BAQUIA

Linux no es para todos

Seamos sinceros: aunque casi todo el mundo crea que Linux es lo mejor que ha ocurrido en el mundo después de la aspirina, no es para cualquiera. Un reciente artículo de Lisa DiCarlo en Forbes Magazine nos habla de ciertos problemas del sistema y, sobre todo, de como, aplicando el concepto de TCO (Total Cost of Ownership) se podría llegar a conclusiones muy dispares. Lo que es barato al inicio, puede terminar siendo muy caro en el tiempo.

Microsoft encargó un estudio comparativo a la consultora Internacional Data Corp, que encontró que, a lo largo de cinco años, era más barato un sistema Windows que uno basado en Linux. El estudio se aplicó a cinco aplicaciones típicas empresariales y Microsoft salió ganando en cuatro de ellas.

Sin embargo, IDC indicó que \”los desarrolladores de Linux y los que soportan dicho sistema operativo, están cerrando la distancia a marchas forzadas\”. Al parecer el área menos desarrollada es la de los sistemas de gestión y los de desarrollos de aplicaciones de negocio, en los que Microsoft lleva una ventaja de varios años.

Linux está aquí para quedarse y Windows tendrá que convivir con él. Sin embargo, no es cierto que se pueda siempre asegurar que una instalación Linux es gratuita ni que su coste en el tiempo sea inferior a cualquier solución de la competencia.

El artículo cita los casos de Tom Fisher, vicepresidente adjunto de Guide One Insurance, que se llevó una buena sorpresa cuando IBM le cobró 10.000 dólares por la versión Linux que tenía que instalar en su mainframe y que era distribuida por SuSe. El discurso de IBM es que Linux es gratuito, pero no así en el entorno de sus mainframes. Esto causó a Tom una gran sorpresa. Sin embargo, dice que ahorra dinero evitando el mantenimiento ofertado y buscando las soluciones a través de los desarrolladores de Linux que se encuentran en la Red.

Otro caso es el de Jalem Gets, presidente de Buyseasons, una empresa que factura 10 millones de dólares en la red, prescindió de sus sistemas de código abierto en 2000 y los sustituyó por Windows. Según su explicación, en ese momento apenas existían aplicaciones ofimáticas utilizables y el construirse todo desde el principio simplemente no entraba en su presupuesto.

Ni Windows vale para todo ni tampoco Linux.


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios