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La industria tecnológica de India ya sufre la guerra con Pakistán

Vientos de guerra soplan en la frontera entre India y Pakistán. La bellísima región de Cahemira (Kashmir), situada al norte de la India pero de mayoría musulmana, es la excusa para que ambos ejércitos lustren sus sables. La condición de potencia nuclear de ambos países, convierte la posibilidad de guerra en algo más que una escaramuza fronteriza: incluso las empresas y empleados de multinacionales tecnológicas sitos a miles de kilómetros de Pakistán están poniendo pies en polvorosa ante la posibilidad de que una cabeza nuclear caiga sobre las suyas.

La tensión que sufre esta región montañosa del sur de Asia está lacerando una de las industrias de mayor éxito de la historia económica de la india: la industria del software. No es raro encontrar en Silicon Valley apellidos indios, y no es extraño encontrar en el país asiático plantas montadas por gigantes de la tecnología estadounidense o empresas nacionales que venden con éxito en el extranjero.

Pero a esos negocios se les está cerrando el grifo. Sus mejores clientes, mayoritariamente estadounidenses, han dejado de viajar a la región aunque el principal centro tecnológico esté a más de 1.500 kilómetros de la zona de conflicto, y las empresas se aprestan a planear la recuperación del posible impacto de la guerra, que puede reducir las inversiones extranjeras a la mínima expresión.

Las compañías estadounidenses con presencia en el subcontinente asiático, como Sun, Intel o Hewlett-Packard, han advertido del riesgo a sus empleados o directamente han prohibido viajes no esenciales a India. HP ha dicho a sus 2.600 trabajadores, la mayoría indios, que pueden abandonar el país si se sienten en peligro (también lo ha hecho el Departamento de Estado con los 60.000 ciudadanos estadounidenses que viven en India).

La National Association of Software and Service Companies (NASSOM), en boca de su presidente, Kiran Karnik, ha declarado que los efectos de la guerra ya se notan: \”Estamos empezando a ver clientes y potenciales clientes que cancelan sus viales de negocios a India. Si la tensión se prolonga, podría afectar a las oportunidades de negocio en el extranjero de nuestras empresas de software\”. Una de las empresas más importantes de software, Infosys Technologies, situada en Bangalore, el Silicon Valley de la India, ha reconocido que algunos clientes estaban anulando sus visitas.

Las visitas de los clientes extranjeros son un punto vital para las empresas indias, que deben venderse frente a los rivales más conocidos del mundo desarrollado. En un día cualquiera, cerca de una docena de equipos visitan las oficinas de Infosys, pero en las últimas semanas, han desaparecido.

La industria IT india ha crecido desde unos 150 millones de dólares en 1991-92 a unos 8.750 millones de dólares (más de 6.300 millones en exportaciones, el 61% a EEUU y Canadá) en 1999-2000, con un crecimiento sostenido del 50% anual. En ese periodo India exportaba software y servicios a 95 países y más de un tercio de las compañías del Fortune 500 subcontrataban su producción de software a empresas indias. Para 2001-2002, NASSOM predice que la industria IT supondrá un 2,87% del PIB (13.500 millones de dólares), frente al 0,59% que supuso en el periodo 1994-95. Si no estalla la guerra.

  • Más en The New York Times y Yahoo!/AP


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