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Internet en pie de guerra

La salvajada del World Trade Center ha servido para poner a prueba la eficacia de la Red como medio de comunicación. Internet ha demostrado ser rápida, flexible y tener tantas utilidades como se les ocurra a nodos y usuarios.

La televisión ha dado mil vueltas a Internet cuando de buscar impactantes imágenes en directo se trata. Obviamente. Incluso a través de la radio era más sencillo obtener información fresca. Sin embargo, a medio camino entre la imagen de calidad en tiempo real de la TV y el análisis detallado y con profundidad que se lee en los periódicos del día siguiente, la Red ha conseguido dar una cobertura extraordinaria del suceso. Poco después que TV y radio, y mucho antes que en los diarios, Internet ofrecía a un sólo clic cientos de sitios donde se podían obtener noticias, imágenes, declaraciones, vídeos seleccionados, enlaces, cronologías, información relacionada, análisis, opiniones…

Además, Internet ha actuado como medio periodístico sólo en una mínima parte. Ha canalizado donaciones, ofrecido todo tipo de servicios (direcciones y teléfonos de centros de donación de sangre, listados de hospitales y víctimas, centros de información, etc.) y ha servido de alternativa a las saturadas comunicaciones tradicionales para poner en contacto a familiares y amigos —en foros, chats y a través del email—.

La TV, reina por muchos años

Faltan muchos kilómetros de banda ancha para que Internet se convierta en alternativa real a la televisión. Según demuestra una encuesta de Pew Internet & American Life Project, los estadounidenses acudieron masivamente a la televisión para informarse sobre el ataque suicida. Más del 80% eligió la caja tonta como fuente principal de información, el 11% optó por la radio, y sólo un 3% eligió conectarse para ver lo que pasaba. El acceso a Internet bajó del 58% habitual al 51%.

Sin embargo, la Red sí que se utilizó como canal alternativo, ya que el 25% de los internautas tenía enchufada la tele o la radio, pero continuaba navegando para completar la información o compartir noticias mediante mensajería instantánea o correo electrónico.

Frustración online…

Es cierto que la Red no estaba preparada para cubrir picos como los provocados por un acontecimiento de tamaña magnitud. Resultaría tremendamente caro mantener servidores y ancho de banda suficientes para asegurar el funcionamiento normal de un sitio web cuando sus usuarios se multiplican por veinte. No se puede pedir peras al olmo.

Es cierto que aquellos que estuvimos frente al ordenador, sin ningún otro medio de comunicación al alcance, sentimos una gran frustración al constatar que nuestra Internet caminaba a paso de tortuga, o directamente no funcionaba, mientras ardían las Torres Gemelas.

Pero también los es que una vez que escapamos del cuello de botella que formaban nodos como cnn.com o nyt.com, en la Red pudimos encontrar todo. Incluso desde el otro lado del Atlántico huyeron hacia las páginas europeas para informarse.

La mayoría de los nodos importantes de noticias sufrieron en sus carnes el atentado, tanto por el incremento de tráfico como por la pérdida de capacidad de sus servidores como consecuencia directa de la destrucción de infraestructura en Nueva York. CNN, que contabilizó 9 millones de páginas vistas por hora —lo normal son 11 millones al día—, se vino abajo durante una hora; mientras que su rival ABCNews.com no estuvo operativo de 9 a 11 de la mañana. Sitios como MSNC.com, con cerca de 300.000 personas tratando de acceder a sus páginas al mismo tiempo, o Foxnews.com aumentaron su tiempo de respuesta de 2,5-3,5 segundos a 20-40 segundos.

…fenomenalmente redimida

Pero incluso los nodos que se bloquearon ante la llegada masiva de usuarios le echaron imaginación para solventar la papeleta: mientras Google caheaba páginas, cnn.com (adelgazó su home de 255 a 20 kilobytes), MSNBC.com y otros tantos tiraban lastre y buscaban nuevos servidores donde fuere. Sus páginas se redujeron a la mínima expresión, eliminando gráficos, fotos, vídeos y todo lo que en ese momento no era importante.

Fuera de los \’puntos de encuentro\’ de los internautas sedientos de noticias, la Red también ofreció información a raudales fácilmente accesible. Sitios \’puros\’ de Internet, como ZDNet o Salon, montaron especiales que nada tienen que envidiar a los de los periódicos, y que siguen ahí, renovándose y actualizándose constantemente.

Información y consuelo

El 11 de septiembre y los días siguientes, el World Trade Center se convirtió en el centro de actividad de la Red. En Lycos, por ejemplo, cuatro de los cinco términos más buscados tenían que ver con la tragedia. En vez de los habituales \”Pamela Anderson\” o \”Pokemon\”, los internautas lanzaron pesquisas sobre \”WTC\”, \”Nostradamus\” o \” Osama Bin Laden\”. El número de búsquedas que apuntaban a enlaces a la CNN fue 160 veces superior a lo habitual.

Internet batió al resto de medios gracias a su interactividad. Mientras la TV servía imágenes ante las que sólo quedaba poner cara de espanto, en la Red los usuarios podían participar realmente; que era precisamente lo que la situación demandaba: mostrar solidaridad, preguntar por los conocidos, compartir la cólera, buscar las causas del desastre…

La Universidad de Berkeley y Prodigy Communications, entre otros muchos sitios incluidos los de particulares, lanzaron páginas web para ayudar a la gente a ponerse en contacto. Los visitantes que se encontraban cerca del WTC el fatídico 11 de septiembre podían enviar mensajes para confirmar que estaban \’OK\’, mientras que los que contemplaban el suceso desde la lejanía podían indagar en listas por el paradero de sus allegados.

Los analistas de Gartner Maurene Grey, Joyce Graff y Robert Batchelder afirman que Internet actúa de salvavidas para las comunicaciones: funciona cuando el resto no lo hace.

Siempre hay ovejas negras

No podían faltar los avispados y desalmados que intentaron que la ola de caridad salpicara a sus bolsillos. Las fechorías de algunos oportunistas casi consiguieron que servicios de la Red nacidos para mejor causa se convirtiesen en inútiles, cuando no en canalizadores de fraudes y disgustos.

Así, si la guía de la Ciudad de Nueva York Ny.com y el ISP Prodigy montaron en sus páginas listados para que los supervivientes facilitasen su estado y localización, unos cuantos despiadados se aprovecharon de la libertad de introducir datos para añadir a la lista de víctimas a Mickey Mouse o a Chiquito de la Calzada; o lo que es peor, nombres que sí podían estar bajo los escombros del WTC.

También estuvieron al quite los ya de por sí ignominiosos spammers. CAUCE (Coalition Against Unsolicited Commercial Email) y la SpamCon Foundation advirtieron de los fraudes que se estaban cometiendo a resguardo de la acción terrorista. La mayoría de los timos llegaban con forma de correo no solicitado (spam) y mensajes en foros que solicitaban dinero para ayudar a las víctimas. En nombre de \”Express Relief Fund\” o de \”Victims Survivor Fund\”, incluían formularios para donativos que nunca llegarían a su destino original.

\’Chats\’, foros y correo

Mientras muchas páginas \’gordas\’ empezaban a quedar bloqueadas por el asalto de los internautas, la Red se transformó rápidamente en vehículo para hacer llegar información y aliento en medio del caos. Incapaces de contactar vía teléfono móvil o fijo, los neoyorquinos ponían sus mensajes en la web, se enchufaban al IRC, a algún programa de mensajería instantánea o utilizaban el correo electrónico.

Miles de mensajes con un escueto \”¿estás bien?\”, paliaban la saturación de las centralitas y la caída de líneas. Los grandes portales como MSN o Yahoo! dedicaron una buena parte de sus páginas de inicio —en incluso buscadores puros como Google aportaron su granito de arena— para informar sobre el ataque terrorista, ofreciendo a sus usuarios noticias, formas de colaborar o estableciendo espacios para comunicarse entre ellos.

MSN ponía en marcha un chatroom para que la gente compartiese experiencias sobre la tragedia y animaba a sus visitantes mandar tarjetas de apoyo a familiares o amigos implicados. En Yahoo! nacieron los foros \’WTCattack\’ y sept11info para aglutinar información sobre los ataques; craiglist, normalmente de dedicado a las listas de empleo, también montó un panel de discusión; y www.scripting.com, sitio para devotos de la tecnología, quedó plagado de comentarios y fotos del WTC.

Tanto Yahoo! como America Online confirmaron que la utilización de sus sistemas de mensajería instantánea se disparó el 11 de septiembre.

Cibercomercios solidarios

Al clima de cooperación y patriotismo que inundó a los ciudadanos estadounidenses se unieron masivamente los portales y tiendas de comercio electrónico.

En el espacio de la página principal dedicado a las recomendaciones de los usuarios, Amazon.com situó un gráfico para animar a la gente a enviar dinero a la Cruz Roja. Además, convirtió en donaciones las comisiones cobradas en las compras con tarjeta de crédito y consiguió reunir más de 2,6 millones de dólares para las víctimas.

Yahoo! no se quiso quedar a atrás y plantó en su portada enlaces para realizar transacciones seguras a la Cruz Roja y al centro de donación de sangre de Nueva York. Incluso el molesto y ubicuo popup de X10.com, cambió la oferta de la mini webcam por links y números de teléfono donde poder ayudar; mientras, la agencia de marketing i7interactive diseñó un banner que distribuyó entre anunciantes solidarios en el que también se animaba a donar sangre.

eBay, que un principio retiró de su subasta los sourvenirs relacionados con el atentado, terminó por prohibir \”por respeto a las víctimas\” los objetos \’legales\’ que tuvieran que ver con la Torres Gemelas.

En total, según ha dicho el mismísimo Gerorge W. Bush, se han recibido donaciones por valor de 55 millones de dólares a través de Internet. Algunos de los gigantes de la Red —AOL Time Warner, Microsoft, Amazon, ebay, Cisco Systems y Yahoo!— se han unido para crear American Liberty Partnership e intentar que la solidaridad no decaiga.

Aprobado con nota

La masiva utilización de Internet tras el atentado constituyó una auténtica prueba de fuego para verificar la fortaleza de la Red. En conjunto, Internet permaneció intacta, resistiendo el mayor \’ataque\’ en sus 32 años de historia.

A pesar de la avalancha, muy pocos nodos se vinieron abajo; el resto aguantó, aunque el elevado tráfico ralentizó la carga de las páginas en muchos de ellos. Minutos después de los ataques, Matrix.Net detectó una degradación significativa en el funcionamiento en varios puntos clave de la infraestructura de la Red, pero la situación volvió a la normalidad en muy poco tiempo. La accesibilidad sólo bajó un 8%, del 96% al 88%, una hora después de que empezaran los atentados.

La Red mantuvo su cometido original: fue concebida como un método de comunicación que resistiese un ataque a Estados Unidos. Según Keynote Systems, el flujo global de datos a través de la Red no se vio afectado ni por los daños a importantes líneas de fibra óptica ni por la congestión de las mismas por la afluencia masiva de usuarios.

Keynote, que mide el comportamiento de 40 de los más importantes sitios web (incluidos los nodos de noticias y buscadores), afirma que el tiempo medio de descarga de una homepage una hora después del desastre era de 13 segundos, entre 3 y 4 veces por encima de la media habitual. La reacción de muchos sitios web, que barrieron de sus páginas todo lo innecesario en esos momentos, contribuyó a la fluidez del tráfico.

Como afirma Nick Whittaker, presidente de MANAP (Manchester Network Access Point), \”muchos de los problemas que ha experimentado Internet en los últimos días ayudarán a las compañías a saber cómo manejarse en futuros desastres\”. Pero, por encima de todo, la Red ha demostrado su gran fuerza y utilidad como medio para poner en contacto a las personas, para comunicarse y compartir experiencias. Incluso en la guerra.


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