BAQUIA

Las operadoras europeas se unen para salir de la crisis

Las operadoras de telefonía móvil europeas están con el agua al cuello. El retraso en la implantación de la tecnología UMTS ha trastocado los planes de negocio, pero sobre todo ha provocado un agujero financiero de incalculable tamaño. Muchas de las operadoras que preveían multiplicar sus ingresos han comprobado que lo único que se reproduce son las pérdidas derivadas de las inversiones en el desarrollo de la tecnología de tercera generación.

Las opciones que han puesto encima de la mesa para intentar salir de la crisis consisten muchas veces en la venta de sus bienes. Pero la fórmula más empleada hasta el momento es la concentración empresarial. La filosofía responde a la estrategia según la cual más vale sobrevivir acompañado que morir en el intento. En el grupo de malparadas figuran la operadora británica BT o Marconi.

En este sentido se enmarca el acuerdo de colaboración que firmarán este miércoles BT y Marconi con el fin de convertir, en los tres próximos años, 30.000 teléfonos móviles en sofisticados terminales con los que navegar por Internet, realizar compras online o recibir correo electrónico. Ambas compañías saldrían ganando con el acuerdo. Por un lado, BT aumentaría su cuota de clientes de m-commerce (compras a través de móvil), calculada a día de hoy en unos 130.000 usuarios. Por otro, supondría un chorro de aire puro para Marconi, que reza para que termine ya 2001, sin duda el peor de toda su historia.

Estas empresas británicas no son las únicas que han optado por aliarse. MMO2, antigua división inalámbrica de BT, alquilará parte de su red a Hutchison 3G, un consorcio controlado por empresas de la talla de Hutchison Whampoa, NTT DoCoMo y KPN Mobile, que tiene previsto comenzar a ofrecer servicios de telefonía digital en Reino Unido este mismo mes. Como en el caso anterior, ambas partes salen ganado con el acuerdo. MMO2 sufraga parte de los elevados costes que ha generado la construcción de su red, y Hutchison 3G conseguirá reducir la inversión necesaria para ofrecer servicios de tercera generación. Y así todos contentos…