuesto dos nuevas medidas para proteger las propiedades de las empresas en la Red.

Se esperaba con ansia la reunión de la ICANN en Bucarest (Rumania) porque se supone que ahí y ahora se deben tomar importantes decisiones que afectan a su estructura interna y la forma de elección y composición de la cabeza de un organismo que nunca ha alcanzado la legitimidad deseada. Entre las prioridades de su agenda estaba determinar quién es el encargado de tomar las importantes decisiones que afectan al funcionamiento de la Red, que están en manos de la ICANN bajo la presión de legisladores y gobiernos por un lado, e internautas por otro. Hace unos meses el todavía presidente de la ICANN propuso antes de dejar su cargo abrir paso a los Estados en el gobierno de ICANN, abandonando la idea de que fueran los usuarios de la Red eligiesen mediante elecciones globales democráticas y transparentes a sus representantes, ya que resultaba un proceso caro y al final poco representativos (no votaba casi nadie).

Sin embargo, lo único que ha salido hasta el momento de Bucarest son dos iniciativas para acabar con la extorsión de los especuladores de dominios, que últimamente han mutado de individuos ha empresas dedicadas a registrar masivamente direcciones de Internet. ICANN adoptará un sistema para conceder a los propietarios de dominios un tiempo extra para renovar sus contratos (30 días) y establecerá listas de espera para los nuevos dominios jugosos que lleguen a Internet.

La primera medida, que recibió una calurosa acogida, pretende evitar que los dominios que empresas o instituciones olvidan renovar caigan en manos de gente poco escrupulosa que sólo pretende apropiarse de un sitio muy visitado. La segunda, también diseñada para mejorar las opciones de los postulantes legítimos a la hora de registrar un dominio disponible, será más complicada de aprobar. VeriSign, el mayor registrador mundial de dominios y gestor de la base de datos WhoIs desde que compró el antaño monopolio Network Solutions (NSI), sugiere que el licitante pague una cuota de 28 dólares para estar entre los que tienen más opciones de hacerse con nuevos dominios.

Aunque ICANN asegura que recibe muchas quejas de entidades que han perdido su dominio en un descuido, el árbitro en los conflictos, la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI), hace muy bien su trabajo de proteger los intereses de las grandes empresas. Según un reciente estudio de la Universidad de Syracusa, el 80% de las disputas de dominios se resuelven a favor de los propietarios de la marca.

Se espera que este viernes se trate la reforma de la ejecutiva de la ICANN para incluir más delegados gubernamentales y expertos en tecnología y seguridad.


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