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Pisando el acelerador

El primer Congreso de Telecomunicaciones, organizado por el Instituto Empresa en Madrid, fue una oportuna ocasión para tomarle el pulso a los diversos aspectos, polémicas y perspectivas que encierran las nuevas tecnologías a comienzos del siglo XXI. A lo largo de los tres días que duró el encuentro, se dieron cita algunas de las personalidades españolas más relevantes en este ámbito. Todas aprovecharon sus intervenciones para dos cosas: hablar de las numerosas virtudes de su empresa y/o los servicios que presta, y para dar su particular punto de vista del sector en España.

El presidente de Jazztel, Martin Varsavsky, Julio Linares, presidente ejecutivo de Telefónica, Belarmino García, director consejero delegado de Amena, Antonio Cantón, consejero delegado de Xfera o Maria Victoria Hernández, presidente de Uni2, fueron tan sólo algunos de los participantes. Sus intervenciones fueron (en la mayoría de los casos) bastante acertadas, asequibles a todo tipo de asistentes, ya fueran profanos en la materia o no. La mejor, sin duda, la de Varsavsky.

Las jornadas contaron con la inauguración de la ministra de Ciencia y Tecnología Anna Birulés, quien señaló en sus palabras de bienvenida que el sector de las telecomunicaciones es \”necesario para el desarrollo de la competitividad de las empresas y el país. El sector se mueve ahora bajo dos parámetros: la competencia y el dinamismo del mercado\”. La ministra remarcó que \”se trata de unos de los sectores con mayor crecimiento y además posee el efecto arrastre y destacada capacidad de innovación\”.

Birulés también abordó temas de mayor actualidad y que despertaron mayor interés entre el público asistente. Así, recalcó que \”hay espectro disponible y a disposición de nuevos concursos\”, al mismo tiempo que se congratulaba por la subasta de telefonía de tercera generación celebrada en España. \”La vía del concurso fue la adecuada. El precio que se puso al espacio radioeléctrico fue el adecuado\”, aseguró. A su juicio, \”se ha configurado un modelo que ha buscado promover la competencia en redes, servicios, tecnología y acceso\”. Por último, abogó porque algunos sectores que carecen de la regulación apropiada se acaben encuadrando en un marco jurídico específico. Señaló el correo electrónico como una de las nuevas tendencias que deben regularse en un futuro.

Pero más que las palabras de la ministra, que simplemente sirvieron para introducir el congreso, no para aportar ideas novedosas, interesaron las pronunciadas por algunos de los ponentes. La cifra del encuentro la aportó el presidente ejecutivo de Telefónica, Julio Linares, al señalar que en la última semana de febrero, el 44% del tráfico que transitó por las redes fijas de la compañía española se generó desde PCs. Este dato fue utilizado por el resto de los ponentes para resaltar la importancia que ya tiene Internet en el desarrollo tecnológico español y mundial.

El 44% del tráfico de las redes fijas de Telefónica se genera desde PCs

Ninguno fue capaz de contradecir esta idea. Internet ya no es futuro, sino presente. Pero también es cierto que las empresas no han sabido sacarle el suficiente partido a este canal. Esta idea también la expresó el presidente ejecutivo de Telefónica al subrayar que Internet sólo proporciona el 9% de los ingresos de la compañía. Si hubieran entregado un premio a la frase prepotente del congreso, se lo hubiera llevado también Linares, que dejó esta perla entre las paredes del salón de actos del Instituto Empresa: \”Somos el único operador con base en España que tiene la capacidad de subsistir\”. La carcajada fue general.

Desde que se liberalizó el mercado de las telecomunicaciones hace tres años, Telefónica sólo ha perdido un 8% de cuota de mercado en telefonía. A juicio de la competencia este leve recorte se debe a que la regularización del sector ha sido menor de lo previsto. Así se expresó Josep Canós, director general de Retevisión, para quien \”desde que se produjo la liberalización el entorno ha cambiado hacia la complejidad. Nos movemos en un entorno que, en teoría, debería estar delimitado por un marco que permitieron competir de forma regulada y bajo el paraguas de unas mismas normas\”.

La realidad ha sido bien diferente según Canós, ya que todo se ha quedado en un modelo de transición \”poco claro\” que ha generado malestar entre los clientes, puesto que estos exigen \”un cambio bien gestionado y realizado de forma veloz\”. Además, el cargo de Canós le ha permitido comprobar que sus clientes requieren de un ancho de banda cada vez mayor para que sus conexiones ganen en calidad y velocidad.

Las exigencias de los clientes estuvieron en boca de todos. Ninguno de los ponentes discrepó acerca de lo que piden los usuarios: calidad, variedad y mejores precios fueron las tres palabras más pronunciadas. Ahora bien, ninguno de los operadores presentes fue capaz de asumir que en la mayoría de los casos no se cumplen ninguna de las tres premisas. Aunque sí es cierto que alguno, como la presidenta de Uni2, María Vitoria Hernández, reconoció que desde hace dos años el debate se ha decantado más hacia la rebaja de precios que hacia la calidad del servicio al cliente.

Otros, como Linares, entonaron el mea culpa y asumieron el hecho de que las cosas se podrían hacer mejor. Con ese fin, anunció que Telefónica tiene previsto invertir más de 500.000 millones de pesetas durante los próximos cinco años en la red de banda ancha. \”Nos encontramos en una situación similar a la de la época industrial, cuando se invertían cantidades enormes de dinero en la construcción de carreteras\”, expuso como justificación a la hora de destinar esta cifra. De igual forma, Linares comentó que uno de los objetivos a los que dedicarán más esfuerzos será el de acercar la red de fibra óptica a los clientes hasta que se consiga \”alcanzar conexión a una velocidad de 50 megabytes por segundo\”.

En bastantes ocasiones, el principal error en el que incurren estos congresos es que los ponentes son los máximos responsables de las empresas que representan, gente que desde su puesto de trabajo ordena, manda y (casi siempre) pierde el sentido de la realidad. Por eso sorprenden palabras como las de Belarmino García, consejero director general de la operadora Amena, cuando subrayó que \”a la gente le da igual la tecnología que está detrás; lo que realmente le interesa son los servicios que le prestan\”.

Los fabricantes hablan

También acudieron para mostrar sus puntos de vista representantes de los fabricantes de terminales e infraestructura de redes. Alcatel, Ericsson, Lucent Technologies, Nortel y Siemens fueron las compañías citadas para tratar el tema de las nuevas plataformas tecnológicas, desde las terminales móviles a Internet. En líneas generales se aportaron pocas ideas, ya que los participantes prefirieron dedicar su tiempo a autoelogiar sus compañías en vez de abordar un debate constructivo.

La ausencia de terminales y la limitada velocidad de acceso han ralentizado la implantación del WAP

Conseguir que la conexión a los usuarios sea más rápida fue de nuevo la idea que más sonó durante sus intervenciones. Para el director general de Alcatel, Luis Martínez Amago, \”el mañana de las redes tiene que ofrecer contenidos nuevos y satisfacer la demanda de la gente, que en breve demandará conexiones durante las 24 horas del día. Actualmente desde que la gente decide entrar en Internet hasta que finalmente lo logra pasan muchos minutos. Eso va a cambiar\”, vaticinó Martínez Amago.

Y, sobre todo, el futuro estará marcado porque se va a pasar de utilizar el móvil para hablar a emplearlo para transmitir datos. El primer paso se ha dado con los mensajes cortos o SMS (Short Message Service). Sólo en España se han registrado durante el mes de enero 727 millones de mensajes cortos enviados a través de teléfono móvil, lo que supone una media de 29 mensajes por usuario y mes.

El segundo paso ha sido el WAP (wireless application protocol o protocolo de aplicaciones inalámbricas). La ausencia de suficientes terminales y la limitada velocidad de acceso han ralentizado su generalización, a pesar de que Ignacio Aller alabara durante su intervención esta tecnología.

Ahora las siglas más empleadas son las de GPRS (General Packet Radio Services), cuya principal virtud es que, en principio, permitirá velocidades de transferencia de 115 kbit/segundo. Y lo que más alivia es que existir, existen; por lo menos Nokia y Siemens ya han presentado sus respectivos modelos hace pocos días en CeBIT, la feria de tecnología más importante del mundo que se celebra en Hannover (Alemania).

El último paso será el UMTS, una tecnología que se está retrasando y que comienza a generar las primeras dudas. Grandes operadoras, como Telefónica, no han dudado en desembolsar inimaginables cantidades de dinero sólo por hacerse con una de las licencias subastadas en países como Alemania. Por eso nadie duda de que en un futuro los terminales móviles dispongan de este tipo de tecnología. Pero su retraso como poco está comenzando a desconcertar. Hasta que llegue ese momento, habrá que tener en cuenta opiniones como las de Jordi Botifoll, director general de Cisco Systems: \”La clave en el éxito futuro radica en añadir servicios al Internet móvil que tenemos hoy en día. Así, la función para localizar a una persona gracias al móvil, personalización y capacidad para realizar transacciones serán algunas de las exigencias más inmediatas\”.

Para Antonio Cantón, un ex Jaztell y ahora al frente de Xfera, el UMTS se utilizará sobre todo para mandar y recibir mensajes por correo electrónico, recibir información, navegar y obtener detalles sobre viajes y productos. Respecto a la posible concesión de nuevas licencias por parte del ministerio de Ciencia y Tecnología, Cantón se mostró radicalmente en contra. El hecho de que el consorcio que él dirige vaya a invertir 251,6 millones de dólares en la red de telefonía móvil UMTS, que desarrollarán Ericsson y Nortel, tal vez sea motivo más que suficiente para querer acaparar la mayor cuota de mercado.

Si Cantón abomina de incrementar la competencia en el sector, Ignacio Aller, consejero delegado de Telefónica Móviles, sólo entonó un \”bienvenida sea\” cuando se le pidió opinión al respecto. \”Nos hace más imaginativos. Además, la competencia debe medirse por los precios y la extensión del competidor\”. Respecto a la última cuestión señaló que la penetración de la telefonía móvil en España es del 62%, mientras que los precios son iguales e incluso en muchos casos inferiores a los del resto de Europa.

Pero entre discrepancia y discrepancia también se encontraron puntos de vista coincidentes. Así, García, Aller y Cantón apuntaron como resumen que en tres años se ha pasado de la euforia a la incertidumbre debido al elevado precio de las tasas del espacio radioeléctrico y a la polémica que ha surgido recientemente respecto al impacto medioambiental y de salud que tiene el uso de los teléfonos móviles sobre los usuarios. Todos los ponentes, como es lógico, resaltaron que el teléfono móvil no es perjudicial para la salud. Se les olvidó decir que, tal vez, lo sea sólo para el bolsillo.


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