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No lo pierdas de vista, en un nanoteléfono

Los laboratorios Bell inventaron el ECM (Eletret Condenser Microphone) en 1962. Hoy más de un millón de estos componentes son vendidos a empresas como Panasonic a un precio que no llega a los 50 centavos de dólar.

Sin embargo, según nos explica Jack Mason en Small Times,el problema de los ECMs es que pueden estropearse con el calor, lo que obliga a soldarlos a mano sobre el terreno. Esto es claramente un problema grave en un componente tan barato que tiene que incluirse en algo más de 480 millones de teléfonos que se venderán en 2003.

La solución que propone Knowles Acoustic, y que explica su Director General, Jeffrey Niew, puede soportar las temperaturas de 260 grados centígrados de los sistemas automatizados de montaje. Esto puede abaratar el coste de instalación del componente en nueve décimas partes.

La telefonía móvil es un nuevo mercado que la nanotecnología quiere capturar, dentro de un sector de rápido crecimiento en el que sus soluciones pueden aportar gran valor añadido. Pero Niew no está solo. Como nos explica Jack, Akustica Inc. y la compañía danesa SonionMEMS están dispuestas a hacerle la competencia.

El coste de instalación del componente puede abaratarse en nueve décimas partes

La industria de la telefonía móvil, asustada por las inversiones fallidas de UMTS, no será fácil de cambiar. Algo que funciona y se conoce bien desde 1962 no será sustituido por nanotecnología avanzada con facilidad. Sin embargo, la economía del proceso y la capacidad de incluir estas soluciones de mínimo tamaño en todo tipo de equipos, además de en teléfonos móviles, puede ser un incentivo imparable.

Knowles Acoustic es una filial de la empresa Knowles Electronics, que factura 200 millones de dólares con la venta de equipos para sordos, y por ello los están ya implantando en este tipo de sistemas y equipos de soporte para estos enfermos, sea cual fuera la capacidad de audición que necesiten. Precisamente la conjunción de aparatos para la sordera, que sus portadores quieren hacer desaparecer de su fisonomía, ofrece una amplia gama de aplicaciones para este tipo de componentes que, por su ínfimo tamaño, se pueden colocar en cualquier equipo y servir para que disminuya su tamaño.

MEMS por otra parte, mantiene un pulso con la ley. Aunque en Europa ya son frecuentes los coches que incoirporan sensores monitorizando el nivel de presión de las ruedas, en EEUU, después de los problemas que causaron los juicios derivados de los accidentes de Ford con los neumáticos Firestone, está endureciendo las leyes y, probablemente, con anterioridad al 2005, legisle en el sentido de que todos los coches que se vendan en su territorio deberán llevar sistemas de control de la presión de los neumáticos que hoy implica una solución MEMS que, de momento, es un extra.

Este tipo de aplicaciones serán, cada día más, el dominio de nuevos componentes de nanotecnología que, con el fin de abaratar costes, aportarán soluciones de menor tamaño y crearán negocios completamentev nuevos .

Con el fin de abaratar costes, la nanotecnología aportará soluciones de menor tamaño y crearán nuevos negocios

Es curioso que los fabricantes de componentes para el automóvil no estén más volcados en la utilización de soluciones de nanotecnología que pueden, en unos años, formar la mayor parte de los equipos sustitutivos de los actuales sensores y, en general, de gran parte de la electrónica del coche.

Como en el caso de los vehículos, el proceso acelerado de miniaturización de los componentes utilizando métodos que sólo la nanotecnología permite, hará que multitud de industrias cambien los procesos de fabricación y el tipo de componentes que utilizan.

Algo que ya está pasando en la generación de códigos de barras producidos por nanotecnología y fabricados desde el nivel molecular con el fin de incorporar estos sistemas de identificación y medición a muchos más ámbitos de los que es corriente hoy.

GE Measurement & Sensing Technologies, que ha comprado recientemente Nova Sensor (otro fabricante de MEMS), se está dando cuenta de lo difícil que es vender, incluso a un cliente conocido, nuevas tecnologías. Cualquier producto que afecte la línea de producción, por buena que sea su perspectiva de ahorro y mejora, es siempre mirado con sospecha por los responsables de las líneas de producción tradicional que conocen la problemática de cualquier cambio en su ritmo de producción.

A pesar de ello, el alcance de la fuerza de ventas mundial de GE terminará haciendo un hueco para Nova Sensor con alguno de sus fabricantes de vehículos.

Tener un hermano mayor ayuda un montón si se trata de vender nueva tecnología.


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