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WorldCom, un árbol caído para hacer leña

La dimensión del escándalo WorldCom, que ha superado incluso a Enron como el mayor fraude contable de la historia de Estados Unidos, esta trayendo consecuencias inmediatas —previsibles— y otras a más largo plazo de difícil conjetura. El efecto dominó ha comenzado: una empresa de su tamaño hunde sus raíces en una red planetaria de negocios.

El propio presidente Bush ha mostrado públicamente su indignación por el caso, que promete investigar hasta sus últimas consecuencias para encontrar a los responsables del desaguisado. Para empezar, la Securities and Exchange Commission (SEC) ya ha presentado cargos por fraude contra la segunda mayor compañía telefónica de larga distancia de Estados Unidos.

La argucia contable —disfrazar caso 4.000 millones de dólares de gastos como inversiones para declarar mayores beneficios— ha provocó la suspensión de la cotización de WorldCom (el martes cerró a 83 centavos) y de MCI (compañía que adquirió en 1998 y que separó de su negocio en noviembre de 2000). Su volatilizada capitalización bursátil, unida al escaso valor de sus bonos llevarán a la compañía a arrodillarse ante los banqueros (su deuda asciende a 30.000 millones de dólares). La bancarrota se contempla como una salida más que probable.

Mientras se busca una salida desesperada —ya se ha despedido al CFO y se eliminarán 17.000 de los 85.000 puestos de trabajo—, tanto el Departamento de Justicia como un Comité del Congreso han abierto sendas investigaciones sobre las prácticas contables de la compañía, a la vez que la SEC extenderá las suyas, que comenzaron el pasado marzo a la estela de la debacle de Enron y al descubrirse préstamos millonarios a los ejecutivos de Worldcom.

En el punto de mira vuelve a estar Arthur Andersen, auditora de Worldcom hasta el mes pasado (reemplazada por KMPG), que recibió este nuevo golpe justo cuando presentaba un recurso contra el veredicto que la declaró culpable de obstrucción a la justicia en el caso Enron. Al igual que hiciera con el gigante de la electricidad, Andersen afirma que los responsables financieros de Worldcom ocultaron información a sus auditores.

A los problemas de WorldCom se va unir la \’espantá\’ de sus clientes, muchos de los cuales ya buscan una alternativa a las líneas de larga distancia de MCI. Mientras unas telefónicas se frotan las manos, ávidas por devorar los restos de Worldcom, todas sufren el terremoto bursátil provocado por la empresa creada por Bernard Ebbers, quien colocó a la compañía en el estrellato (y llegó a formar una alianza con BT y Telefónica en 1997 y formar parte del consejo la empresa española) y dimitió el pasado abril asfixiado por las deudas. .

En Europa los mercados sufrieron fuertes sacudidas, arrastrados por el sector de comunicaciones: Deutsche Telekom y France Telecom cayeron un 17%, Vodafone y Telefónica un 7%, mientras que Alcatel recibió también el castigo por su profit warning y se dejó un 16%. Los fabricantes de móviles Nokia y Ericsson, tampoco se libraron, el finlandés perdió un 5% y el sueco un 9%.

En Estados Unidos, AT&T y Sprint se encuentran en una situación privilegiada para atraer nuevos clientes para sus servicios de telefonía y datos. \”A los clientes de WorldCom que están cerca de finalizar contrato o considerando un contrato nuevo les será imposible tenerlos garantizados, lo que significa un golpe de fortuna para sus rivales\”, afirma el analista de Gartner, Ken McGee.


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