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Los usuarios de un vídeo digital demandan a los estudios de cine

Mientras los estudios de cine y los fabricantes de equipos electrónicos tratan de llegar a un acuerdo para que la tecnología no acabe con la industria, la batalla sigue teniendo lugar en los juzgados. Tras la implacable presecución de sistemas y dispositvos que puedan saltarse el copyright de sus películas, Hollywood va a probar un poco de su propia medicina.

Los usuarios de ReplayTV, con la asistencia legal de la Electronic Frontier Foundation (EFF), se han levantado contra los estudios de Hollywood. En una querella presentada en un tribunal de Los Ángeles, cuatro usuarios de los grabadores digitales de vídeo ReplayTV 4000 solicitaron al juez que declarase legítimo el uso de los dispositivos para grabar programas y saltarse la publicidad.

La demanda acusa a 27 estudios, incluidos grandes como Disney, Time Warner o NBC, de denunciar injustamente que el uso de los grabadores constituye una infracción de las leyes del copyright. Para la EFF, no se trata de defender una nueva tecnología, sino derechos adquiridos hace tiempo, y compara los temores de Hollywood con los que padeció con la adopción masiva de los vídeos caseros en los 80. La Motion Picture Association of America (MPAA), que agrupa a los grandes estudios de cine, sin embargo, califica la acción legal \”nada más que una trampa publicitaria\”.

La revuelta de los usuarios es una reacción contra la presión ejercida por Hollywood contra Sonicblue, el fabricante del ReplayTV 4000. Los estudios alegan que algunas de las aplicaciones del aparato permiten a los usuarios saltarse los anuncios y compartir programas de TV protegidos por derechos de autor. Aunque la MPAA insiste en que la EFF confunde su persecución de Sonicblue como una acción contra los usuarios, los demandantes justifican la necesidad de acudir a los tribunales por que la \”oligarquía de las empresas de entretenimiento\” ha calificado repetidamente el uso del ReplayTV 400 de \”robo\”,

A principios de mayo, en respuesta ha una demanda interpuesta por los estudios de cine, un juez federal ordenó a Sonicblue vigilar las actividades de sus clientes para averiguar qué programación grababan, copiaban, veían sin anuncios o enviaban terceros. Los ejecutivos de la compañía y los defensores los derechos civiles se llevaron a la cabeza, clamando que obligar a Sonicblue a espiar a los usuarios iba demasiado lejos.

Sin embargo, hace unos días, un tribunal federal de Los Angeles contradijo la decisión del magistrado anterior, librando a Sonicblue de monitorizar a los usuarios del ReplayTV 4000. El fallo del juez se basa en la idea de que la última sentencia \”requería de manera impermisible que los acusados crearan datos que no existían\”. Sonicblue alega que para hacer de espía debía fabricar nueva tecnología que no tenía que ver con su negocio; y el magistrado se muestra de acuerdo: \”el demandado era requerido para acometer un gran esfuerzo en desarrollo de software, que le llevaría aproximadamente cuatro meses\”.


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