26 Jan 2010 | 3 comentarios
Un inversor debe tener la certeza de que el emprendedor reúne las cualidades necesarias para sacar adelante su proyecto. Algo en lo que las dos partes no siempre comparten puntos de vista.
Dicen que al político Fraga siempre había que hacer esfuerzos para entenderle, su cabeza era tan rápida que le costaba expresar lo que pensaba claramente porque sus palabras no podían seguir el flujo de sus ideas. Bueno, pues pocos inversores hubieran apostado por Fraga. Para invertir en alguien hay que entenderle y llegar a la conclusión de que puede hacer lo que dice.
¿Es posible que un filólogo invente un algoritmo mejor que el de Google? Puede, pero no es probable, tiene más credibilidad a priori un matemático. Si soy filólogo y me empeño en presentar un gran proyecto para modernizar las matemáticas cuánticas, por muy seguro que esté, se debe entender que el inversor lo dude. Si nunca he hecho nada en los negocios, llevo 10 años haciendo cosas en Internet y de repente quiero 3 millones para cambiar el mundo, habrá que tener ciertas dudas. Si sólo cuento conmigo mismo y la ayuda de un programador sin título en la India es más difícil que un inversor apueste por un proyecto que presento que si resulta que, después de haber vendido con éxito una empresa de Internet y haber apostado un millón de euros de mi propio dinero, he conseguido agrupar a mi alrededor un equipo ganador.
Martin Varsavsky dice con frecuencia que los españoles no nos sabemos vender. Tiene razón. Pero ahora empieza a haber una serie de to be entrepreneurs que quieren conseguir financiación sin haber demostrado nada antes ni hacerlo por lo menos en un ámbito que conocen bien. Los inversores tenemos que poder confiar en que el/la emprendedor/a tiene, cuando menos, un criterio fundado sobre el negocio que propone y conoce bien el entorno, a sus competidores y los demás inversores que ya están en el sector del proyecto que pretenden sacar adelante.
Yo mismo tengo cierta credibilidad en Internet. ¿Qué pensaría de mí la comunidad inversora si, de repente, quisiera sacar adelante un proyecto inmobiliario de gran calado en Brasil? Me dirían que no tengo credenciales para ello, y si de repente quisiera hacerlo, no me quedaría alternativa más que rodearme de gente de ese sector que me dieran credibilidad e hicieran ver a la comunidad inversora que he suplido mis carencias en cuanto al conocimiento de ese mercado con el resto de mi equipo.
Muchos emprendedores no lo entienden y se frustran cuando alguien les dice que no tienen las credenciales lógicas para poder sacar adelante el proyecto que plantean. ¿Nos equivocamos a veces? Seguro que sí, pero no podemos arriesgar el dinero de nuestros inversores en proyectos que parecen imposibles del todo.
A lo peor nos perdemos el siguiente Google que venga de la mano de un pastor de las Alpujarras que aprendió a leer con 25 años, pero no se puede anticipar el éxito en entornos que no tienen ninguno de los mimbres necesarios para ello.
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Baquía TV entrevista a Gonzalo Giráldez, fundador de Audienzia.
01.JUN
21.17
consejos para ligar:
para emprender en españa esta la cosa bastante dificil
Responder22.FEB
16.29
evening dresses:
me parece genial porque en los periodicos actuales hay mucha informacion extra que las personas no leen porque no les interesa, un diario personalizado suena a una idea que viene para quedarse.
Responder04.FEB
13.50
Angeles:
Así comenzaron, con ese mismo ejemplo del pastor alpujarreño, gigantes de la talla de Apple o Microsoft.
Sin embargo, la idea es esencial y me remito al ejemplo de TelePizza. Ya estaban inventadas las pizzas y las motos, pero a ese emprendedor se le ocurrió juntarlas.
El emprendedor y el inversor, deberían tratar que esa idea llegue a buen puerto.
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