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Un tribunal de EEUU acaba con la actividad de un ‘spammer’

La penúltima propuesta legislativa de EEUU para acabar con el spam va camino del \’Commerce Committee\’ antes de llegar al Senado. Su mentor, el senador republicano Conrad Burns (junto al demócrata Ron Wyden) ha expresado su confianza en que salga adelante la que sería primera ley federal (ya existen leyes en 19 Estados contra el spam) para combatir el correo electrónico comercial no solicitado.

La Ley, Controlling the Assault of Non-Solicited Pornography and Marketing (Can-Spam Act) impondrá estándares para controlar los envíos masivos, definiendo el spam como el email que no incluye la dirección del remitente y no ofrece la posibilidad de \’darse de baja\’. El proyecto de ley obliga a los mensajes no solicitados a estar bien etiquetados (remitentes, asuntos y encabezados correctos) e incluir instrucciones para darse de baja fácilmente, y permite a los ISPs (no a los particulares) emprender acciones legales contra los infractores, sobre los que pueden caer multas de hasta 500.000 dólares y un año de prisión.

Mientras las leyes van y vienen por las cámaras —el Congreso recibe una fuerte presión por parte de los email marketers, que ven amenazado su modelo de negocio—, los jueces hacen lo que pueden para combatir una lacra que ya crea fuertes dolores de cabeza.

Después de más de un año luchando contra el spammer MonsterHut, un ISP estadounidense ha conseguido que un tribunal de apelación le otorgue permiso para \’desenchufar\’ a la compañía a la que acusa de bombardear a sus usuarios.

La decisión contradice a las instancias inferiores que el año pasado permitieron que MonsterHut.com siguiese haciendo de las suyas a pesar de las reiteradas quejas del proveedor PaeTec Communications, que aseguraba que MonsterHut contravenía su política sobre el spam.

Fue MonsterHut, que envía mensajes para encontrar pareja, perder peso o gestiona los de terceros (como Overstock.com, ProFlowers.com y Beaverhome.com) quien denunció a PaeTec cuando se enteró que pretendía terminar con el contrato de provisión de acceso.

El pasado marzo un tribunal del Condado de Niagara (N.Y), donde opera MonsterHut, garantizó en un dictamen preliminar que el spammer no sería desconectado por PaeTec, para finalmente sentenciar, unos meses más tarde, que el contrato de servicios era ambiguo y de él no se podía extraer ninguna prohibición para las actividades de MonsterHut. Su política prohibe el spam —definido éste como el envío masivo de correo comercial no solicitado—, pero el juez se apoyó para su decisión en una cláusula del contrato que establecía un aceptable nivel de quejas de los receptores del \’email marketing segmentado\’, situado en un 2% del total de mensajes enviados por MonsterHut.

PaeTec argumenta que recibió unas 1.800 quejas de los usuarios que recibían la \’basura\’ de MonsterHut, pero solo presentó 183 al tribunal. Pero daba lo mismo: el juez le contestó que ni siquiera las 1.800 constituían el 2% de los cerca de 69 millones de mensajes enviados por MonsterHut a través del ISP hasta marzo del año pasado. (Según su política sobre el spam, PaeTec invitaba a los spammers a ser más productivos, puesto que cuantos más millones de mensajes enviasen más complicado era alcanzar un 2% de protestas).

El rifirafe terminó el pasado viernes cuando el tribunal estatal de apelaciones apoyó la distinción entre el \’email marketing segmentado\’ del que habla el contrato de PaeTec y el spam puro y duro que envía MonsterHut. El Tribunal no elaboró una definición propia de spam, haciendo suya la de \”envío masivo de correo comercial no solicitado\” del proveedor, y dictaminó que ese 2% aceptable de quejas no es aplicable al spam de MonsterHut.


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