27 Jan 2009 | 5 comentarios
La Biblioteca Nacional británica pondrá un marcha un proyecto para guardar el contenido de todos las webs alojadas bajo el dominio .uk, ante el riesgo de que los soportes digitales se conviertan en efímeros contenedores de información.
Seguramente pueda usted recitar las noticias más destacadas sucedidas hoy, y también las que le llamaron la atención ayer. Pero, ¿recuerda lo que pasó la semana pasada? ¿Y hace un mes? Y no digamos ya hace un año, o más tiempo atrás...
Y es que la saturación informativa con la que convivimos en la actualidad provoca que olvidemos rápidamente lo que sucede a nuestro alrededor, puesto que unas noticias vienen a reemplazar rápidamente a otras
Ya que nuestra memoria es tan flaca, queda al menos el consuelo de los registros que conservan la información, como las páginas webs y otros soportes digitales. Pero ni siquiera éstos se libran del riesgo de convertirse en efímeros contenedores de información, amenazados también con una súbita y definitiva desaparición.
Por eso, resulta tan paradójico que, pese a vivir en una era en que la información es más abundante y fácilmente accesible que nunca, corramos el riesgo de dejar un agujero negro para las generaciones o los historiadores futuros, a los que costará encontrar material digital que deje constancia de cómo vivíamos y pensábamos a principios del siglo XXI.
Vean un ejemplo: los Juegos Olímpicos de Sydney del año 2000 fueron los primeros de la era digital de Internet. Entonces, hubo más de 150 webs dedicadas exclusivamente al evento, pero hoy día no se puede encontrar en la Red ni rastro de ellas. Sólo el archivo de la Biblioteca nacional de Australia evita su total desaparición.
Otro ejemplo más cercano lo encontramos en el reciente cambio presidencial en los Estados Unidos. A los pocos minutos de tomar posesión Barack Obama, la web oficial de la Casa Blanca eliminó todo rastro del presidente saliente. Cierto que Bush no se ha marchado precisamente en loor de multitudes, pero una cosa es la gestión que ha llevado a cabo y otra su innegable protagonismo como figura histórica.
Todo esto lo lo expone en el diario The Guardian Lynne Brindley, directora de la British Library. “Si las webs continúan desapareciendo del mismo modo que las del Presidente Bush o los Juegos de Sidney, tal vez por culpa de la crisis económica que elimina empresas, los recuerdos de la nación desaparecen también”, afirma.
El problema no es sólo de carácter empresarial o institucional, sino que afecta también a las personas. Según Brindley, muchos estamos afectados de lo que llama “desorden digital personal”. Por ejemplo, acumulamos cientos de fotografías digitales en el ordenador, pero no nos preocupamos de ordenarlas, archivarlas y conservarlas, por lo que tal vez nunca las vean nuestros hijos y nietos.
Al contrario de lo que pueda parecer, Brindley opina que empresas como Google no están recopilando la información digital, al menos a largo plazo. Esa es una tarea que corresponde a las bibliotecas, que llevan siglos recopilando libros, periódicos y otros soportes para la información y el conocimiento.
Por este motivo, la Biblioteca Británica planea crear un archivo digital que almacene el contenido de todas las webs creadas bajo el dominio .uk, actualmente alrededor de 8 millones, con un crecimiento anual en torno al 15-20%. Para evitar que se repita el caso de Sydney, también habrá un proyecto especial dedicado a Londres 2012.
Los historiadores advierten que los datos electrónicos son un legado vital que debe ser preservado. Alguien tiene que ocuparse de esa tarea.
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31.JAN
02.55
Anónimo:
A mi me fastidia mucho cuando voy a buscar una web y ya no existe (sobre todo las noticias de yahoo y sitios así a veces no duran ni un día, y en el mejor de los casos creo que no duran ni una semana), debería quedar todo archivado en alguna parte, me parece muy buena idea lo de la biblioteca de Londres, aunque como apunta alguien por ahí, en poco tiempo no habrá dispositivos para leer esa información, por no hablar de que como lo guarden en CDs, ya pueden ir haciendo copias cada pocos años antes de que el CD se deteriore y no haya manera de recuperar nada... si al final va a resultar que lo mejor era el papel... :-)
Responder29.JAN
11.44
Luis:
Mi pregunta es si la Biblioteca Nacional nuestra tb. es capaz de algo parecido. Creo que este tipo de almacenamiento es imprescindible.
Responder28.JAN
18.02
salsa malaga:
Me parece una estupenda iniciativa que todos los países deberían imitar, y un estupendo punto de partida puede ser la copia en caché de google y de archive.org
:-)
Un saludo. Antonio
Responder28.JAN
14.03
Loire:
Para llevar a cabo un proyecto así, se enfrentan a dos problemas tremendos: La sobrecarga de información y la duplicidad de información. Para evitarlas tienen que rastrear toda la red buscando contenido \'relevante\'. Así que al final la historia la escriben ellos con lo que seleccionen, no con lo que realmente se sabe en la actualidad...
En cuanto a la legibilidad de los soportes, sólo los que no dependan de una empresa podrán seguir su vida útil más allá de la desaparición de sus creadores.
Responder27.JAN
18.38
Alquieres de Casas en Pilar:
Buen punto, nos enfrentamos a nuevos problemas. Es mas, los soportes de almacenamiento de hoy no podrán leerse en el futuro. Se necesitará el lector correspondiente, el sistema operativo y el editor de texto utilizado si es que no está almacenado en un estandard.
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