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Resultados trimestrales: llega la hora de tragar saliva

Comienza la semana en la que las compañías tecnológicas y de Internet dan la cara para presentar los resultados correspondientes al tercer trimestre del año, aquel que abarca desde el mes de julio hasta finales de septiembre. Es, ante todo, hora de respirar profundamente y tomárselo con calma. Y es que las expectativas no pueden estar en un punto más bajo. A la crisis económica y la travesía del desierto por el que atraviesan la mayor parte de las puntocom se debe añadir el daño causado por los atentados del pasado 11 de septiembre. Con estos mimbres pocas cestas se pueden elaborar.

Más de 160 empresas ya han advertido de que sus resultados serán peores de lo previsto. En este paquete se incluyen a firmas de la importancia de AMD, Sun Microsystems, Compaq o Gateway, todas ellas pesos pesados en su sector. Pero no son las peores. En esta lista negra se deben incorporar Motorola, que ya anunciado unas pérdidas por acción de siete centavos, o Yahoo!, uno de los símbolos de Internet. El portal presidido por Terry Semel espera registrar unas ganancias pro forma (excluyen los gastos relacionados con adquisiciones, reestructuraciones, amortización de compensación de inventario intangible y otros artículos) de un centavo por título. Pero si la compañía no se acoge a esta nueva modalidad ahora tan en uso, el signo negativo será la nota dominante en su hoja de resultados. Aún peor lo tiene la empresa de anuncios online DoubleClick, cuyas pérdidas pueden alcanzar los 10 centavos por acción, según las últimas estimaciones. Transmeta también ha rebajado previsiones: la idea inicial consistía en ganar entre 8,9 y 10,5 millones de dólares. Esperanzas vanas, ya que a última hora ha reconocido que, como mucho, se conseguirán 5 millones.

Ante estas perspectivas, los expertos financieros recomiendan no comprar acciones de compañías de la Nueva economía. A su juicio, la tendencia negativa se mantendrá en los próximos meses y no mejorará hasta el segundo trimestre de 2002. Vamos, a la vuelta de la esquina.