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Trabajar es un placer

Siglo XXI. Hace años, allá por los idealistas sesentas, alguien se imaginó que el nuevo milenio nos iba a encontrar dominados por el ocio creativo, teoría que sostenía que la gente podría combinar poco trabajo (del cual se iban a encargar las máquinas) con largas horas de estudio. Y algo del pronóstico se cumplió: lo de poco trabajo. Pero no en el sentido de menor esfuerzo sino de menos puestos laborales. Porque cada vez hay más trabajo, para menos gente y con más presión. Es por eso que el stress hace estragos entre los empleados que siguen la filosofía de “transpirar la camiseta” que las compañías adoptaron en los últimos tiempos. Pero no todas son pálidas. Muchas empresas han incorporado distintos métodos o servicios para que sus empleados se sientan más cómodos en el ambiente laboral. Aunque, claro está, sin llegar todavía al nivel de las compañías norteamericanas, las argentinas de a poco van entrando en la onda del nuevo siglo.

Los remedios al cansancio laboral

Un claro ejemplo es la decisión política que tomó Velocom cuando, hace unos meses, su call center comenzó a incrementar el número de llamados entrantes. El desgaste comenzó a notarse en las espaldas de los telefonistas y Bill Ricke, presidente de la compañía en la Argentina, no dudó en contratar un kinesiólogo para hacerle masajes a los 65 empleados que atienden todas las consultas sobre atención al cliente, ventas y soporte técnico. Aunque al principio la idea fue vista con ojos de sorpresa, la práctica fue aceptada por los directores de la empresa. “El asunto es que el kinesiólogo comenzó a ir todos los días y se aplicó lo que denominamos un plan de bienestar de manera muy intensiva –cuenta Sandra Ponce, directora de Customer Care de VeloCom Argentina–. Los primeros días a los empleados les daba un poco de cosita, pero con el tiempo se fueron ablandando, el kinesiólogo supo abordarlos y arreglaba los horarios para que todos, todos los días, tuvieran aunque más no sea una sesión de 15 minutos de masajes, relajación y aprendizaje de postura en la silla”.

Rendidos ante las bondades de las habilidosas manos, los operadores comenzaron a sentir que esto les hacía bien. Tanto que hoy, aunque las llamadas han disminuido, el kinesiólogo los visita tres veces por semana y nadie quiere perderse la sesión. Para esto, la compañía ha preparado una salita en un edificio y allí van todos en busca del ansiado relax. Según explica Ponce el plan no solo ayuda a los empleados desde el punto de vista físico, sino que es una señal de que la empresa entiende que una de las áreas que más desgaste sufre es la del call center porque sus encargados deben estar atendiendo, en la mayoría de los casos, a clientes que llaman para exponer algún problema o una queja.

Siempre a la vanguardia latinoamericana, los brasileros son de pasarla mejor y de entender de qué se trata eso de la buena vida. Será por esto que HP Brasil está desarrollando desde hace un tiempo una prueba piloto denominada Programas de Beneficios y Calidad de Vida de la Compañía. Bajo este largo título sus empleados pueden disfrutar de un área para hacer gimnasia y aparatos y, para no volver contracturados después del ejercicio, hasta de una sala de masajes. “La sucursal Argentina no cuenta todavía con estas facilidades”, afirma Jorge Gerhardt, gerente de Recursos Humanos de HP Argentina.

Con un poco más de humildad, el edificio cuenta con un sector de cafetería donde diariamente se brinda café y otras bebidas, panes y dulces, y, algunos días, sandwiches de miga, facturas y tortas en forma gratuita. También hay una sala especial para fumadores –“existe la política de no fumar en el resto del edificio”– y una terraza con algunas mesas, sillas y sombrillas. Gerhardt cuenta que la compañía posee, además, políticas de tiempo flexible y trabajo remoto para que los empleados realicen su labor a gusto. Otra pequeña colaboración la da la cartelera que se halla a la vista de todos. Novedades sobre salud, alimentación y actividades, como prácticas de yoga, los clásicos campeonatos de fútbol y hasta maratones para los más guapos, forman parte de la oferta. Para quienes les gusta observar la actividad desde la comodidad de una silla la cartelera también abarca información del SIC (Sistema de Información Cultural) sobre teatros, cines, y paquetes turísticos a los que se pueden acceder con descuentos.

Por su parte, la multinacional Microsoft, creadora del sistema operativo más popular, promete mudar en breve sus oficinas argentinas a un nuevo edificio que estará equipado con gimnasio. Por ahora, sus instalaciones cuentan con un comedor en el cual se ofrecen refrigerios, como café, jugos, galletitas, y frutas, y en donde hay un espacio para la lectura.

La innovadoras punto com

Claro está que muchos de los principales cambios en las arcaicas políticas empresariales se dan en las nuevas compañías de Internet. Sin sufrir la pesada herencia que los años han impuesto a las tradicionales estructuras, los jóvenes sitios han nacido con otra mentalidad. Exponente de este nuevo estilo y pionera en el pelotón de las punto com, se podría afirmar que trabajar en Yahoo! Argentina debe ser divertido. Actualmente, la compañía esta armando un espacio libre que denomina “Break Room” y tiene como objetivo ser un lugar agradable para tomar algo, comer y distraerse. Hay máquinas de gaseosas, televisión, metegol, dardos, y diarios y revistas de la semana. Según explica Andrés Wasserman, presidente del portal argentino, el uso de la sala es libre y no está limitado por horarios: “Eso lo decide el empleado y responde a la política de la empresa donde trabajamos bajo la premisa de gerenciamiento por resultados”.

Así, Wasserman cuenta que “prácticamente, no hay horarios a cumplir, sino objetivos”. Si ya se imagina a los empleados tratando de llegar bien temprano para que nadie les ocupe el metegol, imagínese que si se da una vuelta por Yahoo! también puede ser sorprendido con algún manjar. Es que tanto los empleados como las visitas disponen de una buena cantidad de frutas y golosinas en la recepción. “Las frutas se renuevan todos los días y las golosinas una vez por semana, y siempre tratamos de sorprender con nuevos productos”, dice Wasserman. La decisión no respondió a ningún estudio de comportamiento laboral, sino a seguir la línea de la marca que responde a un estilo natural, deportivo, sano y distendido. ¡Habrá que ir más seguido por las oficinas porteñas del portal!

Otro que trata de brindar satisfacciones a su equipo es Deremate : “Desde el primer día entendimos que nuestro team es la clave del éxito. Para ello nuestro departamento de Recursos Humanos implementó desde el primer día eventos, capacitación y elementos que nos mantengan altamente comunicados”, explica Sergio Grinbaum, director regional del cono sur para Deremate.com. El hombre ve a su equipo como personas que se divierten al trabajar, que opinan y que, a pesar de manejar metas sumamente altas, son entrepreneurs de sus propios tiempos. En este contexto surgió la idea de tener todos los viernes una “Happy Hour”. Así, el último día laboral de la semana, las nueve oficinas de la empresa, a partir de las 18 horas, se reúnen para contarse lo ocurrido durante la semana y proyectar la próxima. Lo bueno es que esto ocurre en un contexto sumamente informal: sentados en pufs, conversando, tocando el piano y cantando. Además suelen jugar a “Contando un día en la vida de…”, que consiste en que cada uno relate cómo es un día de trabajo en Deremate, desde que llega a la oficina hasta que se va.

“Así todos conocemos el trabajo de esa persona y cómo se siente: es muy bueno”, opina Grinbaum. Sandwiches, bebidas, alguna guitarra sumada por un empleado, otros que se enganchan con el canto y mucha buena onda completan el marco de la informal reunión de trabajo. Según Grinbaum, esta estrategia es la misma que se aplica en los nueve países en los que tiene presencia Deremate. “Trabajamos en un contexto de stress muy particular: son muchas horas, por lo general los siete días de la semana y en una empresa que ha creado un mercado nuevo en Internet con 1,3 millones de personas registradas. Por eso es bueno que ese concepto de diversión al comprar y vender que mostramos hacia fuera no sea solo para nuestros usuarios sino que lo vivamos también hacia adentro”, concluye el director regional.

Si bien todavía son pocas las compañías que se animan al cambio en la Argentina y algunas miran con cara rara esta nueva tendencia, la ola irá avanzando en la medida que sus directivos comprendan que su competencia cuenta con empleados que no sólo no odian trabajar sino que lo hacen con una sonrisa, esperando la hora del masaje o el recreo del metegol y, lo más importante, con la sensación de sentirse valorados por su empresa. Porque al igual que en cualquier tipo de relación humana no es suficiente que nos digan que nos quieren si la expresión no es acompañada por algún mimo.


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