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La blogosfera ¿regulada?

A lo largo de la historia diferentes corrientes literarias, pictóricas o, incluso, cinematográficas han creado sus propios manifiestos, en los que han descrito las normas o reglas a seguir para obtener unos cánones estéticos concretos.

En principio, la creación de un manifiesto de este tipo para Internet no tendría mucho sentido, y más teniendo en cuenta el espíritu de la Web 2.0 y la \”libertad\” prometida a los internautas para crear sus propios contenidos. Aún así, todos sabemos que la realidad es bien diferente, cuando en ciertos países se bloquean páginas concretas, se detiene a personas por las opiniones vertidas en sus blogs o se siguen de cerca las acciones de una web determinada.

China es un claro ejemplo de férreo control a los contenidos de Internet; un país en el que, además, los usuarios tienen un acceso bastante restringido a la Web, y donde empresas como Google o Microsoft han tenido que ceder ante esta situación.

En Europa el panorama no es tan desfavorable, pero tampoco es la panacea de la libertad absoluta. Cada vez son más los países que se han dado cuenta de la importancia de los contenidos de Internet, un canal de información que, hasta ahora, no había estado en el punto de mira de las entidades de control. En España saltó la polémica hace unos días con la misteriosa entrada del artículo 17 bis en la nueva Ley de Servicios de la Sociedad de la Información, según la cual las empresas proveedoras de Internet debían \”vigilar\” las actividades de sus usuarios. Aún así, y ante la polémica que surgió al respecto, parece que este artículo ha desaparecido de la misma forma que llegó.

El control sobre los contenidos también ha llevado su campo de batalla hasta los blogs, en los que los usuarios vierten opiniones personales sobre diversos temas o, simplemente, cuentan su vida diaria. En diversos países, los blogs son censurados y, en otros, se hace responsable a sus creadores de las opiniones que el resto de lectores escriben en ellos.

Para evitar este tipo de situaciones, el gurú Tim O’Reilly (conocido por ser defensor del software libre y creador del término \”Web 2.0\”) ha redactado un decálogo, junto a Jimmy Wales (creador de la Wikipedia) para la autorregulación de los blogs. Este código de conducta sugiere seis normas creadas, en principio, para facilitar el trabajo de los bloggers, aunque no todos opinen lo mismo.

Las propuestas son:

1. Los bloggers deben tomar responsabilidad tanto de sus palabras, como de los comentarios que permiten publicar en sus bitácoras.
2. No deberían decir nada que no dijeran en persona.
3. Ante un problema, tienen que intentar resolverlo de forma privada antes de hacer un anuncio público.
4. Si alguien está atacando de forma injusta a otra persona, deben tomar medidas.
5. No permitir comentarios anónimos.
6. Ignorar a los trolls.

La idea para redactar este decálogo llegó tras las amenazas que, tanto él como Kathy Sierra, habían recibido en sus respectivos blogs. Aún así, seguro que se imaginaba la crispación que causarían sus palabras en la Red y, pese a ello, decidió publicarlo.

Los comentarios que han surgido al respecto están completamente divididos. Hay quien piensa que se trata de normas que toda persona con sentido común debería seguir pero, sin embargo, muchos bloggers ven en ellas una forma de coartar su libertad.

Si bien es cierto que algunos usuarios realizan un uso equivocado de la Red, tomar estas medidas podría suponer un serio varapalo a la filosofía misma de los blogs, en los que cualquier persona puede publicar libremente su opinión. Pero, la gran pregunta es saber hasta qué punto nuestro derecho a la liberta de expresión puede permitir comentarios agresivos o dañinos que no hacen otra cosa más que convertir un foro de opinión en una guerra (en ocasiones no precisamente dialéctica) de descalificaciones y agresiones verbales.

De todas formas, tampoco se pueden olvidar de todos esos miles de usuarios que, aunque no compartan una opinión determinada, son capaces de razonar con coherencia y convierten a Internet, con su participación, en un foro plural de intercambio de opiniones e ideas.

Pese a las polémicas con respecto a las restricciones en Internet, parece que las bitácoras están en mejor estado que nunca, y tras diez años online se siguen abriendo diariamente 120.000 nuevos weblogs en todo el mundo. Se calcula que, actualmente, existen más de 70 millones, en los que se trata cualquier tipo de tema. Esperemos que la Web de los usuarios (la tan nombrada Web 2.0) siga tan en forma como en estos momentos y que, sin restricciones, todos seamos capaces de crear una comunidad plural, pero respetuosa al mismo tiempo.


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