BAQUIA

Terapia para tratar la adicción a Internet

La ciudad de Redmond (Washington, EEUU) es mundialmente conocida por ser la sede de Microsoft. No sabemos si se trata o no de una coincidencia, pero en esa ciudad tiene su consulta el doctor Cash, especializado en adicción a Internet y ordenadores, según relata un artículo del diario New York Times.

El doctor denomina a sus pacientes onlinecólicos. Se trata de individuos con una dependencia de Internet que puede llegar a producir consecuencias catastróficas, equiparables a otras adicciones como el alcoholismo o las drogas. No se trata de un asunto baladí: el 60% de los 189 millones de internautas estadounidenses padece de este problema. Sin embargo, algunos especialistas médicos creen que es exagerado calificar el uso intensivo de Internet como una adicción, y en todo caso, sería una de baja intensidad.

En realidad, el doctor Cash y sus colegas hablan de que el verdadero problema surge cuando el uso de Internet refuerza otros vicios, como el juego o la pornografía, o simplemente mantiene al enfermo pegado al ordenador durante horas, ya sea surfeando, chateando, blogueando, siguiendo la cotización de sus acciones o dándole a populares videojuegos como Doom, EverQuest o World of Warcraft, lo que les distancia de familiares y amigos, y hace que disminuya su nivel de atención y sus habilidades sociales.

¿Y por qué se llega a estos extremos? Generalmente, se trata de individuos que tratan de evadirse de otros problemas, como ansiedad o depresión. Internet les proporciona un espacio de evasión, de huida de la realidad, un refugio anónimo e ilimitado para desconectar de su existencia real. Especialmente preocupante es el hecho de que un elevado número de enfermos sean adolescentes, acostumbrados desde niños a conectarse diariamente durante horas.

Al no tratarse de una enfermedad médicamente reconocida, los pacientes no tienen cobertura del seguro y deben costear el tratamiento de su propio bolsillo, aunque ya existen sendos hospitales en Peoria (Illinois) y Sierra Tucson (Arizona) que admite enfermos aquejados de uso obsesivo del ordenador, a los que se aplica terapia de grupo y otros tratamientos destinados a otros tipos de adicciones.

Estado Unidos de América: el país donde todo es posible.


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios