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Pluralidad de opiniones en Internet o una inocente ilusión

Vestido de negro, como insinuando su pronóstico sobre el efecto de la Red sobre la cultura política estadounidense, Robert McChesney (www.robertmcchesney.com), profesor de la universidad de Illinois, aparece en la sala de conferencias de la universidad neoyorquina de News School. Locuaz, irónico, este académico de 52 años y de conducta un pelín arrogante no podía haber escogido mejor día para su charla. Es el miércoles 7 de noviembre y los estadounidenses, tras la celebración de las elecciones el día anterior, aún no saben quién va a ser su cuadragésimo tercer presidente.

Mucho no parece importarle a McChesney. \”La diferencia en la política de medios de Gore y Bush es mínima. La de Gore es mala y la de Bush es horrible. Ambas son perjudiciales para la existencia de una cultura política democrática en EEUU\”, señala. McChesney, que respalda al tercer candidato Ralph Nader. Para McChesney \”tanto Bush como Gore son rehenes de la National Association of Broadcasting (Asociación Nacional de Televisión), uno de los lobbies que más ha dañado la pluralidad en los medios estadounidenses a través de su connivencia con el poder político en Washington. \”La única diferencia entre Bush y Gore es que Gore tiene un plan para cargarse la pluralidad democrática de una manera gradual, mientras que Bush lo haría aún más pronto\”, dice.

¿Qué merece ser noticia para Wall Street y Madison Avenue?

En opinión de McChesney, autor del libro \”Rich Media and Poor Democracy\”, la mayor parte del contenido de los medios estadounidenses está hecho para satisfacer a Wall Street y Madison Avenue. Es decir al mercado financiero y a las grandes agencias publicitarias cuyas sedes están en la neoyorquina avenida Madison. Esto no debería de extrañar porque las agencias publicitarias y las clases de mayor poder adquisitivo representan la principal fuente de ingresos de los medios de comunicación.

\”Un ejemplo de como los que están en el poder económico y político dictan qué contenido hay que utilizar, es que cuestiones relativamente triviales, como la muerte en accidente aéreo de J.F. Kennedy Jr., sean tan importantes para los medios, mientras que temas de la trascendencia de las manifestaciones de Seattle durante la cumbre de la Organización Mundial del Comercio del año pasado pasan casi desapercibidos\”.

¿Porqué? \”Las protestas contra la globalización van en contra de las empresas de medios, ya que una parte importante de sus modelos de negocio se basa en la internacionalización\”, afirma McChesney.

Las protestas contra la globalización van en contra de las empresas de medios

Otra cuestión que demuestra la asimetría con que los medios estadounidenses tratan diversos temas es el establecimiento del \”complejo industrial de prisiones\” en EEUU. Según estudios citados por McChesney, en la actualidad EEUU tiene el 5% de la población mundial, pero el 25% de los presos que existen en el mundo. EEUU tiene 5 veces la cantidad de encarcelados per cápita de Canadá y 7 veces la de Europa Occidental. Pues bien esta cuestión ha pasado inadvertida en los medios. ¿La razón? Pocos miembros de Madison Avenue o Wall Street tienen familiares o amigos encarcelados. \”Una parte importante de la población no interesa a los grandes grupos mediáticos\”, sentencia McChesney.

La Red seguirá el mismo camino…

Para Mc Chesney el principal problema de la Red no pasa realmente por la digestión de la oferta excesiva de información, sino por la falta de viabilidad económica de muchos proyectos independientes de provisión de contenido. Para McChesney, tanto en la Red como en otros canales de distribución es vital de disponer de contenido con marca, y suficientes canales de distribución para publicitarlos y distribuirlos. Esto hace que los grandes grupos estén mucho mejor situados que las nuevas empresas que incursionan en el mundo del contenido en la Red. \”Además, debido a su enorme capitalización, los proyectos de Internet de los grandes grupos tienen un horizonte de tiempo más largo para ser rentables\”.

…con una lógica parecida a la aparición del automóvil

En un interesante paralelismo con el automóvil, McChesney señala que \”la aparición de los automóviles baratos en los años cuarenta dio movilidad a millones de ciudadanos estadounidenses. La lógica comercial era enorme. ¿Quién no quería tener un coche? No uno para cada familia, sino uno por adulto\”. Lo que pasó es que en el último tercio del siglo XX cada vez se hicieron más evidentes los efectos negativos del automóvil sobre la vida de los ciudadanos: contaminación, atascos de tráfico, el declive de las ciudades. Si hubiera habido un debate profundo sobre estos temas en los años cuarenta, es probable que se hubiera enfatizado la utilización de servicios de transporte público y relativizado la importancia del coche para cada individuo.

El libre mercado de medios, en gran parte, no existe

Pero ese fue un debate que los poderosos grupos de presión evitaron a toda costa. ¿Qué tiene todo esto que ver con la situación actual? Pues que la aparición de Internet para las masas a principios del siglo XXI es un fenómeno de lógica comercial parecida a la del automóvil. McChesney apunta a la problemática de la brecha digital y a la probable eliminación del concepto de privacidad para los individuos. \”Estos temas han sido marginados en la loca carrera para comercializar la Red. Me temo que se retomarán en algunos años cuando sea demasiado tarde\”, señala McChesney.

La culpa no es del mercado

Pero, ojo: la crítica de McChesney sobre la economía política de los medios no es una crítica al libre mercado. \”El libre mercado de medios, en gran parte, no existe. El sistema no es darwiniano, sino el fruto de la connivencia entre el poder político y el económico\”. Aquí McChesney cita el virtual robo de espectro digital valorado en entre 50.000 y 100.000 millones de dólares por parte de las cadenas de televisión estadounidenses. Este espectro digital les fue \”otorgado\” a las cadenas en el Acta de Telecomunicaciones de 1996. Recordemos que la utilización de este espectro es subastado a empresas privadas para la utilización como conducto para la telefonía móvil. Por ejemplo ahí están las subastas de UMTS. Con \”favores\” como estos, que retribuyen a través de la financiación de costosas campañas electorales, los grandes grupos de medios cimentan su posición dominante en el mercado. Por ejemplo en el de Internet.

El futuro, propuestas

No obstante, McChesney se declara relativamente optimista sobre el futuro. Por una parte, resalta la aparición en EEUU de las \”microradios\” unas emisoras urbanas de FM, cuya puesta en funcionamiento es muy barata. Los contenidos de estos medios están más cerca de los sectores económicamente más humildes.

El académico propone la constitución de un sector de medios de comunicación sin ánimo de lucro

Asimismo, el académico propone la constitución de un sector de medios de comunicación sin ánimo de lucro (la venta de publicidad les estaría prohibida), financiado por un impuesto que pagarían todos los ciudadanos.

Además, McChesney trataría de domesticar a los grandes grupos existentes intercambiando la utilización de los diferentes espectros por diversas normas de conducta y prohibiciones (por ejemplo, la prohibición de la publicidad en televisión para niños menores de doce años).

Preguntado por Baquía sobre la creación de un bono de consumo de contenido que se distribuiría entre todos los ciudadanos, McChesney señaló que esta medida no sería muy eficiente ya que el mayor consumo originado por la utilización de los bonos iría a parar a los grandes grupos de medios ya existentes.


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