BAQUIA

Todos contra iTunes

El 28 de abril de 2003 Apple decidió lanzarse a la piscina y apostar claramente por la música digital. Sus iPods estaban vendiendo bien en todo el mundo, y diversos analistas ya auguraban una nueva revolución dentro del sector gracias a estos reproductores. Fue entonces cuando Steve Jobs y los suyos decidieron integrar en iTunes (el software que acompañaba a los iPods y a través del que los usuarios podían organizar su música y copiarla a su mp3) un nuevo servicio llamado iTunes Music Store.

Mucho ha llovido desde entonces, y la tienda online de Apple (llamada simplemente iTunes Store, ya que lo de “Music” se ha quedado anticuado ante su actual catálogo de productos) se ha convertido en todo un referente en el mundo de la música. De hecho, es la tienda online que más música vende de todo el mundo y en Estados Unidos se ha consolidado como el tercer vendedor más importante de discos, por detrás tan solo de dos grandes cadenas de almacenes.

Hace tiempo iTunes parecía el bote salvavidas para las discográficas; era una tienda “legal” de descarga de música que reportaba beneficios reales y, además, parecía que a la gente le gustaba.

Sin embargo, los tiempos han cambiado y lo que en un primer momento fue un apoyo unánime hacia esta iniciativa de Apple, finalmente se ha vuelto en su contra. Las discográficas, interesadas más en los beneficios que en otra cosa, han visto su verdadero poder: si retiran las canciones de sus artistas de la tienda, Apple no podrá hacer negocio. Así, y gracias a esta estrategia, pueden presionar a la compañía para conseguir más beneficios y, de paso, mostrar de nuevo su hegemonía.

Si a esto le unimos las demandas, las quejas de los usuarios y las de los artistas, sin duda nos daremos cuenta de la crisis que atraviesa la tienda de la empresa de la manzana. Y es que, como se suele decir, del amor al odio solo hay un paso.

Todos contra el DRM

Europa no ha sido un terreno fácil para Apple. Su reproductor iPod tardó en consolidarse en el mercado y su tienda iTunes nunca gustó demasiado ni a los consumidores ni a los gobiernos del Viejo Continente. Las principales críticas han ido dirigidas hacia el sistema de protección (DRM) que la empresa utiliza en sus canciones. Debido a esto, cualquier usuario que pague una canción a través de la tienda (y que, por tanto, es legítimamente suya) tan solo puede reproducirla en el sistema de Apple, y no en otro mp3.

Dinamarca fue el primer país que llamó la atención a Apple sobre este hecho, ya que aunque un cliente pague legalmente por un tema, la empresa le obliga a utilizar siempre la tecnología de su marca.

Tras las críticas del gobierno del país nórdico, otros muchos comenzaron sus litigios contra Apple; Francia, Suecia o Noruega comenzaron su particular guerra contra la empresa. Incluso en este último país la tecnología DRM se declaró ilegal y exigieron a Steve Jobs y los suyos que cambiaran su política para poder seguir vendiendo en el país.

La respuesta de Apple fue clara: no eran ellos los que imponían la utilización del DRM en las canciones, sino las propias discográficas, que quieren salvaguardar los derechos de autor de sus productos. De hecho, EMI anunció un tiempo más tarde la venta de canciones sin el polémico sistema, aunque más caras y con información privada de los usuarios que se las descargaban (como se descubrió más tarde).

Además, Apple violaba las leyes de comercio dentro de la Unión Europea, ya que los precios de los temas en cada país son diferentes y un usuario de España no puede comprar una canción en la tienda de otra nación.

Tanto los asuntos del DRM, como los relacionados con las competencias comerciales han debido dar más de un dolor de cabeza a los responsables de la compañía, que han visto como Europa es un mercado difícil de roer.

Adiós a los contenidos

Pese a las polémicas que se puedan generar en Europa, Apple tiene estos días problemas más preocupantes. Si la tienda se vacía de contenidos, ¿quién entrará para comprar algo?

Las discográficas y los artistas lo saben, por lo que han decidido utilizar este arma para presionar a la empresa de la manzana y conseguir “algo” más de dinero. Cantantes y grupos como AC-DC o Eminem han decidido pasar de la compañía de la manzana e, incluso, este último ha demandado a la empresa por publicar sus temas sin el consentimiento de su discográfica, Eight Mile Style.

Aún así, Steve Jobs debe estar más preocupado por las reacciones de los grandes conglomerados multimedia. Los primeros en enfrentarse a la tienda online han sido los responsables de Universal, que han amenazado muy seriamente a Apple con la posibilidad de retirar todo su catálogo musical de iTunes.

¿El motivo? Ni más ni menos que el económico; desde la discográfica se han dado cuenta de que pueden conseguir más dinero si aprietan un poco las tuercas a Apple y han decidido ir a por todas. Y es que si retiran su música, iTunes perdería el 15% de su facturación total.

Pero el principal temor de los responsables de iTunes es que se produzca un efecto dominó; si ceden y dan a Universal el dinero que pide, el resto de discográficas reclamarán lo mismo, mientras que si se niega puede que las otras compañías decidan también abandonar el site. Sin duda, una difícil elección.

Las malas noticias no terminan ahí para Apple, ya que la televisión de Vivendi, NBC Universal, también ha decidido retirar todo su catálogo de vídeos de iTunes. Sus contenidos audiovisuales acumulan el 40% de las descargas de vídeos de la tienda, y su retirada sería toda una catástrofe.

Eso sí, desde Vivendi no se da todo por perdido, y hay quien dice que si Steve Jobs pone una sugerente cantidad de dinero sobre la mesa todo estará olvidado, e iTunes podrá salvarse del desastre. Pero, ¿a qué precio?


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios