BAQUIA

La maldición de los profit warning sobrevuela los mercados

Los temidos profit warning, o las revisiones a la baja de los resultados empresariales, acechan estos días los mercados, y no precisamente para bien. Después de la oleada de malas noticias del trimestre anterior, en el que casi 1.000 empresas cotizadas (Yahoo!, Nortel, Salon, Oracle, Gateway, Sun Microsystems, Ericsson…) no cumplieron sus expectativas de crecimiento iniciales, en los últimos días nuevas compañías han vuelto a reconocer que su negocio no ha ido en el pasado trimestre como habían anunciado.

JDS Uniphase, Nortel, Nokia, la división de semiconductores de Philips, Juniper, Dupont Photomask o Alliance Semiconductor han sido algunas de las empresas tecnológicas que se han visto obligadas ya a lanzar nuevos avisos a los mercados. El resultado no se ha hecho esperar: en los últimos siete días, el índice Nasdaq, que llevaba casi un mes de subidas continuadas, ha experimentado la mayor caída semanal del último medio año. Además, el insistente rumor, no desmentido por Redmond, de que tampoco Microsoft va a cumplir sus expectativas está haciendo el resto.

Aún así, los analistas no esperan que esta vez salten al mercado tantos profits warnings como en el mes de abril (cuando salieron los resultados del primer trimestre). Para esta nueva campaña, los expertos auguran que sólo unas 500 empresas tendrán que contradecir las expectativas que han lanzado al mercado.

No obstante, esto no quiere decir que la situación general haya mejorado sustancialmente. Hay que tener en cuenta que las empresas habían alterado ya en los últimos meses sus perspectivas de beneficio, por lo que los nuevos profits warnings son más preocupantes ya que demuestran que no se puede cumplir ni con unas previsiones muy conservadoras de por sí. De hecho, en esta ocasión, los mercados han castigando a las empresas que han hecho revisiones con caídas proporcionalmente mayores a las del trimestre anterior.

Nortel continúa su travesía del desierto

Quizás el anuncio más descorazonador, aunque no por inesperado, ha sido el dado por Nortel. La compañía fabricante de equipos de telecomunicaciones anunció el pasado viernes que prevé tener en el segundo trimestre del año unas pérdidas mucho mayores de lo esperado.

Los números rojos de la canadiense ascenderán a nada menos que 19.200 millones de dólares, 48 centavos por acción, mientras que su previsión inicial era de 6 centavos por acción. Por su parte, las ventas previstas serán de unos 4.500 millones de dólares, una cantidad muy inferior a los 6.220 millones de facturación que se manejaban en un principio.

Las malas noticias vienen acompañadas con nuevos despidos, como suele ser habitual en los últimos tiempos. Nortel ha sumado a las 20.000 bajas ya anunciadas 10.000 más. Dos tercios de los 30.000 despidos se harán efectivos durante los próximos tres meses.

La compañía achaca esta situación al descenso de sus ventas a las operadoras de telecomunicaciones que atraviesan una crisis generalizada debido al endeudamiento y la mala situación coyuntural internacional.

JDS Uniphase venderá menos

Si Nortel y el resto de fabricantes de equipos van mal, los productores de componentes ópticos no les van a la zaga. Así, JDS Uniphase, ha tenido que adelantar un descenso en sus ventas para el segundo trimestre. La compañía espera perder entre 6 y 8 centavos por acción, mientras que en un primer momento la estimación era de 5 centavos por título.

Nokia se despeña en bolsa

La finesa Nokia tuvo que vivir en sus carnes una caída del 20% en la bolsa al reconocer la pasada semana que no podía mantener para este trimestre sus previsiones de crecimiento.

El fabricante de móviles se está viendo muy afectado por la crisis internacional. El aumento del beneficio del 20% que anunció en abril hoy es una entelequia que se queda en un discreto 10%. De mismo modo, los 0,20 euros por acción que esperaba ganar se quedarán en 0,15 o 0,17 euros por acción en el mejor de los casos.

A la hora de repartir culpas, los responsables de Nokia no son precisamente originales. Una vez más, la incertidumbre tecnológica y el deterioro de los mercados son la causa que han argumentado para este cambio en los planes.

Philips venderá menos chips

Y si estamos hablando del descenso en las previsiones de las empresas tecnológicas, lógicamente los primeros afectados serán los fabricantes de semiconductores. La última empresa que se ha visto obligada a reconocer la repercusión de esta contrariedad en su cuenta de resultados es Philips.

La holandesa ha anunciado que sus ventas en el área de chips podrían haber caído entre un 20% y un 30%, lo que le llevaría a perder unos 175 millones de dólares. Para colmo, la compañía ha adelantado que en los próximos meses su producción de semiconductores descenderá entre el 40 y el 50%.

Nuevos jarros de agua fría

El fabricante de redes Juniper Networks no se ha quedado atrás a la hora de dar malas noticias. La estadounidense anunció recientemente que su cifra de negocio en el segundo trimestre se situaría entre los 200 y los 210 millones de dólares, cuando en un principio esperaban entre 300 y 330 millones de dólares.

Sin embargo los disgustos no tienen fin. Dupont Photomask, Alliance Semiconductor, HP, o el operador de redes de fibra óptica Level 3 Communications se han sumado y también han hecho sus particulares revisiones en el beneficio. Lo peor del caso es que con seguridad éstos no serán los últimos jarros de agua fría. Cuando aún no ha empezado la oleada importante de resultados, los analistas esperan que haya nuevos profits warning que una vez más, y como viene siendo habitual desde hace unos meses, vendrán para aguarnos la fiesta.


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios