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Patrullero Gadget convierte el salón de casa en uno recreativo

Inmersos como estamos en plena guerra de las consolas de videojuegos, con la Dreamcast resistiendo como puede el envite de la Playstation 2 de Sony, presente ya en todos los continentes, y los dos juguetes de Nintendo y Microsoft calentando motores, era natural que se nos viniera encima una avalancha de periféricos de última generación diseñados para dar el do de pecho ante todas estas nuevas consolas.

En esta ocasión nuestro Patrullero Gadget trae dos ejemplos de cacharros que, conectados a una consola, convierten cualquier hogar en un salón recreativo en toda regla, por no decir en un salón de baile o en una pista de snowboard o skate. El ocio electrónico va evolucionando, probablemente superando con creces las previsiones de la ley de Moore (alguien debería estudiarlo).

Freestyler Board: Surf, Snowboard y Skate sobre la alfombra del comedor

Thrustmaster, popular empresa vinculada a Guillemot que se dedica a diseñar este tipo de artefactos lúdicos, tiene desde hace poco tiempo en el mercado FreeStyler Board. Un sorprendente periférico compuesto por un mando digital y una tabla para poder experimentar todas las sensaciones, salvo el frío, la humedad o los golpes, de practicar surf, snowboard o skate.

La tabla cuenta con una superficie antideslizante para un perfecto control con los pies y soporta hasta 120 Kilogramos de peso. Este periférico cuesta unos 80 dólares (15.000 pesetas en España), y es perfectamente compatible para todos los videojuegos de Snowboard, Skate y Surf para PlayStation y Playstation 2.

 

The Jungle Book Groove Party y la primera alfombra de baile europea

The Jungle Book Groove Party es el primer videojuego de baile con alfombra que desembarca en Europa. Este tipo de juegos y de cacharros son extremadamente populares en Japón, y tienen un éxito razonable en Estados Unidos, donde se celebran campeonatos estatales, como el popular Dance Revolution promovido por Konami. Pero nadie se había atrevido a apostar por ellos en el Viejo Continente hasta la llegada de esta versión danzarina del clásico de Disney de 1967, El Libro de la Selva.

Todo aquel que se decida a comprar este videojuego para PlayStation y PlayStation 2, se encontrará con una caja bastante más grande de lo normal, que también contiene una alfombra con todos los controles que incluyen los mandos convencionales. La novedad consiste en que para accionarlos es necesario situarse en el centro y pisarlos. El paquete que contiene The Jungle Book Groove Party y este singular periférico es responsabilidad de UbiSoft y Disney, aunque es distribuido por Sony.

Además de la novedad, estos alucinantes cacharros tienen una ventaja frente a los convencionales, y es que realmente se ejercitan los músculos. Tres bailes seguidos en el modo experto o unos cuantos saltos en la nieve todos los días suponen un ejercicio realmente agotador, puedo dar fe de ello. Tener estos cacharros es una manera divertida de ahorrarse los costes de acudir a las clases de aeróbic o al gimnasio de la esquina para mantenerse en forma. Lo dicho, el mercado ya empieza a ofrecer todo tipo de periféricos que no se arruguen ante las excelencias de las nuevas videoconsolas. Y esto no ha hecho más que empezar.


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