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Los gobiernos rumian las intenciones de la ICANN

En torno al ICANN (Internet Corporation for Assigned Names and Numbers), organismo privado y sin ánimo de lucro que administra los recursos técnicos de la Red, siempre ha habido dos presiones opuestas: su independencia le convierte en un ente ajeno al control de los gobiernos a la vez que le otorga un poder de decisión considerado por muchos ilegítimo y poco democrático.

Los miembros ICANN, reunidos estos días en Accra (Ghana), están de acuerdo en la necesidad en que los usuarios individuales tengan voz en la organización, pero no tanto a que la propia composición del organismo se abra al público. Unas elecciones globales, según ICANN, serian demasiado caras y vulnerables al fraude. La forma en que se debe elegir a la dirección de ICANN ha sido tema de largas controversias.

Los 500 millones de personas que utilizan Internet deberían tener su papel para ayudar a la supervisión del sistema que gestiona el correo electrónico y la WWW. Sin embargo, en un informe preliminar colgado en su sitio web, los miembros del Consejo no aclaran como convergerán los intereses de los usuarios con el de las empresas o los técnicos. Queda todo en manos de un comité designado para diseñar un plan específico que deberá dar sus frutos en el encuentro de Rumania el próximo junio. Subsisten dudas sobre el status de los cinco miembros del Consejo elegidos por voto directo en octubre de 2000 (en las que podía registrarse como votante todo el que contase con una dirección de correo electrónico), cuyo mandato finaliza a final del año.

Sin unas nuevas elecciones previstas, los observadores temen que ICANN se quede sin ningún representante público. Esos cinco miembros serían reemplazados por el Nominating Committee de la propia ICANN.

Los gobiernos han acogido positivamente las proposiciones de Stuart Lynn, CEO de ICANN, que ya hace tres semanas declaró que las elecciones no funcionarían y que los Internautas deberían delegar su representación. Más exactamente, propone que el actual consejo sea reemplazado una mesa compuesta por 15 directivos, que incluirían a los representantes de los intereses de varios grupos, como los registradores de dominios, y a cinco representantes seleccionados por los gobiernos para defender el interés público.

El Governmental Advisory Committee (GAC) está de acuerdo en que es perentorio un cambio estructural y la clarificación de las funciones de ICANN, pero no apoyó específicamente las propuestas de Lynn: \”EL GAC comparte que la coparticipación del sector público y privado es esencial par el éxito futuro\”.

Sin embargo, desde Washington, no ven con muy buenos ojos que se produzca un terremoto en la cúpula de un organismo tan delicado. La obsesión por la seguridad nacida del 11-S también incluye Internet. La cuestión fundamental es \”si la ICANN es la organización más adecuada para esa misión crítica, fundamental para la seguridad nacional\”, según un senador republicano.


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