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Los clones de Napster andan sueltos

Los refranes no son axiomas, y por ello muchas veces yerran en sus aseveraciones: así, el que sentencia que \”muerto el perro se acabó la rabia\”, guarda una verdad a medias, que en la polémica de la distribución de música a través de Internet no se sostiene. La progresiva necrosis de Napster ha provocado el abandono de sus más de 50 millones de fieles usuarios, cierto. Pero no ha evitado que los usuarios busquen otras alternativas para escuchar música de forma gratuita

Mientras las discográficas toman posiciones en el negocio de la música online a través de nuevos servicios, acuerdos y pleitos, la mayor parte de los usuarios que utilizaba el programa creado por Shawn Fanning se busca la vida como buenamente puede. A imagen y semejanza del personaje del Lazarillo de Tormes, echan mano de su picaresca para localizar en la Red programas similares de lo que un día fue Napster.

A una gran mayoría de usuarios no les convence la idea de pagar por descargar música de la Red y someterse a la idea que la industria ha intentado universalizar desde que iniciara su lucha legal contra Napster, hace ya un año. La Industria obtuvo la victoria en los tribunales y obligó a la empresa a que implantara filtros con el fin de que impidieran la descarga de aquellas canciones sujetas a los sacrosantos derechos de autor. Casi de forma inmediata, los internautas iniciaron la búsqueda en Internet de programas en los que encontrar un tema no generara tantos quebraderos de cabeza.

La industria del disco consiguió una clara victoria en la forma, pero no en el fondo. En la película Los Gremlins, cuando el protagonista se encuentra en plena tarea para acabar con esta plaga de bichos, tenía claro que sólo debía evitar una cosa: derramar agua sobre sus cuerpos. Con una sola gota, los animales se reproducían como moscas. El caso de Napster guarda cierta similitud. Las discográficas han conseguido que el agua le llegue al cuello, pero de forma indirecta también han propiciado que nazcan copias (siempre similares, nunca mejores del Napster de hace un año) que mantienen su legado.

En la comparativa de los clones de Napster que circulan por Intenet se ha recurrido a aquellos programas cuya descarga es gratuita. Además, se ha realizado una prueba de calidad buscando en todos ellos la canción más conocida del grupo irlandés U2, With or without you, un clásico de toda la música contemporánea como Yesterday, de The Beatles, y la canción del grupo británico Depeche Mode Television set (un tema que jamás se llegó a editar oficialmente y del que sólo existe una versión en directo grabada en 1980). Los resultados, como se puede intuir, han sido dispares.

Audiogalaxy

De la oferta actual, es el más completo. Su descarga se realiza con relativa rapidez, aunque las primeras veces su uso resulta complejo para una persona poco ducha en este tipo de programas. Su principal virtud es el archivo de música, en el que se pueden encontrar temas antiguos o la más recientes novedades. Asimismo, es posible bajar canciones en directo, discos completos, versiones…

La aplicación de Audiogalaxy guarda al mismo tiempo notables diferencias y similitudes con Naspter. Entre las últimas, que utiliza un servidor central. Aunque el usuario se descargue la canción directamente de la página de Internet, la está cogiendo prestada a otro usuario online. Por eso, tiene que cruzar los dedos mientras ruega por la bondad del usuario para que no corte la conexión en mitad del proceso.

En el caso de que el tema que se solicite no se encuentre disponible, Audiogalaxy lo avisa y lo busca entre el resto de usuarios para proseguir la descarga. Aunque se cierre la sesión, la orden de búsqueda se activa de forma automática en las siguientes conexiones. Por eso siempre conviene bajarse una canción a pesar de que no aparezca disponible.

El mayor inconveniente de Audiogalaxy es que su buen funcionamiento está provocando el desembarco masivo de aficionados a la música. La consecuencia inmediata es que se satura la Red. Así, el usuario habitual se acostumbra a leer la advertencia de que \”los servidores están sobrecargados hoy\”, seguida de la recomendación de que se conecte de nuevo a partir de las 7:00 pm hora de Estados Unidos. Según la empresa, es la hora en el que el volumen de usuarios es menor.

Audiogalaxy está desbordada y aplaca a duras penas las numerosas solicitudes de entrada a su sistema. El notable crecimiento que se ha producido en los últimos meses lo pone de manifiesto un estudio elaborado por Nielsen/NetRatings. Según los cálculos de la consultora, se ha pasado de 477.000 usuarios registrados en abril, a 989.000 un mes después. Y es que siempre hay alguien que se beneficia del mal ajeno. La sobredemanda ha cogido desprevenido incluso al máximo responsable de la empresa, Michael Merhej, quien ha reconocido casi con orgullo que su sitio web se encuentra \”atestado\”.

Realizada la prueba de efectividad en Audiogalaxy el resultado es altamente positivo: existen diez usuarios con la canción de U2, y tres de ellos permiten bajar el tema de forma inmediata. Si se teclean las palabras Yesterday y Beatles el resultado es de 647 canciones (originales, inéditas, versiones de grupos como Theraphy…). En la mayor prueba de dificultad, Audiogalaxy también da la talla: existe una canción disponible de Televison Set, interpretado por Depeche Mode. Las canciones se descargan con relativa rapidez (depende de la conexión que se disponga) y se pueden pasar a CD.

Como es lógico, el buen funcionamiento de Audiogalaxy es algo que exaspera a la industria discográfica, que, resguardada bajo el paraguas de la Recording Industry Association of America (RIAA), han lanzado las primeras amenazas de muerte. \”Somos conscientes de su presencia y hemos entablado conversaciones con ellos\”, ha señalado al respecto Doug Curry, portavoz del organismo.

WinMx

El diseño del programa mantiene bastantes similitudes con el de Napster. Su principal ventaja: permite el intercambio de archivos con usuarios conectados a diferentes servidores (la versión 2.6 enlaza con más de 40 redes de intercambio).

Napster es el primer servidor con el que intenta conectarse. MusicBox, OpenNap o DeathNap son otras de las opciones. Pero que nadie lleva a engaño: si nada más entrar en el programa el usuario se conecta con más de dos redes, puede darse con un canto en los dientes. Después de mantener el ordenador encendido durante ocho horas, las conexiones con otros servidores alcanza, con suerte, las diez.

WinMx tiene otras limitaciones que inevitablemente llevan a recordar al viejo Napster: aunque se encuentra la canción deseada, es bastante probable que el propietario, o bien se encuentre ocupado, o bien te haga pasar a su sala de espera. En ella puedes permanecer desde unos pocos minutos hasta varias horas. Pinchar sobre una canción y que ésta se descargue de forma inmediata es una situación que sólo se produce muy de vez en cuando.

Además, si en el momento de bajar una canción las circunstancias no lo permiten, se puede solicitar la búsqueda de títulos o grupos similares a los pedidos desde una ventana de transferencias. ¿Y si la otra persona nos ha cortado a mitad de una canción? No hay problema: WinMx activa la orden para reanudar la descarga tantas veces como sea necesario.

WinMx también permite charlar con el resto de usuarios online y, lo que supone un rasgo que le asemeja con la mayor parte de los otros programas, la oferta no se limita a canciones: videos o fotografías pueden bajarse al mismo tiempo que una fichero de música. Su descarga es gratuita y el fichero ocupa 1613 k.

En la prueba de calidad el resultado es el siguiente (debe tenerse en cuenta que en el momento de llevarla a cabo sólo están operativo dos servidores, uno de ellos Napster que, como se observará más tarde, tiene una efectividad nula): del tema de U2 se encuentran 172 referencias, de la canción Yesterday 81 y del tema de Depeche Mode cero patatero.

BearShare

Es un peer to peer en toda la regla. Pero con ciertas ventajas que le alejan de un futuro plagado de demandas por parte de la industria musical. Y es que BearShare opera bajo la red de Gnutella, por lo que no conecta los ordenadores de los usuarios entre sí, sino que estos lo hacen de forma independiente y anónima a través de su dirección IP, tal y como lo hacía Gnutella. Pero, además, incorpora notables mejoras. La relativa facilidad de uso, así como los skins (cambios de apariencia a gusto del usuario), los servicios de chat, mensajería instantánea, efectos de sonido, player de MP3 y noticias son algunos de sus puntos favorables.

En el momento de buscar algún usuario activo, los usuarios de Gnutella debían copiar y pegar a mano las direcciones IP. BearShare intenta paliar estas dificultades facilitando directamente las IPs disponibles que permiten compartir ficheros.

Aun así, usuarios habituales del programa se quejan de que en muchas ocasiones se registran direcciones que en teoría se encuentran activas, pero que en realidad no es así. Cueste más o menos, se pueden intercambiar todo tipo de archivos, ya sea de texto, música o incluso software. Por eso es aconsejable tener instalado un antivirus.

Realizadas las pruebas de rigor en Baquía el resultado fue el siguiente: ninguna de las tres canciones se encontró con éxito en BearShare. Lo peor no es eso, sino que resultó imposible encontrar un solo tema. O la funcionalidad del programa es nula, o estamos perdiendo cualidades como rastreadores de canciones. En fin.

LimeWire

También funciona bajo el protocolo de intercambio de archivos de Gnutella, por lo que es bastante parecido a BearShare. Les diferencia, entre otras cosas, el diseño, bastante más sencillo el de LimeWire. Según un detallado estudio comparativo entre ambos programas, se concluye que la rapidez es mayor en el caso de LimeWire y que, además, existen más ficheros disponibles. Como el resto de los programas, los ficheros que se han descargado de forma parcial se guardan con el fin de culminar la operación cuando sea posible. Para sus usuarios habituales, una de las principales ventajas es su sencilla interface.

El programa está escrito en Java, y todas las versiones existentes permiten compartir ficheros con cualquier usuario de la red de Gnutella. Se pueden hacer búsquedas de forma ilimitada simultáneamente y el programa configura automáticamente la velocidad de conexión. En LimeWire se pueden encontrar documentos, programas, video clips, películas y fotografías.

Un inconveniente: la versión de Windows ocupa 5.61 Mb y quien esté acostumbrado a utilizar la orden de cortar y pegar, que se vaya olvidado: Limewire no la permite. El programa organiza a partir de la velocidad de conexión y por tipo de contenidos (documentos, videos, audio…) e incluso por zonas geográficas. De esta forma se intenta restringir la búsqueda y hacerla más rápida. Resultado de la prueba: suspenso en las tres.

Napster

Su utilidad a día de hoy es nula, y si muchos internautas no lo han borrado de su ordenador es por un inexplicable sentimiento de ternura. Los filtros implantados a requerimiento de la justicia cumplen su función de tal forma que impiden encontrar canciones con facilidad.

Pero el principal perjudicado no es el internauta, sino la propia empresa. Napster no sólo ha perdido la fidelidad de sus usuarios, sino que las nuevas versiones irritan a la mayoría de ellos. Y es que, habituados a que encontrar una canción sea una tarea de aventureros con mucho tiempo por delante y una paciencia infinita, tienen que añadir el incordio de que la nueva beta afecta a la estabilidad de los equipos.

Por todo ello, no resulta desacertado vaticinar que la historia de Napster pueda titularse en el futuro como \”Del amor a la repulsa\”. Obvia decir que el alterado programa de Shawn Fanning no superó con éxito ninguna de las tres pruebas a las que fue sometido. Quién lo iba a decir hace año…


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