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Multa a una empresa catalana por enviar spam

Una sanción de la Agencia de Protección de Datos (APD) puede sentar un precedente para que las empresas se lo piensen dos veces antes de enviar publicidad sin permiso a las direcciones de correo personales de los usuarios.

\”El correo electrónico es un dato de carácter personal y su utilización comercial, aunque sea por error, supone una multa de 60.000 a 300.000 euros que impone la Agencia de Protección de Datos\”, según afirma el expediente sancionador que la agencia estatal que vela por la privacidad de los datos personales ha abierto a la sociedad Guía de Empresas Internet SL, ubicada en Arenys de Mar, informa La Vanguardia.

Para la APD las direcciones de correo electrónico personales son un elemento privado al que no se puede acceder comercialmente, aunque la empresa catalana alega que pensaba que su mensaje no iba dirigido a un particular.

Parece que la indefensión del internauta ante el spam se puede paliar en parte con una simple denuncia, al menos en los casos en que el remitente sea conocido y verdadero. En este caso, el empresario David M. E. de Baracaldo (Vizcaya) presentó una denuncia ante la APD tras recibir en su buzón electrónico unos mensajes publicitarios de Guía de Empresas Internet SL, donde también denunciaba que su dirección había sido revendida a terceros. No se trata tanto del derecho a no recibir mensajes no solicitados, como del de la protección de los datos personales, la dirección de correo electrónico entre ellos.

Tras el cierre y posterior reapertura del caso porque \”el texto de la anterior Resolución no coincide, debido a un error de transcripción, con el de la Resolución efectivamente firmada por el Ilmo. Sr. Director de la Agencia de Protección de Datos\”, la empresa acusada reiteró en su defensa que el correo electrónico de la discordia \”correspondía a una empresa que nos compró un CD-ROM con una base de datos de empresas\”, por lo que no podía ser considerado un dato personal. A la APD no le convencen estos argumentos y abre un expediente sancionador por \”por falta tipificada muy grave\”, que conlleva una multa de entre 60.000 y 300.000 euros.

Según la versión de la empresa catalana, el error en el envío del mensaje al empresario vasco se debió a que el dominio de su dirección personal de email —lo que va detrás de la @— era el mismo que el de su empresa, y en ningún caso quisieron enviarle publicidad a su correo personal. Además, aseguran que el demandante \”sólo recibió dos o tres mensajes\” y tras sus quejas fue inmediatamente dado de baja de su base de datos.

Guía de Empresas Internet SL asegura que \”a partir de la entrada en vigor de la LSSI su empresa, como tras muchas que venden bases de datos de empresas recogidos de sitios públicos [Internet, registros, etc], tendrá que cerrar\”. La LSSI, entre otras cosas, prohibe el spam de raíz: está prohibido enviar siquiera un primer mensaje preguntando al destinatario si estaría interesado en recibir publicidad.

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