BAQUIA

La guerra de Recol acaba en los tribunales

La guerra que desde finales de diciembre mantienen, tanto en público como en privado, los ex ejecutivos y ex consejeros de Recol con el actual consejo de administración del nodo para profesionales ha terminado finalmente en los tribunales y en concreto, en los penales.

Los ocho denunciantes, entre los que se encuentran el ex consejero Manuel de la Rica, el ex director financiero Martín Luis Brau o el ex director general Javier Baviano, apuntan en su escrito varias irregularidades de las que han tenido conocimiento por sus cargos y que podrían ser constitutivas de delito.

En concreto, se acusa al actual consejo de administración de la compañía de infracciones tan graves como estafa, apropiación indebida, maquinación para alterar el precio de las cosas, falsedad en documento mercantil y administración fraudulenta.

Los cargos se dirigen contra la totalidad del actual órgano de gobierno de Recol. En este momento, éste está constituido por tan sólo tres miembros: el presidente Carlos de Andrés Ruiz, en nombre de la Fundación Red de Colegios Profesionales, y los consejeros Ignacio Ozcariz, por Alcahid Technologies, y Juan Miguel Villar Mir, por el Colegio de Ingenieros de Caminos Canales y Puertos. Asimismo, se acusa a Miguel Angel Rubio de la Plaza, ex vicepresidente ejecutivo de la compañía.

El representante de Catalana d´Iniciatives en el consejo, Joan Alsina, y contra quien no se dirige la denuncia, ha presentado esta misma semana la dimisión de todos sus cargos.

Hechos denunciados

El escrito relata unos hechos, que de resultar ciertos, una apreciación que queda en manos de los tribunales, habrían supuesto un perjuicio para los pequeños accionistas. Estos habrían visto disminuido el valor de su inversión a favor del enriquecimiento de personas directamente relacionadas con la empresa. Recol realizó en mayo de 2000 una OPS con la que consiguió 29 millones de euros (unos 4.800 millones de pesetas) de financiación gracias a 7.500 profesionales que decidieron apostar por el proyecto y que pueden sumarse a la demanda que se convertiría, así, en querella criminal.

Lo que no se puede negar es que la trama que han ido tejiendo los principales directivos de Recol ha podido perjudicar de alguna manera a estos inversores, ya que la maraña de intereses privados es demasiado complicada. Las mismas personas que representan a Recol o trabajan en la compañía lo hacen también en otras sociedades con las que mantiene relaciones de negocio, como Alkahid, e incluso en las instituciones de representación colegial que promovieron a la empresa entre dichos inversores particulares y que deberían velar por sus intereses.

Los cargos se dirigen contra la totalidad del actual consejo de administración

El contrato que el 15 de febrero de 2000 se firmó entre los entonces únicos socios de Recol, la Fundación Red de Colegios Profesionales y Alkahid Technologies es, según la denuncia, a uno de los hechos que han llevado a Recol a la actual situación. En ese momento en el accionariado de la primera sólo participaban Ignacio Ozcariz, Carlos de Andrés y Miguel Ángel Rubio

Ese pacto garantizaba a Alkahid, empresa de la que el que fuera entonces presidente de Recol, Ignacio Ozcariz, es administrador único y en la que posee la mayoría del capital, un componente fijo de 2,5 millones de euros durante cinco años más el cobro de los servicios tecnológicos que presta en exclusiva a Recol con un 10% de beneficio industrial. Cada mes, esta compañía pasaba a Recol una factura por los salarios de los trabajadores y los servicios que se prestaban, a los que añadía el 10% de beneficio sobre ese total.

Según Manuel de la Rica, uno de los firmantes de la denuncia, Alkahid no sólo no estaba preparada para dar los servicios a los que se había comprometido (por lo que tenía que subcontratar a otras empresas), sino que cobraba precios fuera de mercado. No obstante, el beneficio de la compañía sería mayor cuanto más abultada fuera esa factura. Un negocio seguro.

El beneficio para Alkahid no se ha limitado a esto. Según el citado contrato, esta sociedad tendría que recibir 2,5 millones de euros a lo largo de 5 años. Esta cantidad fue capitalizada en acciones gracias a una ampliación de capital sólo dos días después de la firma de dicho contrato (el 17 de febrero). Con ello Alkahid se hizo con el 16,8% del accionariado a pesar de que sólo desembolsó cinco millones de pesetas para la creación de la empresa.

Asimismo Alkahid Tecnologies mantiene en su poder el alma de cualquier empresa de Internet, el ISP, los servidores y la máquinas que permiten la existencia misma de la plataforma a pesar de que estas inversiones las ha pagado Recol. A día de hoy y a pesar de que en octubre el administrador único de Alkahid y entonces consejero delegado de Recol, Ignacio Ozcariz, firmó el traspaso de los bienes, estos siguen, según fuentes de Recol, en poder de Alkahid.

Situaciones irregulares

Por su parte, los ex ejecutivos denuncian también casos de amiguismo que han podido suponer un perjuicio para los accionistas particulares de Recol.

Una de estas situaciones es la protagonizada por el Colegio de Caminos Canales y Puertos, uno de los promotores, que podría haber suscrito íntegramente el tramo de los colegios a seis euros y posteriormente Recol le habría devuelto la mitad del dinero. Así, al final el coste de adquisición de esas acciones habría sido del 50% del precio que finalmente desembolsaron los accionistas particulares, seis euros.

Según los denunciantes, en una reciente auditoría han comenzado a aparecer facturas enviadas en nombre del citado colegio por servicios de software de Internet que ascienden exactamente a la mitad de capital desembolsado por dicha institución, 1.456.719 euros. Las mismas fuentes afirman que dichos servicios nunca se han prestado, pero sí pagado inmediatamente.

Recol ha desmentido los hechos

De ser real esta situación y de no haber suscrito el colegio de Caminos íntegramente dicho tramo, en el caso de que otros colegios no hubieran acudido a la OPS (cosa que no hicieron) la valoración de las acciones hubiera sido notablemente inferior. Sin embargo, con este hecho se garantizaba la cobertura completa de la OPS y el precio máximo.

Los demandantes afirman que estos no son los únicos casos en los que se han vendido acciones a un precio notablemente inferior al de la OPS. La Fundación Red de Colegios Profesionales ha venido haciendo ventas de paquetes accionariales a 1 euro una vez finalizada la oferta de venta, con el consiguiente agravio para quienes las habían pagado a seis euros. Javier Martín, que ocupó el cargo de director de marketing de Recol, ha sido uno de estos compradores favorecidos.

Respuesta de Recol

Inmediatamente después de la presentación de la denuncia, Recol se ha apresurado a desmentir los hechos. Según la empresa, hoy mismo tendrá lugar una junta de patronos de la Fundación Red de Colegios Profesionales en la que se explicarán estos hechos a los representantes de los colegios. No obstante, y si es cierto que la fundación ha estado vendiendo acciones a precio notablemente inferior al que se hizo con los colegiados y teniendo en cuenta que uno de los acusados, el presidente de Recol, lo es también de la Fundación, urge una junta general de accionistas donde realmente todos estén representados.

Temas relacionados:
  • Recol, historia de un escándalo en Baquía

  • Compartir en :


    Noticias relacionadas

    Recomendamos




    Comentarios