BAQUIA

Unwire Wired

Alguno de nosotros viene leyendo la revista Wired desde su lanzamiento. Creemos recordar que incluso tuvimos en las manos el número cero. Fue el lanzamiento de una nueva cultura americana. Triunfó allídonde nadie creyó.

La revista Business 2.0, otra gran revista que estuvo a punto de desaparecer con la caída de la Bolsa americana, nos trae ahora la historia de Wired y como se lanzó. Resulta fascinante. Es la historia de una pareja, Louis Rossetto y Jane Metcalfe, ahora contada por el nuevo libro de Gary Wolf, del que la revista hace una semblanza muy atractiva.

Para aquellos de nuestros lectores que emprendan negocios editoriales, apunten las claves del éxito de la pareja, lo que la revista denomina The Wired way. Como muchas empresas en sus inicios, Rossetto y Metcalfe no sabían muy bien de donde iban a llegar los ingresos. Por ello tuvieron que ser muy imaginativos para no quebrar. Este es el listado de lo que hicieron:

  • Conseguir trabajadores baratos. Internos a 100 dólares hacían el trabajo de profesionales bien pagados en otros medios.
  • Anunciarse cuidadosamente. Los anuncios en los autobuses eran baratos; Metcalfe y Rossetto compraron espacio en las líneas que iban a Madison Avenue, la principal calle de la publicidad en Nueva York.
  • Escoger aliados estratégicos: Nicholas Negroponte, su primer inversor, no tenía mucho dinero para invertir, pero su nombre se asociaba a credibilidad en los círculos adecuados.
  • Focalizarse en los denominados early adopters (el primer 3% de la población que reacciona a las novedades positivamente). Con poco dinero a su disposición, la pareja buscó las listas de los patrocinadores del MIT de Negroponte y clientes de los congresos de tecnología de Richard Saul Wurman, entonces famosos. Los propios empleados participaban en boletines online y enviaban e-mails a todo el mundo.
  • Conseguir los autores más apetecibles para el medio. Los editores consiguieron autores de ciencia ficción que, en su intento de conseguir lectores, estaban dispuestos a trabajar por muy poco dinero.

Una historia que sólo se puede dar en EE.UU. ¿O no?


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios