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Las entidades financieras se lanzan al MGM

Lo que era uno de los paradigmas de Internet en tiempos de la burbuja tecnológica, parece que vuelve con fuerza de la mano de las entidades financieras, principalmente las online. El “Member Gets Member“, se convirtió en una de las herramientas de marketing más utilizada por aquellos jóvenes gurús de la nueva economía.

En todo curso o master de comercio electrónico, lo primero que te enseñaban era eso: había que dar la oportunidad de que clientes o usuarios pudiesen enviar a un amigo información, ofertas, hacer clientes… Buscando el paradigma de Amazon.

A la ya clásica campaña de Patagon con el lema “Díselo a un amigo”, en la que ofrecía diversos regalos a los clientes que trajesen a otro cliente (los regalos eran para los dos), ahora se ha sumado ING Direct, que premia con 50 euros a los clientes que traigan a otro (50 euros… para cada uno).

ING Direct sufrió en sus cuentas los escándalos de Afinsa y Forum, y en el mes de mayo se volatilizaron de sus arcas nada más y nada menos que 1.500 millones de euros. Pero la megacampaña publicitaria que ha lanzado durante estos meses, y que las aguas hayan vuelto a cauces más tranquilos, han hecho que empiecen a volver los millones de nuevo.

No sabemos cuánto habrá costado la campaña (el año pasado invirtieron 60 millones de euros en todo el año), pero ahora acaban de dar otra vuelta de tuerca a la captación de clientes: que sean los propios clientes los que consigan a otros (normalmente familiares y amigos), lo que además aporta lo que más vale en estos momentos para ING: la confianza.

Es una apuesta arriesgada. ING ha tenido problemas de confianza, por considerarlo un modelo de negocio parecido al de Afinsa o Forum. Habrá quien pueda pensar: “Alguien viene diciéndome que me haga cliente… Que él es cliente y que nos dan dinero a los dos… Me huele a estafa piramidal”. Desde luego, se la juega.

Además, un coste de captación de 100 euros por cada cliente es muy alto para el tipo de entidad que es, ya que ofrece productos muy atractivos y con la gran campaña publicitaria que realizaban habitualmente, habían logrado bajar su coste a precios irrisorios para cualquiera de los otros bancos online.

Pero claro, como ahora lo que necesitan es imagen de marca (Matías Prats no lo es todo), han pensado que nadie puede hablar bien de ellos mejor que sus propios clientes.

¿Apuesta arriesgada? El tiempo lo dirá.


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