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Iniciativa M-Services, aprendiendo de Japón

Los fabricantes, operadoras y organizaciones del universo GSM se enfrentan a un futuro amenazador y un reto en el que les va mucho. Con su crecimiento a punto de detenerse, se ven abocados a desarrollar servicios interactivos para telefonía móvil. Japón es al tiempo el enemigo en la sombra y un ejemplo de éxito en ese terreno.

El número de suscriptores en el mundo ya no crece al mismo ritmo. El mercado europeo está saturado, incluso en países tecnológicamente más retrasados como España, la penetración alcanza el 60%.

Cuando la base de clientes ya no crece, sólo queda extraer más dinero de cada abonado con nuevos servicios. La ambición ha llevado al lanzamiento prematuro en todo el mundo de los servicios WAP, y con justicia, a su también prematura muerte.

La rueda también arrastra a los fabricantes de terminales, como Nokia o Ericsson, afectados gravemente por la crisis, y que necesitan como agua de mayo una buena razón para que los usuarios compren otro teléfono.

Para colmo de males, las operadoras europeas se encuentran embarcadas en inversiones millonarias con las licencias de telefonía de tercera generación UMTS. Inversiones difíciles de recuperar para una tecnología cuya implantación se ha retrasado otros dos años.

Es necesaria una solución intermedia que les permita salir de paso. Operadores y fabricantes juntos han dado un nombre a esta iniciativa: M-Services. El uso del guión resulta muy familiar.

i-mode: el milagro japonés

Hoy en el mundo, los servicios interactivos para telefonía móvil tienen un solo nombre: i-mode. El sistema de la compañía japonesa NTT DoCoMo supera ya los 24 millones de usuarios, y ya ha realizado sus primeras tentativas de entrada en el mercado europeo y estadounidense.

El desarrollo de las aplicaciones de i-mode es un ejemplo de inteligencia y planificación, sobre todo comparado con las promesas incumplidas de WAP. DoCoMo desarrolló servicios y productos atractivos (mensajería, juegos, transmisión de imágenes) con terceras empresas antes de implantar la tecnología. La aceptación fue clamorosa.

Las operadoras GSM disponen de la tecnología necesaria para ofrecer servicios de datos sobre las redes existentes: GPRS, también llamada generación 2.5. Se trata de un servicio de conexión permanente que permite velocidades de transmisión de hasta 114 kilobits por segundo, frente a los 9,6 Kbps actuales para GSM.

El camino hacia UMTS

La velocidad que ofrece GPRS está lejos de los 2 Mpbs que promete UMTS, pero resulta suficiente para ofrecer servicios de calidad, como localización geográfica, comercio electrónico o mensajería. Los nuevos servicios se facturarán por volumen, no por tiempo, evitando así uno de los principales defectos de WAP: la exagerada factura.

Muchos de estos servicios utilizarán WAP de una forma u otra. Esto no debe causar sorpresa, ya que WAP es un simple protocolo de transmisión (como lo es HTTP para las páginas web) y no entiende de fracasos empresariales. Sí es probable que bajo el nuevo paraguas de M-Services, se decida mantener a estas siglas en un discreto segundo plano.

La denominación viene apadrinada por la GSM Association, que ha conseguido las firmas de fabricantes como Nokia o Motorola y operadoras como Telecom Italia Mobile y France Telecom.

Algunos de los servicios ya son una realidad como la navegación, correo electrónico y redes privadas virtuales (VPN) a través de un PC portátil o PDA. Estos son los servicios que ofrece por ejemplo Telefónica Móviles, pero por el momento sólo a 50 Kbps y con precios poco atractivos: entre 500 y 4.000 pesetas (de 3 a 24 euros) por cada megabyte transmitido, según el volumen.

Por el camino vienen las pantallas en color con mayor resolución, música o videojuegos. Los teléfonos, como los que fabrica Ericsson o Nokia, ya existen, afortunadamente. No obstante llega con ellos la necesidad de actualizar el sistema operativo del teléfono y los programas, como el navegador de Openwave, que por cierto compite con el desarrollado por Nokia.

Más adelante todavía queda un escalón más antes de llegar a UMTS llamado EDGE (Enhanced Data GSM Environment), con el que se alcanzarán velocidades de hasta 384 Kbps. Eso permitirá la existencia de aplicaciones multimedia con transmisión de audio y vídeo.

Por supuesto, en Estados Unidos el camino no es convergente. En aquel país la red GPRS está siendo desarrollada por AT&T Wireless, Cingular y VoiceStram, mientras que la tecnología digital de la competencia, CDMA, impulsa su propio sistema 2.5G, llamado CDMA2000 1x.

No obstante, la iniciativa pretende poner por delante los servicios, como hizo i-mode. De la cautela y también la audacia de las operadoras y fabricantes implicados dependerá su éxito o fracaso.

Temas relacionados:
  • New Cell En Wired News
  • New Mobile Standards a Slap to WAP en The Standard

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