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La biblioteca del Patrullero Gadget

Durante el verano se lee mucho más, pero desgracia para los amantes de los gadgets que disfrutan de más tiempo libre durante estas fechas, los libros electrónicos no acaban de arraigar y extenderse. Aunque de momento sea muy poco probable encontrar a un turista en la tumbona de la piscina del hotel leyendo el último superventas de Tom Clancy o el periódico del día en una suerte de PDA gigante, nadie dice que en unos pocos años no sea la norma habitual. Al fin y al cabo, los cacharros ya existen, los libros en bits también y hay mucha gente en diferentes frentes trabajando duro por mejorarlos.

Entre los dispositivos de lectura más destacados, ingenios que permiten descargar libros, almacenar un buen número de ellos, subrayar, incluir anotaciones al margen, buscar palabras o consultar diccionarios, están los desarrollados por RCA y Franklin Electronic Publishers.

 RCA REB1200, a todo color

Uno de los lectores de libros digitales más recientes es REB1200. Este invento cuenta con una pantalla sensible de cristal líquido de calidad excepcional con una diagonal de casi 21 centímetros (la resolución es de 480 por 640 pixeles). Pesa unos 900 gramos, su autonomía es de 5 a 10 horas, y dispone de 8 MB de memoria que pueden almacenar unas 8.000 páginas, aproximadamente 20 libros.

El principal inconveniente de este artefacto, además de los pocos títulos disponibles (no admite los libros digitales de Microsoft Reader o Adobe Acrobat eBook Reader), es su precio: 699 dólares. De todas maneras tiene un hermano más pequeño y económico: RCA REB1100, en blanco y negro, tiene 8 MB de memoria y cuesta 300 dólares.

Franklin eBookman EBM-911

Este otro dispositivo, además de las funciones propias de un lector de libros en formato digital, cuenta con muchas de las prestaciones de una PDA convencional. Franklin eBookman EBM-911, una joya que ha cosechado críticas muy positivas, mide unos 13 centímetros de largo por 8,5 de ancho, cuenta con un micrófono integrado y pesa menos de 200 gramos.

Hay tres versiones disponibles, la de 16 MB de capacidad cuesta 229, la de 8 MB 129, y otra intermedia, también con 8 MB, que cuesta 180 dólares. Todas compatibles con el software para libros electrónicos de Microsoft.

Mucho cuidado con la arena y el agua. Estos cacharros son mucho más costosos de sustituir que los libros convencionales que por desgracias del destino se han convertido en papel mojado.

Y por último hay que mencionar a Xerox, una institución dentro del mundo de los libros electrónicos, aunque sólo sea por las investigaciones que desde Xerox Parc llevan a cabo sobre la tinta electrónica. Una tecnología que dará lugar a soportes digitales similares a los libros de papel y que mucha gente confía en que serán más fácilmente aceptados por los lectores.


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