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La publicidad afronta tiempos de cambio

En Internet ya hace algún tiempo que los navegadores y programas especializados permiten la supresión de la publicidad intrusiva. Sin embargo, dado el todavía mínimo impacto de este nuevo medio en sus presupuestos totales, las agencias de publicidad y los proveedores de contenidos se contentan con afinar mejor sus anuncios y utilizar más la publicidad directa a través de boletines y e-Zines, que son canales mucho más efectivos por llegar directamente al correo electrónico del cliente potencial. Sin embargo, el uso de publicidad más original y el aprovechamiento de más ancho de banda para concebir mejores anuncios, compensan en buena parte esta práctica y hacen que el sector, a pesar de todo, esté creciendo.

Una de las mayores amenazas para la industria publicitaria, según nos cuenta The Economist, proviene de los PVRS (Personal Video Recorders), esos cada vez más extendidos aparatos que permiten la grabación de cualquier programa de televisión, vídeo o DVD y su visualización en cualquier momento. Esto acarrea varios problemas para los anunciantes: en primer lugar, el usuario puede escoger los programas y las horas en las que quiere verlos. Con ello pasa por encima del esfuerzo de los canales de televisión para elaborar su parrilla de programación, siempre dependiente de la audiencia y el prime time. El segundo fenómeno, todavía más preocupante para la industria, es la costumbre de \”saltarse\” la publicidad y ver sólo la película o el documental de turno. El anunciante desconoce cuándo se va a ver su anuncio, siquiera si se va a ver.

De momento, con tan solo un par de millones de usuarios en EEUU y apenas 300.000 en el Reino Unido, parece que los ejecutivos de la industria publicitaria se muestran tranquilos, pero el sector piensa que en 2005 se producirá un salto cuántico en la utilización de este tipo de equipos, que en algunos casos, serán incluso regalados por las televisiones de pago para fidelizar a su público.

El consuelo para la industria publicitaria es que, al parecer, los usuarios de PVR ven un 20% más la televisión, por lo que se plantea el desafío de conseguir su atención para que de alguna forma vean la publicidad. Quizás a través de una cierta incentivación de su paciencia, como ya ocurre en alguno de los modelos de negocio de Internet.

Lo que está claro es que vamos hacia una nueva industria de la publicidad y de los contenidos en los próximos 5 años. Es curioso que parezca que nadie se da cuenta de ello.

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