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¿Robots operando corazones?

En el futuro, la cirugía experimentará una renovación radical gracias a los robots, que incluso ya se utilizan en algunos hospitales. Si ahora, en determinadas operaciones, puede haber hasta una docena de profesionales médicos en el quirófano, pronto puede que haya sólo dos o tres, gracias a los robots que harán buena parte del trabajo que actualmente realizan las enfermeras.

Pero, aunque hay ya indicios, estos sistemas todavía no son autónomos, y la actividad humana se hace ineludible. A pesar de todo, los instrumentos quirúrgicos convencionales empiezan a ser sustituidos por herramientas robóticas. En realidad los robots actúan como una extensión de las propias habilidades de los médicos, ya que ayudan a los profesionales sanitarios a trabajar con más control y precisión.

Incluso hay máquinas que ya hacen cirugía de vesícula, y la esperanza es que pronto sean capaces de realizar operaciones relevantes, como por ejemplo las de corazón, quizás usando instrumentos nanotecnológicos (robots microscópicos) que harían de la necesidad de rajar el pecho de los pacientes una cosa del pasado.

Los robots también serán de gran ayuda para los cirujanos a la hora de afrontar las maratonianas jornadas laborales que muchos deben sufrir, y que les llevan a sufrir problemas como temblores de mano. Sin embargo, estas máquinas no trabajarán únicamente en las salas de operaciones; ayudarán a que los estudiantes aprendan a través de la realidad virtual, lo que será un alivio para los conejillos de indias –tanto humanos como animales-.

Algunos expertos indican que, dadas la escasez de enfermeros/as y una población cada vez más envejecida, los robots serán un valioso apoyo. Y es que la mayoría de nosotros preferiría ser asistido en un hospital por una máquina a que simplemente pasen de nosotros, como ocurre en los centros más saturados. Por no hablar de su importancia en los cuidados a domicilio de ancianos, por ejemplo.

Además, muchos enfermos se sienten molestos cuando la enfermera debe tomarles el pulso o tocarles; las máquinas eliminan la necesidad del contacto físico. Pero, insistimos, la presencia humana siempre será necesaria, sobre todo porque hablamos de temas sanitarios, delicados. El contacto humano con doctores y enfermeras es vital para los enfermos.

Los hospitales que abogan por la cirugía robótica también tendrán que derribar algunas barreras por lo que respecta a los pacientes. La gente suele ser aprensiva con estas cuestiones, pero hay que explicar a las personas que se trata de instrumentos sofisticados que permiten unos procedimientos menos invasivos y más exactos que los sistemas al uso.

Por cierto que, en el Mundial de fútbol que comenzará en Alemania en un par de meses, el gobierno germano también les ha encontrado una utilidad a los robots: la vigilancia de los estadios.


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