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Orbitz y Opodo, alianzas de altos vuelos

Tras varios meses esperando la orden de salida, Orbitz y Opodo ya han realizado las maniobras necesarias y se encuentran en la pista de despegue. Los dos proyectos de venta de viajes online más grandes del mundo han causado recelo entre sus principales competidores, que los acusan de prácticas monopolísticas. Mientras se dilucidan las cuestiones legales, las empresas ya surcan el cielo de la Red.

Las principales aerolíneas del mundo se han percatado de que Internet, además de ser un óptimo canal para reforzar un negocio, puede servir para justificar sólidas alianzas con los antaño competidores. En vez de lanzarse al mercado con el cuchillo entre los dientes, la mayor parte de las compañías han optado por recorrer el camino de la mano. Los gigantes Orbitz y Opodo son como dos Airbus A380 fletados por 14 aerolíneas de todo el mundo.

Estos dos frentes no surgen de forma casual. De hecho, el sector de la venta de viajes online será una de las locomotoras que tire del comercio electrónico en los próximos años. Así lo pone de manifiesto un estudio de Gartner Group, en el que se calcula que 33 millones de internautas accedieron el año pasado a una página de estas características, ya fuera para consultar un vuelo o para comprar un billete de avión. Pero, a tenor de lo que apunta Forrester Research, esto no ha hecho más que empezar: en 2003 el sector moverá 29.000 millones de dólares. Así, no resulta extraño que los grandes se coloquen en la línea de salida calentando motores y esperen impacientes la orden de despegue.

Primera destino: Estados Unidos

La iniciativa de más enjundia es la de Orbitz, cuyo nacimiento ha causado también más sudores. Numerosos problemas legales y sobre todo, denuncias por parte de la competencia en las que se le acusaba de posible posición de monopolio, han generado incertidumbre en lo que se preveía iba a ser uno de los negocios online más serios y con más posibilidades de crecimiento. Temores que se acrecentaron después de que un análisis de la firma Goldman Sachs señalara que el lanzamiento del portal suponía \”una amenaza para la libre competencia\” entre los negocios de viajes online.

Los obstáculos más complejos de sortear los colocaron sus principales competidores. Southwest acusó al portal de proporcionar a sus clientes información \”falsa y engañosa\” respecto a sus propios vuelos. Detalles como horarios, tasas y precios se habían modificado de forma interesada, según Southwest. La compañía aérea se sintió tan dolida que descartó unirse al proyecto de Orbitz no sólo en ese momento, sino en un futuro cercano. De la gran joint venture americana se caía uno de los jugadores principales.

Orbitz es una empresa formada por cinco aerolíneas que, por separado, disfrutan de un poder desigual, pero que unidas copan el 85% del mercado estadounidense: American, United, Northwest, Delta y Continental. La gasolina necesaria para comenzar el viaje asciende a 100 millones de dólares, una cantidad que ya hubieran querido para sí sus principales competidores: Travelocity y Expedia.

El portal dispone de una oferta compuesta por los vuelos de más de 450 aerolíneas y se vanagloria de que su motor de búsqueda puede encontrar dos mil resultados en pocos segundos. Y es que facilitarle al cliente un amplio abanico de opciones es una de las premisas que se marcó desde el comienzo de su andadura. Además de viajes, Orbitz ofrece alquiler de coches y casas, cruceros o paquetes turísticos completos. El respaldo con el que cuenta para desarrollar estos servicios no es baladí: 210 cadenas hoteleras, 42 agencias de alquiler de vehículos, 18 líneas de cruceros y 30 proveedores de paquetes de vacaciones.

El hecho de disponer de una amplia gama de productos puede hacer pensar que se beneficiará a unas compañías en detrimento de muchas otras. Como es lógico, Orbitz reconoce esta posibilidad, pero nunca en sus oficinas. Así, recalca que siempre mostrará las ofertas existentes sin la influencia de intermediarios. Todo ello con la intención de dejar buen sabor de boca (y unos cuantos dólares de más) a sus clientes.

Según cálculos realizados por la consultora Arthur Andersen, Orbitz localiza descuentos con más facilidad que sus principales competidores, Travelocity y Expedia, en el 80% de las ocasiones. Otro elaborado por Horizon Research apunta que el 66% de los compradores de billetes online se decanta por Orbitz debido a la mayor amplitud de ofertas. El realizado por Baquía.com ofrece un resultado bien diferente: un billete para volar a Nueva York desde Madrid la próxima semana asciende a la nada económica cifra de 827 dólares (unas 160.000 pesetas) ida y vuelta. Casi la mitad (80.000 pesetas más tasas) es el precio que hay que desembolsar por el mismo viaje, aunque en sentido inverso, según la página web de la agencia de Viajes Zeppelin.

Europa calienta motores

Nada más despegar el negocio estadounidense, otro avión se colocó en pista. Opodo -espantosa abreviatura de la frase \”opportunity to do\”, oportunidad para hacer- es la joint venture creada por Iberia, British Airways, Air France, Alitalia, KLM, Lufthansa, Finnair, Aer Lingus y Austrian Airlines. Es decir, las nueve mayores compañías aéreas europeas.

En el portal de Opodo se podrán contratar vuelos con 480 líneas aéreas, así como 55.000 hoteles diseminados por todo el mundo y alquilar un coche en cualquiera de los 23.500 puntos de disponibles. Además, \”los bajos costes de estructura de la compañía\” redundarán en un descenso las tarifas de hasta un 25%. Para la venta de billetes, Opodo contará con la colaboración de Amadeus, el sistema de distribución de reservas de vuelos, que será el encargado de aportar el motor de búsqueda.

El portal europeo intenta desarrollar su estructura interna sin sobresaltos y sorpresas de última hora. Por eso la implantación del servicio será progresiva. Los alemanes serán los conejillos de indias que probarán este nuevo servicio. En España, el portal no estará disponible hasta finales del 2002. La tercera etapa llegará en 2004, fecha en la que está prevista la salida a bolsa de la empresa.

Al igual que ha ocurrido con Orbitz, Opodo también se ha topado con trabas que han dejada tocada la línea de negocio previamente definida. La Asociación Internacional de Transporte Aéreo es el organismo que, entre otros aspectos, impide a los portales de viajes realizar transacciones fuera de sus respectivos países. Y, lógicamente, ha echado el ojo a Opodo. Esto obligará a que la compañía tenga que lanzar una página web en cada uno de los países en los que opere. Aunque en principio no se han tomado las acciones legales para paliar el posible daño que puede causar esta decisión, sólo es conformismo aparente. \”Son normas que nos imponen y contra las que vamos a luchar. Pero, por ahora, no nos queda más remedio que acatarlas\”, ha dicho al respecto el director ejecutivo de la empresa, Giovanni Bisignani.

Dos portales, dos mundos

Las diferencias entre ambos portales se detectan incluso antes de fueran lanzados de forma oficial. Mientras que durante la gestación del proyecto europeo prevaleció el secretismo (se supo muy poco antes de la presentación, celebrada a finales de junio en Londres), Orbitz se las ha visto y deseado para salir oficialmente a la Red. El proyecto se anunció a finales de 1999. Entonces se aseguró que estaría disponible a partir de septiembre de 2000. Vanos deseos. Los dimes y diretes impidieron cumplir con lo prometido hasta el 4 de junio, fecha en la que oficialmente Orbitz se convirtió en una realidad en la Red.

Las perspectivas de crecimiento son más optimistas para Orbitz, que se ha marcado como meta vender más de 10.000 billetes diarios. Y los primeros días de funcionamiento permiten vaticinar que, en este caso, los deseos pueden convertirse en realidad. En su primera semana de vida, la sobredemanda obligó a Orbitz a anunciar un incremento de su plantilla para poder acometer todas las peticiones. El día de su lanzamiento, la compañía facturó 1 millón de dólares; al día siguiente triplicó la cifra.

Pero las diferencias no terminan aquí. La más obvia es que los mercados a los que se dirigen ambos proyectos guardan notables diferencias. Este hecho ha permitido felicitarse a cada uno de los responsables de las respectivas joint ventures por trabajar en la zona geográfica que le ha tocado en suerte. Así, el director general de Opodo señaló el día de la presentación, que \”el europeo tiene el doble de vacaciones que un estadounidense y gasta mucho más\”. Además, según cálculos de Bisignani, los habitantes del Viejo Continente son más propensos que los estadounidenses a hacer las maletas en busca de otros parajes diferentes a los de su ciudad. Esto provocará que, cada año, se produzca un crecimiento en la venta de viajes online del 5%, lo que permitirá superar a Estados Unidos dentro de tres años.

Un mismo negocio

Se incorporen nuevos jugadores o estas alianzas en el futuro, ambas compañías deben tener en cuenta una máxima válida tanto para los negocios online como los offline: el cliente es el rey, y a él se deben dedicar todos los esfuerzos. Esta es una de las ideas que se desprenden del estudio realizado por Jupiter sobre los negocios de viajes en la Red. \”Internet continuará creciendo como uno de los principales canales de información, productos y servicios precisamente por su capacidad para ayudar a los futuros viajantes a que encuentren los precios más bajos\”, subrayaba el informe.

Aun así, se trata de un negocio que tiene que hacer los deberes: Sólo el 10% de los compradores de billetes visita un solo sitio antes de cerrar la compra, mientras que el 60% vista entre dos y tres páginas web, y un 25% consulta más de cuatro nodos. Así pues, no resultará extraño que en breve se inicie la batalla por retener a los usuarios en su primera visita. Lucha deseable siempre que se guarden las distancias y los aviones no choquen en pleno vuelo.


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