BAQUIA

Un patente sinsentido

Imaginen por un momento los lectores de hiperactivo! que, en un arrebato de entusiasmo, los notarios y registradores de la propiedad hubieran hecho la siguiente propuesta: \”como somos nosotros los que llevamos los libros de quién hereda qué y qué inmueble es de quién, les ahorraremos mucho cavilar a los legisladores si proponemos la nueva legislación del suelo y de las transmisiones patrimoniales.\” ¿A quién creen ustedes que beneficiaría fundamentalmente su propuesta? ¿Al interés general? ¿O a los notarios y registradores?

Pues en las mismas estamos en Europa con la legislación sobre patentes. La Unión Europea tiene interés en armonizar las leyes de todos los países, y la Organización Europea de Patentes, servicial como pocas veces, se ofreció a realizar una propuesta a refrendar por el Parlamento Europeo, propuesta que proponía legalizar las patentes de software. Menos mal que hubo quien se movilizó en contra. El 20 de noviembre pasado, en la Conferencia Diplomática de Munich, se decidió en contra de la extensión del sistema de patentes al software, hasta ver los resultados de la consulta pública.

En Japón y en los EEUU las patentes de software ya son legales, pero no por ello son beneficiosas para la industria del software. Y sólo a un paranoico se le ocurriría pensar que la presión de los lobbies estadounidenses pudiera estar detrás del apoyo a esta propuesta por parte de países tan tecnológicamente avanzados como Chipre y Liechtenstein. O que Suiza, el país del mundo con mayor concentración de abogados de patentes por metro cuadrado de territorio nacional, estuviera también a favor de la propuesta por razones del interés particular de esos grupos de presión.

Ponerles grilletes a las ideas

Hay muchas razones para negarse a admitir las patentes sobre el software. He aquí cinco de ellas, elegidas hiperactivamente y sin mayor criterio que el de ser las primeras que vienen a la cabeza:

  1. Las patentes de software no benefician la innovación. Una patente es un monopolio artificial concedido por el estado, con el propósito de beneficiar la innovación, la \’inventiva\’, permitiendo que se puedan recuperar las grandes sumas invertidas en el desarrollo de una invención. Pero en el terreno del software, donde tres colegas en un garaje pueden realizar grandes avances con una inversión mínima, las patentes son, como poco, innecesarias para la innovación, cuando no directamente dañinas. Y no lo dice sólo hiperactivo!, sino también Jim Bessen y Eric Maskin, economistas del MIT y Harvard, respectivamente.
  2. Las patentes de software obstaculizan la competencia. Y fíjense si no en el caso Amazon contra Barnes&Noble. Amazon había patentado el \”one-click-shopping\”, o \”compra con un solo clic\”, uso dolorosamente obvio de los cookies, los ficheros mediante los que un sitio web puede identificar a sus visitantes. El \”one click shopping\” requiere menos inventiva que el mecanismo de un chupete. Pero cuando Barnes&Noble desarrolló un sistema similar, Amazon obligó a que lo desmontaran de inmediato, esgrimiendo su patente. Competencia mediante el monopolio (otorgado por el estado) de una idea trivial. ¿Te parece bonito, Jeff Bezos?
  3. Las patentes de software dañarían la industria europea. Esto es de cajón. Si se admitieran las patentes sobre el software, Europa se encontraría con el corpus de patentes Norteamericano, que cubre cienes y cienes de prácticas comunes, triviales y casi obligatorias. Recordemos de los dos ejemplos anteriores que el dueño de una patente puede exigir el pago de una licencia o prohibir su uso, según prefiera. Un ejemplo: el uso de la operación lógica XOR para pintar y despintar algo de una pantalla está patentado. Esto es casi igual que si aceptáramos la patente de las cuatro reglas, suma, resta, multiplicación y división, para su uso en presupuestos y declaraciones de hacienda. (Nota hiperactiva!: Recordemos que sin poder recaudar impuestos ni calcular presupuestos, Europa no tendría con qué subvencionar la industria europea del software).
  4. \”El sistema de patentes está intelectualmente corrupto\”. Como ven, este apartado va entrecomillado, porque es una cita literal de Greg Aharonian, abogado norteamericano que trabaja en el campo de las patentes inútiles (un trabajo como otro cualquiera). Los examinadores de patentes trabajan a un ritmo descabellado, y reciben incentivos por el número de patentes aceptadas, no por el número de patentes examinadas. El resultado son patentes ridículas, como la que tiene British Telecom desde 1972 sobre el hiperenlace. En estos días BT está llevando a jucio al proveedor de internet Prodigy, enarbolando la patente de marras… Nunca debería haberse concedido tal patente, aunque no fuera por otra razón más que Douglas Engelbart demostró como funcionaban los hiperenlaces en 1968, cuatro años antes de la patente de BT. Es como el caso del adelantado Díaz de Carreras, que acertó a fundar Caracas, y tanto acertó que la fundó en pleno centro de Caracas. ¡Que ya estaba fundada! ¡Y él no lo vio!
  5. Las patentes de software presentan un serio problema para el software libre. No sólo un serio problema, sino el mayor problema, casi el único problema al que se enfrenta el software libre. Dado que el código libre es, por su propia definición, de libre acceso, es muy fácil escrutar los programas libres para ver si infringen alguna patente. Por otro lado, las patentes se redactan en un lenguaje enrevesado, y recorrer las bases de datos de patentes sería tan poco fructífero como exorbitantemente caro. (Antes no se ha mencionado, pero es el interés de la EPO que todo sea patentable, sobre todo porque su principal fuente de ingresos proviene de las búsquedas en las bases de datos de patentes.) Europa necesita al software libre, mucho más de lo que nos creemos.

Las patentes son nocivas aunque tengan sentido, sin embargo hay un problema añadido en la cantidad de patentes de software malas, bobas o simplemente trivales que se aceptan hoy en día en Europa. Sí, la legislación permite patentar el software. Pero existen subterfugios, como patentar métodos, mecanismos, o sistemas que incorporan programas de software. Hecha la ley, hecha la trampa, que decía La Rochefocault, o Winston Churchill, u Oscar Wilde. Hay tanta gente ingeniosa que ya no sabe uno ni a quién atribuirle las citas.

No a las patentes de corso

Por si esto fuera poco, además la Organización Europea de Patentes es una organización de tratado, como la Unesco, a la que pertenecen todos los países de la Unión Europea, más algunos cuantos estados no comunitarios. Gracias a la falta de transparencia de la EPO y a la eficiencia de los lobbies norteamericanos, la nueva legislación estuvo a punto de ser aprobada con los votos a favor de Chipre, Liechtenstein y Suiza, y los votos en contra de Alemania, Francia e Italia. Esto es, con los votos a favor de un porcentaje mínimo de la población europea, y con los votos en contra de casi toda la Unión Europea. La industria europea del software habría estado en manos de las multinacionales y de su interpretación sesgada de la ley del embudo.

La situación estaba en tal punto que la Ministra alemana de Justicia llegó a decir: \”Si la EPO persiste [en su actitud], Alemania se saldrá de la Convención Europea de Patentes y promoverá una política independiente de patentes en la Unión Europea\”. Eso es aceptar el envite de la EPO con un órdago, e hiperactivo! está gratamente impresionado por la postura de la ministra alemana.

Cuando hiperactivo! y un político profesional coinciden en oponerse a algo, es que vivimos en tiempos interesantes. Así que a lo mejor les interesaría a ustedes echar un vistazo a la petición por una Europa libre de patentes de software, y contribuir con su opinión a la consulta pública abierta por el Directorado General para el Mercado Interior de la Comisión Europea.

¡Ah!, y gracias por su atención…

 

Javier Candeira no sólo es hiperactivo!, sino que también colabora con Eurolinux, organización sin ánimo de lucro que patrocina la petición por una Europa libre de patentes de software. También es miembro de BarraPunto, a donde van muchos de los enlaces del artículo de esta semana. Si quieren algo de él pueden escribirle a [email protected].

Agradecimientos a: Slashdot, Les Luthiers y al rico acervo cultural del habla madrileña contemporánea.

(c) 2000 Javier Candeira y Baquia.com. Se permite la reproducción íntegra del presente artículo, siempre que se citen el autor y el origen


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios