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Transparencia financiera en la “UEb”

Ya en marzo de 2000, el Consejo Europeo de Lisboa hizo un llamamiento urgente para la adopción de medidas para aumentar la calidad y la comparabilidad de los estados financieros de las sociedades cotizadas. El informe inicial del Comité de Sabios subrayaba, además, que las normas sobre la divulgación de información sensible sobre precios y la información relativa al mercado y a las sociedades difieren considerablemente entre los Estados miembros.

Así, la Dirección General de Mercado Interior inició un proceso de consulta sobre un futuro régimen europeo de divulgación periódica e información continua que deben publicar los emisores cuyos valores se admiten a cotización en un mercado regulado. Los elementos fundamentales de esta consulta, sin perjuicio de cualquier futura decisión de la Comisión Europea, fueron la consolidación de todos los requisitos de información en un solo texto, la ampliación del ámbito para abarcar todos los valores de emisores admitidos a cotización en un mercado regulado, la modernización de los requisitos de divulgación periódica y ad hoc de información, la concentración de las responsabilidades en la autoridad competente administrativa de origen, la posibilidad de que las futuras medidas técnicas de ejecución sean adoptadas por la Comisión, asistida por el Comité de Valores, y la publicación de la información en formato electrónico.

De todas ellas, destacó particularmente esta última. Pese a los actuales vientos huracanados de escepticismo sobre la Red, el texto de esta propuesta resultaba muy elocuente respecto al presente y al futuro inmediato:

“Los requisitos actuales de publicar en uno o más periódicos o medios equivalentes resultan ya anticuados en el mundo de Internet. En lo que se refiere a la divulgación periódica, es difícil tener acceso a informes financieros intermedios y anuales porque en Europa hay muy pocos sistemas de información centralizada… Toda la información periódica y continua debería ser de libre acceso sin demora en el sitio Internet oficial del emisor. Esto se aceptaría como medio efectivo de publicación… La publicación vía Internet será menos costosa para las sociedades que los actuales requisitos y los inversores tendrán un acceso libre y efectivo a la información a escala internacional y en tiempo real. Debería también requerirse a los emisores que registraran la información en formato electrónico con su autoridad competente administrativa del país de origen… La autoridad debería hacer que la información fuera libremente accesible al público sin demora…”

No hay que olvidar la iniciativa privada por parte de las propias empresas, y el desarrollo natural de comunidades de inversores

Estas medidas, una vez implementadas, hubieran sido pasos hacia delante, en aras de facilitar al inversor de cualquier Estado miembro más y mejor información actualizada, homogeneizada y diversa, pues le interesa no sólo la perspectiva elaborada del analista bursátil, o el artículo de actualidad firmado por el periodista financiero, sino también la versión original (por ejemplo, en formato nota de prensa o hecho relevante) de la empresa emisora. Confluiría entonces, para bien del capitalismo popular, la “Comunicación” con la “Información”, y saldría ganando la UE, y, en particular, aquellos inversores de los países miembros con mayor retraso en el uso y penetración de Internet.

Todo ello, como es lógico, sin olvidar la iniciativa privada por parte de las propias empresas, y el desarrollo natural de comunidades de inversores, analistas, periodistas, comunicadores, líderes de opinión y otros individuos interconectados, sabedores de que la Red no ha dejado un solo momento de actuar como motor de cambio hacia el tiempo real, si bien apenas ha dado sus primeros pasos de vida.

Pero parece que nos hemos quedado ‘enredados’ en una batalla más bien mediática, en la que muchos se apuntan rápidamente a salir en las fotos de los medios de comunicación, apoyando sin pestañear los esfuerzos por “fomentar la transparencia, facilitar el acceso a la información analítica y veraz, combatir el fraude, dinamizar los mercados, recuperar la confianza dañada por los escándalos y el mal gobierno, etc.” en coherencia con las múltiples ponencias del órgano regulador, las diferentes comisiones e informes elevadas a ministerios varios, etc., que no han hecho otra cosa que exigir “el cambio y la modernización” sin predicar con el ejemplo.

El cambio en la difusión de información bursátil ha de venir derivado del final del átomo en aras del bit, y de la evolución desde el reporting periódico actual de resultados de empresas cotizadas hacia la implementación de un sistema de reporting permanente y simétrico. Es decir, derivado de Internet, tal y como nos contaron tras el Consejo Europeo de Lisboa. Fue en rueda de prensa, allá por marzo de 2000.

Jesús Valbuena
director de eBusiness Development de Accesogroup


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