24 Set 2004 | 7 comentarios
Los asistentes virtuales son la nueva propuesta de los expertos para la siguiente generación de herramientas de atención al cliente. Para el usuario medio, estos asistentes pueden despertar más antipatías que simpatías. Para las (grandes) empresas, representan una poderosísima herramienta, una nueva forma de gestionar clientes que promete incrementar ventas y reducir costes. ¿Cómo funcionará en España esta nueva forma de interfaz empresa-cliente?
En pocas palabras, un asistente virtual es una aplicación informática, generalmente emplazada en el contexto de una página web, a la que le solicitamos información como si lo hiciéramos a una persona. Un asistente virtual atiende consultas de usuarios (como, en el caso de un banco, "Necesito una nueva tarjeta de crédito") y propone soluciones (como "Para renovar su tarjeta de crédito, rellene el formulario..."). La idea de hacerle preguntas a una máquina que simula actuar como una persona nos provoca a casi todos desagrado (el lenguaje es una de las pocas características que hace único al ser humano y no deseamos compartirlo con las máquinas). Baste pensar en la antipatía que los contestadores automáticos despiertan para muchas personas.
Pues bien, los expertos en CRM proponen los asistentes virtuales como la nueva forma de gestionar las relaciones con clientes a través de Internet (sobre todo clientes finales). Y lo proponen desde el éxito, demostrado durante los últimos años, de empresas que no juegan con sus clientes (como Bank of America, American Express o Ford). Los argumentos en los que se basan resultan muy tentadores: los asistentes virtuales sirven para ahorrar dinero y para ganar más dinero.
¿Cómo podemos explicar esta contradicción? Si, por un lado, el usuario medio de Internet puede sentir cierto recelo a hablar con una máquina que se hace pasar por una persona y, por otro, el cliente principal de estas grandes empresas es este usuario medio, ¿cómo es que las grandes empresas nos ofrecen los representantes virtuales como el siguiente paradigma de servicio al cliente? A primera vista, la idea parece contraproducente: no es posible tener un buen servicio de atención al cliente usando herramientas que desagradan al cliente. Veamos qué precedentes o antecedentes podemos encontrar de este tipo de situación. La existencia de precedentes suele ser de ayuda en el proceso de adopción de nuevos hábitos.
Precedentes: cajeros y buscadores
Hay entornos en los que la interacción persona-persona ha sido sustituida por la interacción persona-máquina de manera masiva recientemente. El caso de los cajeros automáticos puede ser uno de los más representativos (y España es uno de los países en los que su implantación es más amplia). Podemos argumentar, con razón, que en este caso nos dirigimos a los cajeros a través de botones y los botones son cosas de máquinas. En cualquier caso, probablemente no es casualidad que la banca sea uno de los sectores en los que los representantes virtuales están dando sus primeros pasos en España.
Otro precedente relevante es el de los buscadores (en términos técnicos, sistemas de almacenamiento y recuperación de información). En gran medida, en entornos profesionales como intranets corporativas, los buscadores hacen el papel de documentalista (dentro de sus limitaciones). Buscadores y asistentes virtuales tienen un aspecto en común: en el caso de los buscadores, solicitamos información usando algo parecido al lenguaje natural, las palabras clave. A un buscador podemos decirle "casa rural málaga", queriendo decir "Busco una casa rural en Málaga". Desde este punto de vista, podemos ver los representantes virtuales como una evolución de los buscadores, donde pasamos de usar palabras clave a usar lenguaje natural (entre otras cosas). De hecho, la interfaz de un asistente virtual es muy similar a la de un buscador.
Ventajas
En cualquier caso, el factor decisivo para la adopción de nuevos hábitos como los que representan los asistentes virtuales estará en la relación entre inconvenientes y ventajas para cada uno de los actores, usuarios y empresas. ¿Qué ventajas ofrecen los asistentes virtuales a los usuarios? En el entorno de la relación entre un cliente final y una empresa de tamaño medio-grande, los asistentes virtuales son una buena alternativa a los menús telefónicos ("marque 1 para solicitar..."). Además, al usar generalmente el teclado como canal no tienen el problema del ruido que sufren los sistemas telefónicos de reconocimiento de voz. Por otro lado, son una buena alternativa también frente al correo electrónico, asíncrono, ya que ofrecen la ventaja de la inmediatez en la respuesta.
Hasta aquí las ventajas potenciales para los usuarios. En lo que respecta a las empresas, las ventajas son difíciles de refutar: ahorran costes de manera drástica si los comparamos con la asistencia personal (permiten reducir personal en los centros de atención telefónica), permiten incrementar ventas (a través de la venta cruzada) y, si todo va bien, fidelizan clientes.
Parece claro que la relación entre ventajas e inconvenientes es favorable en particular para las empresas; mientras que para los usuarios finales es difícil llegar a una conclusión clara, a pesar de que existen ciertas ventajas claras, no debemos ignorar que los hábitos (sociales o culturales) provocan cierto rechazo al empleo de asistentes virtuales.
Implantación: qué factores pueden influir en su éxito en España
En nuestra opinión, en el corto plazo, vamos a asistir a un proceso rápido de implantación de los asistentes virtuales. Las ventajas que ofrecen (o prometen) son demasiado tentadoras como para que las grandes empresas renuncien a intentarlo.
Además, se implantarán desde departamentos con poder de decisión y gasto en la empresa (los departamentos que gestionan las relaciones con el cliente final). Al menos en sus inicios, esta primera oleada se apoyará también significativamente en el éxito en el marcado anglosajón. En España ya tenemos algunos asistentes virtuales (o variantes de éstos) en marcha: en Caja Madrid, La Caixa (sólo para clientes) o Telefónica (para líneas ADSL).
Sin embargo, una vez cumplida esta primera fase de implantaciones (que ya está en marcha), aún será necesario ver cómo reaccionan los usuarios y cómo se resuelven las contradicciones entre las posibles reticencias del usuario final y los intereses de las empresas.
Desde nuestro punto de vista, existe un factor que será determinante en el éxito de los asistentes virtuales en España (y en todo el mercado hispanoamericano, incluyendo los Estados Unidos): ¿cómo entenderán español estos artefactos diseñados para entender inglés? El éxito de estas aplicaciones dependerá en gran medida de su capacidad de comprensión de nuestra lengua (el español y también el catalán, el gallego y el euskera) y de su capacidad para proporcionar respuestas útiles y rápidas. Si estos factores fallan, su uso puede generar un rechazo cultural difícil de resolver, que puede incluso afectar negativamente a la base de clientes de las empresas que lo implanten.
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31.MAY
18.56
eduardo:
que me regalen una maquina de jugurete
Responder24.SEP
19.13
Antonio Valderrábanos:
En efecto, adaptar estos servicios, nacidos en el mundo anglosajón, al ámbito hispano (o europeo) es una tarea muy compleja. Esta adaptación tienen dos componentes esenciales: por un lado, como ya apunta el artículo, la adaptación lingüística (analizar español es muy distinto de analizar inglés, dadas las peculiaridades de ambos idiomas); y por otro, la adaptación cultural, a la que haces referencia. Sin estos dos ingredientes, las probabilidades de éxito de estas aplicaciones se reducen. La industria de la traducción (y la localización) conoce y ha tratado este tipo de problemas; y sus soluciones podrían aprovecharse en este entorno. Hay ejemplos, muy cómicos, de los problemas de VENTAS que provoca el ignorar las preferencias culturales.
Respecto a si estos sistemas se pueden implantar sin la complacencia del usuario, no olvidemos un detalle esencial: nosotros somos los consumidores, nosotros mandamos. Si nos tratan de imponer un sistema que no se adapta a nuestras necesidades, basta con enviar la correspondiente queja y no usarlo.
Responder24.SEP
19.13
Antonio S. Valderrábanos:
Gilberto. Dos comentarios. Uno. Como bien apuntas, la atención al cliente puede ser una tarea compleja, a veces ni una persona es capaz de dar una respuesta satisfactoria. Por lo tanto, si queremos automatizar la atecnión al cliente será mejor andar con cuidado. Sin embargo, me gustaría lanzar una pregunta al respecto: ¿es cierto que un porcentaje significativo de las consultas de clientes son sencillas y repetitivas? Un ejemplo del sector banca: “he perdido mi tarjeta de crédito, ¿qué hago?”. En mi opinión, éste es el nicho en el que se deben centrar los esfuerzos de automatización de respuestas.
Dos. Respecto a tu idea de ver el asistente virtual como buscador de FAQs: en efecto, ésta es la estrategia que se está usando en casi todos los sistemas que están en funcionamiento ahora. Permíteme discrepar: ¿por qué limitar el ámbito de búsqueda a las FAQs? Esto limita drásticamente el universo de conocimiento en el que buscamos la información para el usuario, es decir, empobrece las prestaciones del sistema. ¿Por qué no buscar en TODA la información disponible (que es mucha y está disponible en la propia página web). Para ello sólo necesitamos analizar esta información con la misma tecnología con que analizamos la consulta del usuario. Usar sólo las FAQs es un lastre que puede reduce las posibilidades de éxito de muchas implantaciones actuales.
Responder24.SEP
19.13
Antonio S. Valderrábanos:
Gilberto. Dos comentarios. Uno. Como bien apuntas, la atención al cliente puede ser una tarea compleja, a veces ni una persona es capaz de dar una respuesta satisfactoria. Por lo tanto, si queremos automatizar la atecnión al cliente será mejor andar con cuidado. Sin embargo, me gustaría lanzar una pregunta al respecto: ¿es cierto que un porcentaje significativo de las consultas de clientes son sencillas y repetitivas? Un ejemplo del sector banca: “he perdido mi tarjeta de crédito, ¿qué hago?”. En mi opinión, éste es el nicho en el que se deben centrar los esfuerzos de automatización de respuestas.
Dos. Respecto a tu idea de ver el asistente virtual como buscador de FAQs: en efecto, ésta es la estrategia que se está usando en casi todos los sistemas que están en funcionamiento ahora. Permíteme discrepar: ¿por qué limitar el ámbito de búsqueda a las FAQs? Esto limita drásticamente el universo de conocimiento en el que buscamos la información para el usuario, es decir, empobrece las prestaciones del sistema. ¿Por qué no buscar en TODA la información disponible (que es mucha y está disponible en la propia página web). Para ello sólo necesitamos analizar esta información con la misma tecnología con que analizamos la consulta del usuario. Usar sólo las FAQs es un lastre que puede reduce las posibilidades de éxito de muchas implantaciones actuales.
Responder24.SEP
19.11
vilaboy:
(Siguiendo con el anterior mensaje).
...y Respecto a lo hablado, supongo que no debemos de olvidar las paradojas de las sociedades. No creo realmente que todo lo anglosajón sea exportable y valga para el mundo latino. Nos hemos acostumbrado a los cajeros; Sí, como bien decíais, por su comodidad, pero cuando telefoneas a un operador-maquina lease de cualquier banco, sacada de entradas para el cine, consultas con la administración, etc, lo que menos vemos es practicad. Rara es la vez que no tenemos que volver a intentarlo, o rara es la vez que no tenemos que repetir la misma frase por inteligibilidad del sistema.
Esta muy bien, soy usuario de todo eso, pero reconozco, y con esto acabo, que si el éxito de Ford, es éxito, lo es porque es Ford y es anglosajón. De momento, mientras los sistemas no sean más opcionales, dinámicos, y por supuesto cálidos, para los latinos, -iberos o Romanos- los sistemas van a seguir siendo ineficientes, pero eso si amparados por grandes compañías que por eliminar costes van a seguir metiendonoslos, sin la total complacencia del usuario final. (dixit).
Responder24.SEP
19.11
vilaboy:
Llevo observando este foro desde hace algunos años.
ResponderSoy usuario y webmaster de algunos portales de Internet. Estoy total y plenamente integrado en las nuevas tecnologías. Afortunadamente vivo de ellas, y bien, Integro en algunos de los portales de los que hablo tecnologías de help live, monitorizaciones online, etc,
y uso lo comentado muchas veces que llamo. (Incluso para solicitar el fantástico regalo de una compañía de café, multinacional a la que no voy hacer publicidad). y por supuesto leyendo vuestro tema, me animo a participar contestando en mi justa y parca medida, lo que sigue:
(leer siguiente mensaje, gracias).
24.SEP
19.10
Gilberto Talavera:
En mi opinión, son un tremendo error las soluciones presentes (con permiso de los avances de empresas como Bitext). Los éxitos de cajeros y buscadores, es por la verdadera utilidad de las máquinas actuales: Hacer algo concreto que se les diga. Yo soy usuario de cajeros y banca online. Todo el mundo busca ahorrar tiempo y para sacar dinero o hacer una transferencia, es mucho mejor que ir a una oficina bancaria. Pero para algo tan importante e impredecible como la atención al cliente, actualmente lo veo contraproducente. Sobre todo porque hay veces que ni el cliente sabe explicar bien que problema tiene. Por ahora como apoyo y valor añadido, no está mal. Seguro que resuelve algunos problemas predecibles. Pero usarlo de medida principal como los menús telefónicos creo harían perder más tiempo en total que ahorrar a los que se lo ahorren (Odio los menus telefónicos). Lo veo como un buscador de FAQs. Ahora mismo veo mejor el sistema de Tickets, más cómodo y también ahorra costes y da mejor resultado. Me gustaría conocer argumentos de una opinión contraria a la mía. Muchas Gracias.
Responder