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NOTA ENTER – Cloud computing: ¡un futuro brillante! (I)

Situar los servicios informáticos en la red

Posiblemente los dos casos de éxito más conocidos de cloud computing sean Google Apps (ofimática) y Salesforce.com (gestión de ventas y clientes). Ambos han sido pioneros en la aplicación de las dos ideas clave de este modelo tecnológico:

  • – Los ordenadores y las aplicaciones informáticas se sitúan y gestionan en grandes datacenters remotos que prestan servicio a múltiples clientes que acceden a ellos con un navegador a través de Internet.
  • Las empresas o personas usuarias de estos servicios simplemente pagan por el uso que realizan de ellos y no tienen que preocuparse de adquirir el hardware y el software necesario; tampoco necesitan ocuparse de su gestión directa, mantenimiento y evolución.

Además, en el caso de aplicaciones para consumidores, es posible que su uso sea gratuito y que se financie mediante publicidad.

Una gran transformación en marcha

No se trata de una idea nueva. Salesforce.com, por ejemplo, lleva operando casi 10 años y hace tiempo también que se acuñó la conocida frase ‘the network is the computer’, que resume el concepto de situar la capacidad de proceso en la red, fuera de la empresa usuaria. Sin embargo, hasta hoy la oferta de este tipo de servicios había sido limitada y su desarrollo lento.

Para muchas empresas, especialmente las medianas y pequeñas, los servicios de cloud computing son una propuesta de valor muy atractiva. Si realmente hubiese una oferta fiable y madura no faltarían clientes. No obstante, actualmente la oferta es todavía limitada aunque se acepta que esto cambiará rápidamente por varias razones, entre las que destacan las siguientes:

  • Las tecnologías y estándares esenciales para su funcionamiento (virtualización, gestión de gran número de servidores, web services, Web 2.0, etc.) han madurado lo suficiente y la industria ha adquirido experiencia en su uso en grandes datacenters.
  • Actores tan importantes como Google, Microsoft, Salesforce.com, Amazon, IBM, ATT, etc. han comenzado a ofrecer servicios de cloud computing y conceden la máxima importancia a su posicionamiento en este campo. Otros muchos están preparando su entrada y les seguirán en los próximos meses.

Por ello, se espera que en los próximos años se produzca un crecimiento considerable, tanto en volumen de negocio como en variedad de oferta. Esto supondrá un cambio en la forma en la que consumidores y empresas utilizan la tecnología de la información y una nueva etapa en el desarrollo de la Tecnología de la Información como en el pasado lo fueron el desarrollo de los sistemas mainframe, los miniordenadores, el PC, la tecnología cliente-servidor, Internet o la Web 2.0.

Economías de escala y foco en el negocio y no en la tecnología

El atractivo fundamental del modelo se basa en dos conceptos: primero, las economías de escala consecuencia de que los operadores de los servicios de cloud computing prestan servicios estandarizados a múltiples clientes y, segundo, las empresas usuarias no necesitan ocuparse de la gestión directa de la informática.

A este enfoque corresponden los dos ejemplos antes mencionados de Salesforce.com y Google.

¿Servicios estándar o a medida?

No obstante, los servicios estandarizados presentan limitaciones aunque se basen en aplicaciones sofisticadas que puedan ser incluso configuradas individuamente para cada cliente. Para muchos clientes -y desde luego, para las grandes empresas- es imprescindible contar con al menos una parte de las aplicaciones desarrolladas a medida. Es necesario por tanto que estos clientes puedan desarrollar aplicaciones y ejecutarlas en el cloud, realizando el operador su explotación informática. A este enfoque corresponde por ejemplo los servicios de Amazon EC2 (Elastic Compute Cloud) o Google Apps Engine y otros con planteamientos similares. Lógicamente, el cliente tiene que ajustarse a las características técnicas definidas por el operador.

Incluso es posible constituir clouds privados, dentro de una empresa o grupo de empresas, pero aplicando los mismos principios tecnológicos que en los clouds abiertos a múltiples clientes.

Hay ventajas innegables pero subsisten problemas importantes. Los clientes de estos servicios encuentran las siguientes ventajas respecto al modelo tradicional:

  • El acceso inmediato a los servicios ofrecidos por el operador sin haber tenido que adquirir previamente el hardware y software necesarios y construir, instalar y gestionar los sistemas por sí mismos.
  • Evitan la inversión financiera inicial asociada al punto anterior, a cambio pagan por el uso que realicen de los servicios.
  • Costes anuales totales potencialmente inferiores debido a las economías de escala de los grandes datacenters que atienden a muchos usuarios.
  • Aplicaciones disponibles desde cualquier punto con acceso a Internet e integración más simple con clientes y proveedores permitiendo trabajar con ellos de forma más fácil e interactiva.
  • Mayor facilidad de absorber picos de carga y para ampliar la capacidad de proceso.
  • Garantía ante desastres. Una red de grandes datacenters debe ser capaz de ofrecer garantía de continuidad de servicio en caso de desastre con mayores garantías y menores costes (aunque a fecha de hoy no todos los operadores lo ofrezcan).

Estas ventajas son más evidentes en el caso de pequeñas y medianas empresas y menos claras para las grandes. Estas tienen necesidades más específicas y difíciles de satisfacer por un operador que presta servicio a múltiples clientes y además cuentan con mayores capacidades y recursos tecnológicos propios.

Respecto a los riesgos, cualquier potencial cliente se plantea lógicamente las siguientes preguntas:

  • ¿Estarán seguros mis datos en el cloud?
  • ¿Qué garantía tengo de que sólo mi empresa puede acceder a ellos?
  • ¿Recibiré un servicio fiable y sin interrupciones?
  • ¿Es viable a largo plazo el operador con quien contrato el servicio?
  • Si por alguna razón doy por terminado el contrato, ¿cómo recupero mis datos y cómo gestiono la salida?

Actualmente, muchas de las ofertas disponibles presentan riesgos o inconvenientes en los puntos siguientes:

  • Gestión de los datos, seguridad, confidencialidad y cumplimiento normativo y regulatorio. Es necesario asegurar que:
    • Los datos de cada cliente en el cloud están separados de los datos de los demás clientes y en ubicaciones físicas conocidas y controladas, después de todo un cloud es un entorno compartido.
    • Que todos los accesos a los datos pasan los controles suficientes y quedan registrados.
    • Que se cumplen las leyes y normativas aplicables sobre los datos.
    • Que se cuenta con la protección suficiente ante errores de operación que puedan afectar a los datos y ante desastres.
    • No sólo que los puntos anteriores se cumplen, sino que puede probarse que es así y que ello puede ser verificado por un tercero.
  • Menor control sobre la evolución de las aplicaciones dado que es el operador quien decide la evolución de las mismas y aunque la configuración sea específica de cada cliente, su control de las aplicaciones es menor que con la informática interna.
  • Monitorización y control de las operaciones en el centro de proceso e información accesible por el cliente, de tal forma que le permita realizar el seguimiento del nivel de servicio y de los problemas que surjan.
  • Procedimientos de salida y recuperación de datos, en caso de que por la razón que sea el cliente dé por terminado el servicio, incluyendo el control de todas las copias de seguridad que se hayan obtenido de los datos.

Todos estos problemas y riesgos se irán seguramente resolviendo según maduren las ofertas. En cualquier caso, un cliente debe obtener una respuesta satisfactoria a los puntos anteriores.

(Continía)


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