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IPv6, el esqueleto de la futura Internet

IPv6 es la abreviatura de Internet Protocol version 6, también denominado como IPng, Internet Protocol Next Generation. Se trata de una readaptación de los protocolos IP actualmente utilizados en Internet, agrupados bajo el nombre genérico de Ipv4, abreviatura de Internet Protocol version 4. Ambos sistemas han comenzado ya a coexistir, y lo seguirán haciendo aún durante unos años, hasta que el nuevo IPv6 reemplace completamente al anterior sistema.

IPv6 es un conjunto de especificaciones de mejora sobre el actual Ipv4, elaborado por el IETF (Internet Engineering Task Force), una comunidad internacional abierta, compuesta por ingenieros, investigadores y fabricantes comprometidos con la evolución de las infraestructuras que sostienen Internet.

El problema de las IPs finitas

Una dirección IP (Internet Protocol) es un número que identifica al emisor o receptor de los paquetes de información que circulan a través de Internet. Por ejemplo, al solicitar al navegador una página HTML o al mandar un mensaje de correo electrónico, el protocolo de Internet conocido como TCP/IP (Transmission Control Protocol / IP) incluye la dirección IP del remitente en el mensaje, y la envía a la dirección IP a la que pertenece el dominio solicitado en la URL, o, si se trata de un mensaje de correo, al destinatario de éste. En el otro lado, el receptor responde enviando la información requerida a la IP de partida, ya sea la página HTML solicitada, ya sea otro mensaje de correo.

El problema con el actual sistema de direcciones IP (IPv4) es que cada dirección IP está compuesta por 32 bits, por lo que existe un número limitado de combinaciones de números, que se calcula que podrían agotarse hacia el año 2005, según varias estimaciones. Cuando IPv4 se creó en el año 1973, apenas existían 1.000 ordenadores conectados en red, por lo que los 4.000 millones de direcciones IP que el sistema permitía crear parecían una cifra inimaginablemente lejana. Actualmente, sólo quedan un 40% de estas direcciones libres.

La principal innovación de IPv6 sobre Ipv4 es que introduce direcciones IP compuestas de 128 bits, por lo que se adelanta a futuras necesidades de crecimiento de Internet, tanto por número de hosts conectados, como por circulación de tráfico. Esta previsión tiene en cuenta no sólo los PCs conectados a Internet (cada uno con su correspondiente IP), sino todo el resto de aparatos que se irán incorporando en el futuro a Internet y que precisarán de una identidad única (móviles, asistentes personales, electrodomésticos, etc.), por lo que el sistema supone una solución y un alivio al problema de la escasez (ahora todavía lejana) del actual sistema de direcciones IP de 32 bits.

Aplicaciones que ya existen en Internet (como la mensajería instantánea, consolas online o las redes peer to peer) u otras que están comenzando a aterrizar (telefonía IP, UMTS, tecnologías móviles) demandarán paulatinamente más capacidad de absorción de la Red. Obviamente, el número de direcciones IP que permitirá IPv6 también es finito, pero su dimensión es tan grande (hará posible que existan 3,4 x 1038 direcciones) que es difícil concebir el agotamiento.

Algunas aplicaciones ya en marcha

En algunas regiones de Asia, existe un problema de escasez de direcciones IP: a finales de 2001, toda Asia disponía de únicamente el 9% de las direcciones IPs asignadas, frente al 70% de Norteamérica. Teniendo en cuenta además que se trata de mercados en absoluta fase de expansión, gobiernos y fabricantes ya han comenzado a poner en el mercado aparatos que acceden a Internet a través de IPv6. Por ejemplo, en Corea y Japón, fabricantes como Hitachi o NEC están al frente de estas iniciativas.

Recientemente, también el Departamento de Defensa de los Estados Unidos, que realiza una inversión anual en tecnología de entre 30.000 y 35.000 millones de dólares, ha dispuesto comenzar la transición a IPv6 a partir de septiembre de este año, lo que sin duda supondrá un importante espaldarazo para el sector tecnológico.

Los usuarios particulares también se verán afectados por la superabundancia de direcciones IP: el actual esquema de relativa escasez de direcciones les obliga a pagar un precio más o menos elevado por contratar una IP fija para acceder a Internet. En el futuro, este planteamiento no tendrá sentido, por lo que los ISPs también verán afectado su modelo de negocio y fuentes de ingresos.

Inconvenientes aún por superar

El IPv6 Task Force es una comisión que trabaja para el desarrollo e implantación progresiva de IPv6 en Europa. En una reunión celebrada el pasado enero en Londres, elaboró un documento en el que se recogen las principales barreras para el desarrollo de IPv6 en Europa, entre las que cabe destacar:

  • Estandarización: es precisa la difusión de estándares que permitan a los fabricantes desarrollar aplicaciones y equipos interoperables. Esto permitiría a fabricantes, proveedores de acceso y usuarios fabricar, instalar y comprar equipos con la certeza de una perfecta integración.
  • Simplicidad: el funcionamiento de las redes IP es algo que aún muchos usuarios habituales de Internet desconocen. Si se cumplen las expectativas de que todos los hogares dispongan en el futuro de varios aparatos conectados a Internet con una dirección IP, es necesario facilitar al máximo su uso, de manera que el usuario no precise conocimiento tecnológico alguno y todo funcione simplemente con un sistema de plug and play.
  • Demanda de los consumidores: actualmente existen pocos aparatos que funcionen con IPv6. Se puede plantear una cuestión circular: ¿la tecnología no está plenamente desarrollada porque no existen aparatos que la soporten, o viceversa, es que no existen aparatos porque aún no se ha desarrollado la tecnología? En realidad, lo importante para la industria no es que el mercado reclame IPv6 per se, como una tecnología, sino que se interese por las variadas funcionalidades o aplicaciones que ésta será capaz de soportar.
  • Concienciación: IPv6 está todavía en fase de implantación; es el momento de concienciar de sus virtudes a los sectores que todavía la ignoran pero que pueden beneficiarse a medio y largo plazo de sus ventajas: industrias, ingenieros, desarrolladores, fabricantes, incluso particulares. También es preciso eliminar poco a poco la confusión que existe en torno a la transición de las redes IPv4 a IPv6 (pese a que ambos sistemas son compatibles), y aclarar a las empresas las ventajas de invertir en esta tecnología en un momento de generalizados recortes presupuestarios.
  • Seguridad: por último, las condiciones de seguridad también están necesitadas de investigación y desarrollo de estándares, tanto para los protocolos fijos como para los móviles. En cualquier caso, IPv6 cuenta con IPSec, un conjunto de protocolos de uso obligatorio (su uso es sólo opcional en Ipv4) que encriptan la información que circula de un host a otro.

 


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