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Los creadores de Kazaa no tienen dinero para seguir costeando el juicio

Las minutas que Napster tuvo que pagar a sus abogados para que le defendieran en el juicio que inició la Industria discográfica contra su programa, fue uno de los principales motivos que le han llevado a plantearse recientemente la solicitud de bancarrota. Uno de sus clones, Kazza –tal vez el que más éxito cosecha a día de hoy en la Red–, sigue el mismo camino. Una de las compañías que le apoyan financieramente, Kazaa BV, ha reconocido ante el tribunal californiano que juzga su posible violación de los derechos de autor que no dispone de más dinero para seguir afrontando los costes de sus abogados. Los ocho meses que llevan inmersos en el proceso judicial han dejado vacía su billetera.

Otras dos de las compañías que anduvieron detrás de Kazaa, Streamcast Networks y Grokster, también han señalado que su dinero se está agotando, lo que les obligará a abandonar el juicio si la decisión final se dilata mucho más tiempo.

Los abogados defensores de Kazaa habían solicitado a la parte contraria que hicieran todo lo posible por acelerar el juicio, petición a la que estos se negaron. Esta actitud ha llevado a Kazaa a concluir que los acusadores –la Industria del disco y Hollywood– emplean una actitud parecida a la de \”Rambo\”.

Los abogados de la acusación no han creído una sola palabra de los problemas fiscales que atraviesa Kazaa. A su juicio, su actual programa de intercambio de ficheros de audio, vídeo y software podría ser ya rentable, lo que generaría suficiente dinero como para afrontar los costes derivados del juicio.

Kazza BV, Streamcast Networks y Grokster se enfrentan a posibles penas por permitir el intercambio de ficheros sin respetar los derechos de autor. A principios de año, el programa fue adquirido por la empresa australiana Sharman Networks después de que tuviera que enfrentarse a disputas legales en su país de origen, Holanda. Poco después, al juez encargado del caso determinó que no podía condenarse a Kazaa por el simple hecho de que se pueda hacer un mal uso de su programa.

Desde entonces, Kazaa funciona a través de otra red de intercambio peer to peer (P2P) llamada Altnet, que saltó a la fama el mes pasado desatando la ira de los defensores de la privacidad. Esta misma semana Altnet ha reconocido que se colará sin mucho ruido en las 120 millones de búsquedas diarias de Kazaa, añadiendo enlaces a contenidos de pago, tal como están haciendo muchos motores de búsqueda. Así se comprobará si existe un hueco para los contenidos de pago dentro de los programas de intercambio de archivos, territorio donde hasta ahora no han cuajado las iniciativas de la industria.


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