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Un asno preocupa a la industria musical

Ya hemos explicado lo revuelto que está el patio de la distribución de música. Desde la aparición de Napster la industria musical ha visto como su batalla era de constantes frentes cambiantes; desaparecida una amenaza, aparecían otras, más difíciles de frenar. Del entorno centralizado de Napster a los distribuidos de Kazaa o Gnutella, todavía más difíciles de controlar. El P2P (Peer to Peer, o distribución de usuario a usuario) es una maldición para la industria.

Por si eso fuera poco, ahora, según Der Spiegel, aparece otro programa para el intercambio de archivos, además basado en código abierto, que puede buscar y descargar música de varias redes en paralelo. El horror de cualquier centro de enseñanza con cientos de ordenadores y un buen acceso a Internet, que puede ver pronto alumnos dedicados a bajarse docenas de canciones de varias redes en paralelo. El monstruito se llama ML Donkey y, aunque fue concebido inicialmente para el mundo de Linux, goza ya de versiones para Windows y MacOS entre su selección de clientes.

No es que sea una absoluta novedad disponer de un sistema de búsqueda en paralelo en varias redes P2P, pero según nos cuenta Der Spiegel, lo que hace de este \”asno\” un superdescargador de canciones es un desarrollo especial. Su nueva versión 2.5 permite también el acceso a las redes de música denominadas fasttrack, como Imesh, Grokster y, sobre todo, KaZaa. Con ello, el número de canciones al alcance del ratón se dispara y hace que se pueda encontrar casi cualquier pieza en alguna de las redes mencionadas. El asno lo ha conseguido en base a realizar una ingeniería inversa del protocolo que utilizan este tipo de redes.

Del entorno centralizado de Napster se ha pasado a los distribuidos de Kazaa o Gnutella, todavía más difíciles de controlar

Además, el programa permite el acceso en paralelo a su propia red de distribución eDonkey, Overnet, BitTorrent y Gnutella. Busca muy rápido y en paralelo en todas estas redes, aunque sólo se pueden descargar archivos en una de las redes al mismo tiempo. También esto quieren mejorarlo los desarrolladores y ya prometen una nueva versión que permita bajar música desde varias redes en paralelo.

Todo ello supone otro descalabro para la industria de la distribución musical, que dice perder millones de ingresos por este tipo de prácticas ilegales. Según otro artículo de la misma revista alemana, Kazaa asegura que son ya más de 230 millones de discos y programas los que han sido descargados de su red. Si tenemos en cuenta que en esta misma red fasttrack están también las demás compañías mencionadas, la cifra puede acercarse a los 600 millones de descargas en menos de un año.

La afición de los usuarios es tal que, rara vez, hay menos de 4,5 millones de ellos online al mismo tiempo. En su mejor época, Napster nunca superó el millón de usuarios simultáneos, a pesar de que tenía 65 millones registrados. Hagan ustedes el cálculo: el número de usuarios dados de alta hoy en este tipo de redes debe sobrepasar los 230 millones.

No es raro que la industria discográfica no sepa hacia donde correr. Creían que Napster era su problema y ahora ven que las redes de quienes ofrecen fastrack se han convertido en una verdadera amenaza vital, que deja la de Napster en la cuneta. Si tenemos en cuenta que la cifra mencionada es tan solo la registrada por Download.com, la más importante de las webs de descarga pero no la única, la cifra final puede ser verdaderamente muy superior.

DerSpiegel nos habla de la solución propuesta por el Senador estadounidense Orrin Hatch: la destrucción de cualquier ordenador que se conecte a una de esta redes. Parece algo exagerado, pero viniendo de Utah, una tierra dura con hombres duros, extraña menos. En uno de los actos públicos en los que se planteó su propuesta, otro Senador le preguntó de forma retórica \”¿Quién querría destruir el ordenador de nadie?\”, a lo que el propio Orrin contestó \”Yo mismo\”. Hay que explicar que el Senador es también músico. Compone marchas religiosas y se ha tomado el tema de los intercambios de música P2P como cruzada personal.

La actitud de los propios músicos será clave para la evolución de las redes P2P

En cualquier caso, son tiempos revueltos para las empresas distribuidoras de música y para los propios músicos que, de repente, disponen de un canal propio de distribución gratuita por el que pueden hacer llegar su música a cualquier parte del mundo. Si tenemos en cuenta que no más del 5% de los músicos están la nómina de las grandes empresas, aunque sean los que más venden lógicamente, tenemos un mercado descontrolado compuesto por el 95% de productores restantes que nadie sabe como se va a decantar en el futuro.

Para un músico poco conocido que se gana mal la vida dando conciertos puede ser un gran atractivo que millones de aficionados oigan su música. El que le paguen seguro que le importa menos. En definitiva, eso le ayudará a rellenar sus próximos conciertos, que es de lo que ralmente vive.

Más información en el artículo La industria discográfica: o te mueves o caducas


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