BAQUIA

Los efectos nocivos del Wí-Fi parecen ser una falsa alarma

El debate sobre los peligros para la salud que pueden producir algunos aparatos que emiten radiaciones electromagnéticas está en la calle desde hace algún tiempo. Sin embargo, nadie ha podido demostrar todavía que éstas puedan ser causa de enfermedades, o que las radiaciones tengan una frecuencia tal que puedan representar un peligro serio.

En Gran Bretaña, donde ciertos sectores periodísticos siempre se han caracterizado por un marcado sensacionalismo, han saltado las alarmas después de que un programa de televisión advirtiera de los peligros para la salud de la tecnología Wi-Fi, que permite la conexión a Internet de forma inalámbrica.

Sin embargo, esta investigación sobre los niveles de radiación provocados por aparatos Wi-Fi, llevada a cabo por el programa Panorama, de la televisión británica BBC, ha sido desacreditada por la mayoría de los científicos de ese país, que la han calificado de “extremadamente alarmista y poco rigurosa”.

Según los investigadores del programa, la radiación emitida por un portátil con Wi-Fi es tres veces mayor que la que puede irradiar una antena de telefonía móvil. Sin embargo, lo que critican los científicos es que no se utilizaron los métodos adecuados para llegar a esta conclusión, y que por tanto es absolutamente falsa.

Las medidas que se tomaron para medir las radiaciones no se hicieron, al parecer, desde la misma distancia. En el caso del portátil Wi-Fi, se tomaron a un metro de distancia, mientras que cuando se quisieron medir las radiaciones de las antenas, el medidor estaba a 100 metros. De esta forma parece lógico que una fuera mayor que otra, por lo que varias voces críticas se han alzado en contra del panorama dibujado por el programa.

Los científicos han criticado desde la forma en que se tomaron las medidas hasta la forma en que se presentaron las conclusiones, pues dicen que los niveles medidos por el programa de televisión eran 600 veces menores que los considerados como peligrosos por el gobierno británico, y que por tanto no había razón para el alarmismo.

La opinión general de los científicos con respecto a este tema es que la tecnología Wi-Fi es más segura que las radiaciones de las antenas de telefonía, porque los dispositivos Wi-Fi actúan en una onda más corta, y por tanto pueden operar a menor potencia.

Por si fuera poco, la Agencia para la Protección de la Salud británica ha dicho que una persona sentada con un dispositivo Wi-Fi durante un año, recibiría la misma radiación que una persona que usa un teléfono móvil durante veinte minutos. Parece que podemos estar tranquilos… por lo menos respecto al Wi-Fi.

www.baquia.com


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios