BAQUIA

La difícil búsqueda de la autenticidad en Internet

La Red siempre ha servido como un lugar en el que poder cambiar o esconder la verdadera indentidad. Cualquiera que navega por Internet lo hace sin miedo a ser identificado, protegido por ese carácter anónimo y clandestino del ciberespacio. Esto provoca que Internet sea un lugar ideal para la farsa, y un a veces potencial nido de delincuentes, ladrones y adictos a todo tipo de filias.

Las redes sociales también padecen en ocasiones está escalada de los farsantes, y cada vez son más los que aprovechan para ser en Internet lo que no son y les gustaría ser fuera. Esto tiene un problema; cada vez es más difícil encontrar algo o alguien que sea realmente auténtico, y el tema puede llegar a ser verdaderamente frustrante.

Internet siempre ha sido un espacio muy apropiado para la música, que desde el principio ha tenido una presencia notable y una demanda aún mayor. Con las nuevas redes sociales como MySpace o los sites como YouTube, los artistas, de todos los géneros, tamaños y colores han encontrado un nuevo espacio donde poder promocionarse y comunicarse con sus fans.

Sin embargo, hay que tener cuidado porque los farsantes –y en la música, lamentablemente, siempre ha habido muchos- también han llegado a este tipo de sites y comienzan a verse las consecuencias.

Varios bloggers se están haciendo eco de la desilusión que ha generado el desenmascaramiento de Marié Digby, una cantautora de aspecto y actitud supuestamente indie, que se grababa a sí misma mientras cantaba y colgaba sus videos en YouTube y en MySpace. En la red social había creado un perfil en el que aseguraba que no pertenecía a ninguna discográfica.

La chica estaba causando sensación entre muchos que gustaban de su música y su actitud, supuestamente alejada de la industria musical y los artistas que se preocupan más por vender que por hacer su propia música.

Sin embargo, nada más lejos de la realidad, porque Marie Digby estaba tan sólo simulando ser una inocente amateur. Se trata de una “artista profesional”, que tiene contrato con la subsidiaria de Disney, Hollywood Records, además de contratos publicitarios y hasta un manager y un productor propios.

Muchos de los usuarios que solían visitar su perfil y escuchar sus canciones y ver sus videos se sienten ahora defraudados, hasta el extremo de que algunos afirman haber perdido la confianza en las grandes corporaciones o incluso -reacciones extremas- no tener ganas de seguir viviendo.

El caso de Marie Digby es un ejemplo más de lo importante que es para algunos la autenticidad en la música. Y es que, cuando el mercado musical está saturado de productos prefabricados y artistas que venden sólo con su imagen, la búsqueda de lo auténtico se convierte en algo tan complicado como obsesivo.

www.baquia.com


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios