10 Nov 2006 | deja tu comentario
Facilidad de uso, control de la aplicación, abogados adecuados... Unos consejos para lidiar con tanta confusión.
¿Está pensando en introducir un servicio 2.0 en su empresa? Blogs, wikis, redes sociales… Es sin duda un mundo complicado en el que no vendrán mal algunos consejos. Dion Hinchcliffe ofrece nueve ideas para los jefes que consideran meter su empresa en el mundo de la Web 2.0.
Lo más importante, afirma Hinchcliffe, es asegurar la facilidad de uso. Que cualquiera sea capaz de utilizar la nueva herramienta sin un cursillo. Sin olvidar que debemos explicar a los usuarios por qué se ha introducido y cómo va a hacerle la vida más fácil.
En cuanto al control de la aplicación, debemos mantenernos en un equilibrio: Ni dejarlo vacío y limpio como una patena, esperando que sean los trabajadores quienes aporten todo el contenido, ni exagerar el miedo a perder el control sobre lo que los usuarios hacen con nuestra herramienta. En lugar de censurar, intervenga sólo si es imprescindible.
Tampoco debemos olvidarnos de incluir en nuestro wiki o nuestra red social un servicio de búsqueda eficaz. Así, cuando subamos los contenidos de la empresa que los trabajadores deban conocer, podrán encontrarlos sin problemas.
Pero no todo va a ser técnica en esta aventura: Tener abogados a los que realmente les interese el proyecto (aunque sean externos, y no los habituales de la empresa) y asegurarse de que la herramienta resuelve las necesidades de los usuarios serán también dos puntos esenciales.
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Una iniciativa de la ONG Colabora Birmania, que consiguió que niños que nunca antes habían tenido contacto con la tecnología diseñaran una aplicación para poder mejorar sus condiciones de vida, a través de pequeños donativos a diferentes proyectos de desarrollo.