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Promueven una nueva ley contra los videojuegos violentos

De nuevo la violencia en los videojuegos vuelve a ocupar a los políticos estadounidenses. En este caso ha sido el senador republicano Joe Baca el que ha propuesto al Congreso, apoyado por otros 21 representantes de su país, una ley que pretende convertir en un crimen federal el vender o alquilar videojuegos violentos a menores de edad.

La propuesta consiste es que aquellos que violen la ley por primera vez sean multados hasta con 1.000 dólares, los reincidentes se enfrentarán a 5.000 dólares y hasta 3 meses de cárcel. Los juegos sujetos a tales restricciones serían aquellos que incluyan amputaciones, asesinato de seres humanos con armas letales o mediante combates con las manos, violaciones, robo de automóviles, asaltos u otras acciones violentas.

\”Cuando los niños juegan a videojuegos, asumen la identidad de los personajes del juego, y muchos de esos personales son asesinos, ladrones, secuestradores, drogadictos y prostitutas. ¿Realmente queréis que vuestros niños asuman el rol de asesinos de masas o un ladrón de coches mientras estáis en el trabajo?\”, afirma este senador californiano en una nota de prensa.

Como siempre olvidan que la mayor parte de los videojuegos no están dirigidos a los niños, sino a adultos de pelo en pecho (el consumidor habitual de juegos tiene más de 20 años), y que los distribuidores están obligados a indicar en la caja la edad recomendada para consumir cada producto. Con lo que con un poco de vigilancia e interés por parte de los padres ya habría suficiente salvaguarda de la infancia.

Los desarrolladores y tiendas de videojuegos son conscientes de esta problemática, y en una reciente conferencia acordaron trabajar conjuntamente para informar mejor a los padres del contenido de los juegos, algo que de momento en Estados Unidos es voluntario. También, la FTC también está manos a la obra para solventar el dilema que surge cuando se mezclan menores de edad y videojuegos violentos. Se espera que esta comisión presente en junio un informe sobre las ventas y la publicidad dirigida a menores de este tipo de juegos. Claro que el problema es más de los vendedores que de los creadores de juegos: según un estudio de diciembre de la Federal Trade Commission el 78 de los comercios vendieron juegos clasificados como violentos a menores que no iban acompañados de adultos.

En España también funciona la autorregulación. El Senado instó a esa solución en 1999, y el pasado mes de diciembre prácticamente todos los implicados en el sector se unieron conformando ADESE (Asociación de Desarrolladores y Editores de Software de Entretenimiento) y suscribiendo un código ético más que correcto.


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