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Microsoft avanza con humildad hacia nuestra salvación

La revolución digital, esa que iba a simplificar todos los procesos, librar a las oficinas de las montañas de papel, mantener a todo el mundo comunicado en cualquier parte y en definitiva, mejorar la vida del ser humano, está en marcha. Pero todavía queda mucho por hacer: servicios que todavía no son útiles, productos imperfectos, conexiones lentas, gobiernos despistados, compañías privadas avariciosas y por si fuera poco, la crisis.

En estas aguas tormentosas, Microsoft, la compañía cuyos sistemas operativos están en el 90% de las computadoras del mundo, trabaja incansable para alcanzar ese venturoso futuro de servicios, comunicación e información, y de paso, convertirlo en suscripciones con las que aumentar su cuenta de resultados. La estrategia .NET de software como servicio es la red, y Windows XP la puerta de entrada.

Lástima que para conseguir todo esto haya que despachar primero unos pequeños y espinosos asuntos.

Demasiado grande para ser inofensivo

Para empezar, los tribunales han mantenido la acusación de prácticas monopolistas contra Microsoft. Eso de apear del mercado a la competencia integrando todos los productos en el sistema operativo está muy feo. Netscape tenía razón, aunque ahora ya no importe.

Pero esas son disputas de 1997 (la prehistoria). Ahora Windows Media Player, integrado dentro de XP, puede sacar del mercado a Real Networks, que es el líder en transmisión de audio y vídeo con streaming. MSN Messenger, integrado en Windows XP y la base para muchos servicios de .NET, podría dejar en la cuneta a los sistemas de mensajería instantánea de AOL y Yahoo.

Lo mismo podría ocurrir con el mercado de los proveedores de aplicaciones (ASP). Los analistas coinciden en que los programas no se comprarán, sino que se alquilarán, como el ancho de banda o el fluido eléctrico, según las necesidades. El lenguaje de programación Java es una de las herramientas fundamentales para ese modelo, y el hecho de que sea propiedad de Sun Microsystems es una pesadilla para MS.

De hecho, Microsoft dispone de su propio lenguaje C#, y no incluirá Java en Windows XP. Un giro peligroso, que ha recibido respuesta por parte del catedrático Clay Shirky, que en una carta abierta a los fabricantes de PCs los insta a que incluyan la máquina virtual Java en sus computadoras, con Microsoft o sin ellos.

La presión de .NET en el mercado del software puede ser tremenda. Los servicios y aplicaciones para los clientes finales se crearán con las plataformas de desarrollo de Microsoft, empleando sus lenguajes de programación y sus sistemas de seguridad (Passport, el servicio de autenticación de Hotmail y MSN, es una de las claves). Las empresas que diseñen aplicaciones deberán estar certificadas.

El nuevo sistema operativo lleva así camino de convertirse en una perfecta máquina de verticalizar: Microsoft venderá la plataforma, los programas y los servicios. Y eso es precisamente lo que los tribunales no están dispuestos a permitir.

Demasiado necesario para fallar

A unos pocos meses del lanzamiento de Windows XP, previsto para octubre, con una campaña de publicidad de 1.000 millones de dólares, un retraso por cuestiones legales sería nefasto. Microsoft ya ha anunciado que su tercer trimestre de este año no será tan bueno como el segundo, a la espera de que XP salve el cuarto, pero no son los únicos en peligro.

La industria del PC y todas las asociadas (semiconductores, equipos de redes, telecomunicaciones, fibra óptica) necesitan un catalizador que movilice sus inventarios y haga que el dinero fluya de nuevo. Hacen falta productos de consumo masivo que obliguen a comprar máquinas más potentes y contratar mayor ancho de banda. El mundo espera a XP.

Una cara más amigable

Muy conscientes de lo que se les viene encima, y de la mala prensa que sus problemas con la justicia y su actitud arrogante les proporciona, en Microsoft ha dado comienzo una campaña de lavado de imagen con rectificaciones, concesiones y gestos de buena voluntad. A saber:

  • Abril. Passport: una de las cláusulas del contrato de Passport concedía a Microsoft derechos de explotación sobre cualquier contenido que se transmitiera por sus servicios, es decir, desde Hotmail hasta Messenger. Fue retirada.
  • Abril. Clippo: el odioso asistente en forma de clip desaparecerá de Office XP. Microsoft aprovecha la defunción para convertirlo en presentador de las virtudes de XP.
  • Junio. Smart Tags: en cualquier aplicación de Office XP, o en una página web, determinadas palabras se convertían inmediatamente en enlaces, que podían enviar a los usuarios a servicios de Microsoft. No estarán en la versión de XP de octubre.
  • Julio. MP3: intentado promocionar su propio formato de audio comprimido, WMA, la versión de Windows Media Player no permitía convertir canciones de un CD en formato MP3 más que con una calidad mínima. Tras las críticas, decidió incluir un ripper (convertidor) de un tercer fabricante y un reproductor de DVD, eso sí, a pagar aparte.
  • Julio. Shared Source: las declaraciones públicas de sus ejecutivos (Craig Mundie, Steve Ballmer) llegaron a calificar al movimiento Open Source de \”cáncer\” y \”antiamericano\”. No obstante, MS necesita una comunidad de programadores, por lo que ha liberado el código sistema para dispositivos portátiles Windows CE bajo su propia licencia, llamada Shared Source. El truco: se puede modificar el código, pero no vender los productos resultantes.
  • Julio. Explorer y las licencias para fabricantes: los abusos ejercidos sobre los fabricantes de PCs, y las obligaciones que contraían al preinstalar Windows en sus equipos, forman parte de las acusaciones que se mantuvieron contra MS. Ahora podrán retirar el icono de Internet Explorer del escritorio, poner sus propios iconos e incluso incluir un programa de navegación diferente como opción por defecto. Un gesto magnánimo que llega tarde, teniendo en cuenta que casi no quedan alternativas a IE.
  • Julio. Expedia: la agencia de viajes online pertenecía en un 75% a Microsoft. Si por casualidad un icono de XP ofreciera un servicio de reservas que enviara al usuario directamente a Expedia, algún fiscal antimonopolio se hubiera frotado las manos. Era mejor salir discretamente, y ceder el pastel a la red de TV por cable USA Networks.

Gestos de buena voluntad y demostraciones de humildad que a muchos les parecen insuficientes. En una conferencia reciente, el CEO Steve Ballmer llegó a decir que no tenían previsto ganar dinero a corto plazo con .NET. Un argumento que no convenció en absoluto a Scott McNealy, CEO de Sun Microsystems, para quien la estrategia de Microsoft es una clara amenaza.

Las críticas arrecian contra servicios y productos que se intuyen muy poderosos, y potencialmente muy restrictivos, siempre a favor de Microsoft. Desde Redmond insisten en que todos sus esfuerzos se dirigen a proporcionar las mejores herramientas a los usuarios, y que no se pueden poner límites a la innovación.

Pero su posición de dominio evitaría la innovación por parte de cualquiera que no sea Microsoft. El mercado no puede resurgir sin la confianza y la colaboración de las empresas y los usuarios. Dos grupos perezosos y aquiescentes, capaces de seguir utilizando herramientas Microsoft, a pesar de disponer de alternativas más baratas y eficientes, pero también de seguir utilizando Office 97 si no ven ninguna buena razón para la actualización. Y eso juega en su contra, y a la postre, en contra de toda la industria. Si Gates quiere salvar su empresa de la crisis, tendrá que salvarnos a todos con él.

Haz lo que debas, Bill, pero por favor no la fastidies esta vez.

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