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La brecha entre la Salud y las Nuevas Tecnologías

En todos los niveles de la industria relacionada con la salud, incluyendo a consumidores, financiadores, hospitales, empresas farmacéuticas y compañías de TI, existe una interacción importante, tanto desde el punto de vista administrativo como clínico. En la actualidad, con los nuevos canales de información, y de manera paralela a otros sectores, se han iniciado proyectos que remedan a las archiconocidas siglas B2C, B2B y B2A, y que podríamos re-etiquetar como B2D (Business to Doctor), Ph2D (Pharma to Doctor), D2P (Doctor to Patient), Ph2P (Pharma to Patient), D2D (Doctor to Doctor), etc.

Estas iniciativas inundan a los profesionales sanitarios con nuevas herramientas y tecnologías que requieren un re-aprendizaje o, incluso, un cambio de los procesos existentes en las organizaciones sanitarias, para que tengan un impacto óptimo. Estas nuevas tecnologías generan, por una parte, una demanda sobre el médico para ser productivo, y, por otra, expectativas por parte de éste para utilizar estas herramientas, que le ofrecen un enorme potencial en su práctica diaria, y en el mismo punto de atención al paciente.

Surgen entonces preguntas inevitables:

  • ¿Cómo se sienten los médicos ante estas nuevas exigencias y expectativas?
  • ¿Cuales son sus actitudes y perspectivas con la avalancha de las nuevas tecnologías que prometen simplificar y mejorar su trabajo diario?
  • ¿Estas supuestas simplificación y mejora de las tareas, son para el médico, para las organizaciones en las que trabajan, para mejorar las relaciones entre ambos y/o las que se establecen con el resto de los actores sectoriales, o para los ciudadanos?

La última pregunta queda en el aire y, probablemente, se tarde todavía un tiempo en poder responderla, ya que desde las especulaciones teóricas más o menos fundadas a lo que ocurra en realidad en el sistema, puede haber diferencias significativas (pero no por eso hay que dejar de reflexionar y buscar líneas estratégicas de desarrollo y mejora).

La adopción de las NT no depende de su novedad, sino de su productividad

Aportar valor añadido

Como en cualquier otro ámbito empresarial, la tecnología no existe per se. La integración de las NTI debe crear un valor añadido al comparar con procesos existentes y herramientas clásicas, en las que los profesionales sanitarios basan actualmente sus rutinas diarias (teléfono, fax, gráficas e historias clínicas en papel, etc).

No se adoptará una herramienta sólo por el hecho de ser nueva. Debe aportar una ventaja visible y sostenible, desde varias perspectivas, operativa, organizativa y económica; en este último caso, a nivel de práctica individual o empresarial. Si no fuera así, y se valorase más por la vertiente de beneficios compartidos, o intereses públicos y/o sociales, habría que incentivar y promover su utilización por parte de los profesionales y organizaciones.

En la actualidad, la tasa de adopción de las NTI por los clínicos depende del impacto relativo en la productividad. Los profesionales sanitarios, y el sector en su conjunto, están por ver todavía una evidencia convincente de que las NTI introduzcan beneficios palpables en su trabajo.

Aquellos médicos con una carga asistencial importante, reaccionarán más rápidamente en la adopción de nuevas herramientas tecnológicas que reduzcan considerablemente el ciclo temporal de atención médica. Sin embargo, hasta que las NTI, como son las diversas herramientas de receta electrónica, Historia Clínica electrónica, sitios web de práctica médica, etc. realmente mejoren la productividad, la calidad asistencial, y permitan el autoservicio del paciente, la mayoría de los médicos se situarán al margen de las NTI, y la adopción de éstas será lenta.

Obviamente será necesario integrar sin fisuras los diferentes elementos de infraestructura básica, que pertenecen a cada participante del sector, de manera que la inversión deberá ser compartida entre todos. Sólo a través de la co-inversión será factible que, el sector al completo, obtenga los beneficios que la conexión a la infraestructura subyacente de los dispositivos de acceso periférico, y sus correspondientes aplicaciones, y se obtenga una ventaja sostenible para el médico, su práctica diaria y, por ende, a las organizaciones y a todos sus clientes.

Es básica la integración entre la infraestructura sanitaria (backbone) y las aplicaciones periféricas (front-end)

La adopción de la Nuevas Tecnologías por el Sector Médico

La comparación interanual de la adopción de NTI emergentes indica que el proceso de penetración no ocurre de manera inmediata. Por mucho que algunos insistan, no existe ninguna solución idónea por venir en el futuro inmediato para que el profesional sanitario adopte las NTI en el punto de atención asistencial. Tanto el sector médico, como el resto de participantes relacionados de la industria sanitaria, están en un proceso de evolución continua a largo plazo.

Sólo hace falta analizar las predicciones iniciales del mercado de la Historia Clínica Electrónica (HCE), y sus tasas de adopción asociadas, para poner a las NTI (incluido Internet), en su debido contexto. Hace 15 años, se predijo que la tasa de adopción de la HCE sería, como mínimo del 75%; en la actualidad, oscila alrededor del 12% en los países más ricos (y un 33% de los médicos muestran un interés futuro). Las NTI deben todavía saltar un gran precipicio antes de ser adoptadas rutinariamente por una porción mayoritaria del sector.

En el contexto de evolución temporal, según un reciente estudio de Deloitte Consulting y Fulcrum Analytics, el 21% de los médicos son considerados como innovadores en la utilización de las NTI. Estos innovadores son aquellos usuarios profesionales que creen que Internet es esencial para su práctica diaria. El 79% restante se dividen entre el 45% de \”grupo intermedio\” y el 34% de \”evitadores\” de nuevas tecnologías. La conclusión es clara, llevará bastante tiempo convencer a este último grupo para que se trasladen al \”grupo intermedio\” y, a su vez, desplazar al \”grupo intermedio\” a que adopten las NTI.

Más información en Comportamiento de los médicos en la Red

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Jorge Martínez de Hurtado es Director de Operaciones y Desarrollo Estratégico de Médico Directo


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