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La bolsa es un juego de niños

Recientemente, y gracias al empuje de la Nueva Economía, invertir en bolsa se ha generalizado, ganando adeptos a todos los niveles deseosos de conseguir una paga extra y algo de emoción. Aprovechando este empuje han surgido distintos videojuegos que explotan esta moda convirtiendo este tipo de operaciones financieras en un juego sin riesgos, y de paso unificando dos elementos que nadie pensaba que tuvieran algo en común: los mercados de valores y los juegos de ordenador.

Montecristo, una empresa francesa dependiente del gigante del ocio electrónico Electronics Arts que cuenta entre sus fundadores a un antiguo vicepresidente del Credit Suisse First Boston, es la que más está apostando por hacerse de oro desarrollando emuladores de los mercados financieros más o menos realistas.


La apariencia de la bolsa en el juego

Además de diversos juegos en los que se gestionan aeropuertos o cadenas de televisión, Montecristo cuenta con Wall Street Trader 2001, la revisión de otro mucho más incompleto ya existente, pensado para todos aquellos que deseen invertir alegremente y sin riesgos los millones de dólares que no tienen en RedHat, Microsoft o Cisco.

La empresa francesa también es conocida por StartUp 2000, un juego cuyo objetivo es convertirse en un CEO ejemplar, es decir: iniciar una empresa desde cero, desarrollar el plan de negocio, leer las noticias de ‘Boomberg’, gestionar las contrataciones y conseguir financiación, para sacarla exitosamente a bolsa y lograr que genere beneficios. Ideal para que los emprendedores se fueran entrenando, aunque premeditadamente alejado de la vida real, en muchos aspectos.

Quítate Greenspan, que aquí llego yo

Wall Street Trader 2001 es el videojuego que más se aproxima actualmente a la realidad de las bolsas. Los principios son los mismos que en la vida real, comprar barato y vender alto. El jugador empieza siendo el responsable de un modesto banco de inversiones, y su objetivo es acumular dinero y cerrar operaciones exitosas para acabar siendo todo un gurú ante cuyas declaraciones tiemblen los mercados.


Un momento en la pugan de los SO

Para conseguirlo cuenta, además de con una PDA, faltaría más, con un equipo de brokers, abogados, responsables de prensa, analistas, archivistas, e incluso espías para extender rumores y conseguir información mediante métodos deshonestos. Aunque este tipo de prácticas también consiguen que la Securities Exchange Commission (SEC) esté pegada a sus talones como un buen sabueso. Cuanto más dinero consiga, más y mejores contrataciones podrá efectuar. Como en la vida misma, también puede despedir a aquellos que no le satisfagan o que no pueda mantener.

Wall Street Trader permite operar en tres mercados de valores diferentes: Nueva York, Londres y Tokio. Para conseguir información, además de los centenares de noticias extraídas del mundo real y que aparecen reflejadas a su debido momento en el juego, también se puede acudir al barman, que a cambio de una buena propina puede ofrecer valiosa información.

Navegadores, sistemas operativos, MP3 y burbujas

Una de las principales novedades de este juego es la inclusión de empresas reales relacionadas con Internet y las nuevas tecnologías. De hecho, hay varios escenarios dedicados plenamente a ello.

  • Hay uno que se llama \”Tecnologías de la Información\” que recrea la conclusa guerra de navegadores entre el casi difunto Netscape y la triunfante Microsoft, además de la batalla de sistemas operativos que está por venir.
  • \”Ocio\” enfrenta a las discográficas tradicionales con la revolución protagonizada por el MP3 y el Peer To Peer (sistemas de intercambio entre ‘colegas’, el principal exponente es Napster).
  • Otro que se llama \”Telecomunicaciones\” refleja cómo la llegada de Internet y los teléfonos móviles hacen fluctuar las cotizaciones de las empresas de telefonía de toda la vida.

Las oficinas y la ficha de un miembro del equipo

¿Quiénes juegan a esto?

Este juego ha sido adoptado por prestigiosas escuelas financieras como la Universidad de Oxford o la London School of Economics. Sus estudiantes participan en competiciones como parte de su entrenamiento para acabar siendo tiburones de las finanzas. De hecho, Montecristo espera que la condición online de este juego, se puede jugar en Red y por Internet con hasta 8 jugadores que compiten entre sí, contribuya a su éxito.

Los responsables de esta compañía, que abandonaron los mercados de valores para adentrarse en el mundo de los videojuegos, aseguran que la misión de su empresa es \”ayudar al público a entender la economía y los negocios mediante juegos y simulaciones\”.

Esto se contradice de todas maneras con unas declaraciones de Marc Robert, uno de los responsables del juego, recogidas en Gameindustry.com, en la que asegura que esperan captar a jóvenes estudiantes universitarios y a los ejecutivos. Robert afirma: \”el perfil medio será de un hombre de entre 25 y 35 años, de elevada educación e interesado en la política, la economía y los negocios\”.

Esperemos por tanto que, además de acercar la economía a los ‘jugones’, también consigan que los serios y encorbatados integrantes del mundo económico y los aspirantes a adentrarse en este mundo (suits según el genial Dilbert), descubran que los juegos de ordenador no son ninguna pérdida de tiempo propia de adolescentes. Sería muy bonito que un formal banquero empezara aficionándose al Wall Street Trader 2001, y acabara diseñando niveles para Quake. Probablemente sería el mejor remedio para el legendario estrés de esta gente.


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